[Evento Global] Datastream

Nunca olvidarás que tomaste parte en alguno de estos jolgorios. Kazuki tampoco.

Moderadores: Suzume Mizuno, Denna, Astro, Sombra

Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Darkness Seeker » Jue May 01, 2014 7:08 pm

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Qué triste es vuestra existencia.

Los encapuchados eran mucho más poderosos de lo que creía en un principio. No se pudo hacer casi nada contra ellos, aunque la intención no era derrotarles. El encapuchado no sólo logró desviar mis ataques de distracción, sino que usando un arma creada a partir de la oscuridad comenzó a atacarme velozmente provocándome algún que otro corte superficial mientras trataba de alejarme de él.

Al poco tiempo, vi como el mismo encapuchado también trataba de atacar a otros aprendices que parecían intentar aprovechar el supuesto despiste de éste para acabar con él. Cosa errónea, pues el poderoso ser se comenzó a librar de ellos también. En un momento dado comenzó a aparecerse detrás nuestra, a magullarnos y matarnos. Sin embargo, si podía hacer todo eso, ¿porqué no acababa directamente con nosotros? la respuesta fue fugaz, a la vez que todo se volvía negro.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —Comenzó a proclamar Erased desde lo alto, con tono burlesco—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Quería que sufriéramos antes de morir.

Traté de alzar la vista, y vi cómo un chico parecía precipitarse hacia el pilar. No pude ver mucho más, pues el encapuchado volvió a hacer de las suyas, está vez agarrándome por la espalda y tratando de axfisiarme. Todo se volvía oscuro, negro...

Y de pronto todo paró.

Todos aquellos con Erased se paralizaron, poco antes de que empezarán a gritar y chillar de dolor. Traté de buscarle un sentido a aquél acto ¿Que había pasado? Y lo encontré. El chico que se abalanzó antes sobre el pilar de Erased, se encontraba a su espalda. Le había atravesado.

Al poco de desaparecer sus súbditos en un polvo de cubos diminutos y digitales, el pilar comenzó a desmoronarse, y con él Erased. Su cuerpo pronto cayó al suelo, y nos miró de reojo a todos los que estábamos enfrente suya.

Datastream.

Tras eso, el chico con el disco amarillo se lo lanzó por segunda vez, eliminándole de una vez por todas.

Entonces...¿Ha acabado todo?—comenté mientras miraba al cielo digital que se abría ante nosotros.

+ + +


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Todo parecía haber acabado, por fin la locura, la corrupción y todo lo relacionado con aquél mundo digital había acabado.

Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Mientras, los otros dos guerreros comenzaron a discutir sobre algo que no acabé de entender.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Escuchamos aquella voz a nuestra espalda, y al girarnos pude observar como el Maestro de Maestros había regresado con nosotros.

[color=#FF0000]¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí![/color] ―Al ver cómo dos o tres trataban de responderle a la vez, comenzó a hacer aspavientos ― ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Poco más tenemos por hacer aquí ― finalizó otro hombre que parecía conocer a Ronin y a los miebros de Tierra de Partida, ―Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita

Ronin empezó a guirnos hasta lo que parecía la salida de aquel mundo, cuando los dos guerreros de antes se interpusieron en su camino.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —razonó Fátima, lanzando a Ronin la verdad a la cara—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

Todo aquello me era desconocido, pero si era cierto la existencia de un mal más allá de nuestros muros, tendríamos que tomar cartas al respecto.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí . Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Tras esto, los segundos al mando de cada bando se acercaron a sus maestros, tratando de plasmar su opinión al respecto.

Sin embargo, los Maestros se pusieron delante de cada grupo, y el líder de Bastión Hueco proclamó:

Terminemos con esta guerra, Ronin.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Tras un momento de afección, los dos Maestros se dieron un abrazo, dejando claro que aquella guerra había finalizado. No sabía cómo actuarían el resto de aprendices ante este acto, pero desde luego no sería nada negativo...
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Tidus Cloud » Jue May 01, 2014 8:26 pm

Qué triste es vuestra existencia.

Estaban perdidos desde un principio. Daba igual que fuesen dos, tres o cuatro personas luchando contra el mismo enemigo, un solo encapuchado se bastaba y se sobraba para derrotarlos. Comparado con esto, derrotar a Dark Light podría casi considerarse sencillo.

Los golpes comenzaron a sucederse sin oportunidad alguna de contraataque. Y lo peor es que no estaban siendo derrotados únicamente ellos, sino que todos los grupos que se habían formado para enfrentarse a los encapuchados estaban sufriendo el mismo destino. Sin tener tiempo para defenderse, uno de los rápidos golpes de su enemigo lo tiró contra el suelo.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —era la voz de Ronin, o quizás era una imitación de Erased, ya no sabía bien qué pensar—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Bavol cerró los ojos, ya no encontraba ningún motivo para volver a levantarse. Ese maldito Erased sólo quería acabar con sus vida, daba igual quiénes fuesen los malos o quiénes fuesen los buenos, sólo quería eliminarlos. Si estaban perdidos, si ya no había motivo para seguir luchando, quizás lo mejor era simplemente esperar a que llegase su momento…

Sin embargo, unos gritos le sacaron de aquel estado. ¿Los gritos de sus compañeros? No podía dejarlos morir, si conseguía que al menos alguno de ellos pudiera sobrevivir a esa masacre, habría valido la pena morir allí. No obstante, en cuanto se incorporó descubrió que no eran los gritos de sus compañeros, sino los de los encapuchados que se estaban disolviendo en el aire junto con los animales que les acompañaban.

No sabía cómo, pero finalmente habían conseguido vencerlos. Se giró para contemplar qué había sido de aquel oscuro Ronin y contempló cómo un agujero atravesaba el pecho del monstruo. Tras unos instantes, el gigantesco pilar se derrumbó lanzando a un derrotado Erased directo contra el suelo. No sabía quién había sido, pero la cosa o persona que lo hubiese conseguido les había salvado a todos, era el verdadero héroe entre todos los allí presentes. Después de haber estado tan cerca de perderlo todo, Bavol sintió que había recibido una nueva oportunidad para continuar viviendo y tenía que aprovecharla.

Bavol tragó saliva al ver la imagen de su enemigo en el suelo. Pese a haber sido claramente derrotado, Erased Data comenzó a reírse sin parar. El gitano se preguntó qué era lo que se le estaba escapando, puede que su enemigo aún tuviese un as bajo la manga o quizás simplemente era la forma que tenía de afrontar su final.

Datastream.

Fueron las últimas palabras que pronunció su enemigo antes de que un disco le atravesara de pronto el cuerpo. Aquella palabra la había escuchado antes… ¿no era eso lo que había dicho la chica en aquel vídeo? Aún seguía sin saber qué es lo que querría decir.

* * *


Con Erased Data borrado del mapa, su objetivo allí estaba cumplido y los Aprendices se pusieron al corriente sobre todo lo sucedido durante aquella peligrosa misión. Pese a todas las complicaciones y los posibles errores que cometieron, la mujer que habían visto en el coliseo cuando llegaron por primera vez estaba bastante agradecida por su trabajo.

Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Seguidamente, la chica se marchó en una moto de luz con el Disco que había acabado con Erased Data. Los demás continuaron hablando sobre alguno de los asuntos que habían quedado pendientes, por su parte Bavol se mantuvo aparte de las conversaciones con los brazos cruzados. No estaba de humor para meterse en más problemas ajenos.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Bavol se giró emocionado al escuchar aquella voz. Era Ronin, acompañado por todos los Maestros de Tierra de Partida. Eso quería decir que el enemigo al que había derrotado no se trataba en absoluto de su Maestro, sino de una simple imitación. Era cierto que lo había sospechado en cierta manera, pero ahora que veía de nuevo a su admirado héroe, el gitano se sentía mucho más aliviado y contento.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí!

Decidió que esta vez no intervendría, no tenía ganas de dar más explicaciones. Permaneció callado y escuchó atentamente las posibles explicaciones tanto de los Aprendices de Tierra de Partida como los de Bastión Hueco, en especial todas las que se refirieran a lo ocurrido con la copia Light. Tampoco haría más comentarios sobre aquel tema, sus compañeros habían decidido salvarlo y había expresado su opinión, ya no tenía nada más que decir al respecto.

Poco más tenemos por hacer aquí. Vámonos.

Desde su posición Bavol fulminó con la mirada a aquel hombre, por lo que le había parecido entender aquel era el líder de los Aprendices de Bastión y todos sus acompañantes, los otros Maestros. Puede que hubiesen colaborado con los traidores, pero eso no significaba que de pronto fuesen amigos, simplemente no iban a luchar más de momento. Ya habían combatido bastante.

Ya habéis oído, todos a casita ―apremió el Maestro cuando se interpusieron Crow y la otra chica.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros. En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Bavol comenzó a negar con la cabeza. Había preferido quedarse al margen hasta ahora, pero tampoco podía quedarse impasible contemplando semejante espectáculo. ¿Perdonar a los traidores de Bastión Hueco? Jamás, la justicia tenía que actuar. Si alguien hacía algo malo, no podía dejársele impune. Todos tenían que pagar sus pecados porque de lo contrario los malos podrían hacer siempre lo que quisieran, porque sino nadie pagaría por todo lo que le habían hecho a los gitanos…

Tras una serie de miradas cómplices entre los Maestros de cada bando, los dos líderes se volvieron a acercarse para tomar una decisión.

Terminemos con esta guerra, Ronin. ―propuso el Maestro de Bastión Hueco alargando la mano.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo! ―respondió Ronin estrechando al que había sido su adversario entre sus brazos.

¡No! ―gritó el gitano desde su posición.

Bavol intentó avanzar hasta dónde se encontraban los Maestros intentando apartar a los Aprendices que se interponían. Era consciente de que no debía desobedecer a su Maestro y de que si el Capitán Ronin lo ordenaba, acataría cualquier orden suya; no obstante, tenía que decir algo para tratar de evitarlo.

Maestro Ronin, ¿de verdad los va a perdonar? ¿Y todo lo que han hecho ya no importa? No lo entiendo… Si de verdad hay tantos enemigos ahí fuera ―y posó su mirada sobre la mujer que había pedido su unión― ¿Podemos confiar en unas personas que nos han traicionado?

Era consciente de lo que estaba diciendo podría no ser muy popular entre muchos de los Aprendices, no sería la primera vez que un compañero le decía que no le importaba el conflicto o que estaba en contra de él, pero tenía que decir alto y claro lo que pensaba al que consideraba uno de sus héroes. El chico no empuñaba la Llave Espada, tenía las manos bien visibles en el aire y no mostraba ninguna intención de atacar o de realizar ningún movimiento peligroso. Buscaba una respuesta, quería hacerle ver algo a sus Maestros.

Tras escuchar la respuesta, fuera la que fuese, Bavol asentiría con mayor o menor efusividad dependiendo de lo que le contestasen y retrocedería hasta volver a su sitio. Pasara lo que pasase, ellos seguían siendo sus Maestros y no los iba a desobedecer.
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Re: Data erased

Notapor Kousen » Jue May 01, 2014 9:04 pm

MiniEdit:
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Se me olvidó decir que los diálogos de Ragun están acordados con Sombra.


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Qué triste es vuestra existencia.

Ignorando completamente las burlas de Erased, Xefil y yo seguimos a toda velocidad contra el enemigo principal. Los demás luchaban mientras tanto contra los encapuchandos, quienes mostraban un amplio abanico de las habilidades que Erased ya había usado anteriormente contra nosotros. A pesar de ellos, los demás resistían el asalto como podían, abriéndonos paso al mantener a aquellas cosas ocupadas.

A regañadientes, una de las aprendices iniciales de Bastión Hueco accedió a cubrirnos. No sabía qué tenía en mente hasta que una de las mascotas corrompidas por Erased Data se lanzó contra Xefil y pasó a través de él, para mi sorpresa.

¡No, no, no! ―se rió la muchacha―. ¡No se toca al muchacho!

¿Magia de Ilusión? Interesante.

Las réplicas digitales de nuestros acompañantes no tardaron en empezar a actuar de forma extraña. Al encontrarse con las contrapartes de sus dueños originales, empezaron a resisitirse claramente contra el control del monstruo de datos.
Seguro que aquel payaso no contaba con esto.

¡Erased!

Entonces vi como MoguDer se zafaba de los ataques de Hiro, preparando una bomba y lanzando justo donde estaba yo. Sin embargo, Tandy se alzó en el aire para interceptarla, con gran parte de su cuerpo rompiéndose en políginos como sucedía con los programas de aquel mundo. Sin duda eran copias como los otros aprendices.

¡Tandy!― grité, por puro instinto.

Aparte la mirada con amargura, y clavé los ojos en el cuerpo del Ronin Gigante. Estaba harto de él.

¡¡ERASEEEED!!― grité, con toda mi rabia por ver a los demás siendo heridos.

♪ Music: ambiguous -GARNiDELia ♪

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Ya estábamos justo frente a él cuando la cosa empezó a ponerse muy negra... literalmente. El suelo empezó a quebrarse, revelando una masa de oscuridad de la que empezaron a surgir una especie de látigos que nos golpeaban desde varios ángulos. A pesar del dolor, aguanté para seguir con el plan y terminar con aquella pesadilla.

Sin embargo, Erased Data lo vió venir. Uno de los tentáculos se enroscó alrededor de mi cuerpo y me apartó de Xefil, apretándome con tanta fuerza que empezaba a quedarme sin aire. Miré hacia arriba, clavando mis ojos en la cara de Ronin que usaba como máscara.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —sentenció—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Vete... al... infierno.— solté a duras penas, entre toses.

Ya creía que me iba a romper las costillas cuando la presión del tentáculo despareció de golpe, liberándome en dirección a Xefil. Las alas habían aguantado, así que por suerte pude aletear para mantenerme en equilibrio.
Buscando frenéticamente a quien había cortado el tentáculo de Erased, nos encontramos ante la mascota de Light, un perro azul que había adoptado una forma diferente y que fulminaba al ente con la mirada.

Perro malo.

Era ahora o nunca. Erased se había distraído un par de segundos, lo suficiente para que bajase la guardia y pudiésemos actuar. Me preparé para el último impulso.

¡¡Xefil, ahora!!

Mi compañero se apoyó en mis manos para saltar, y a continuación se teletransportó dos veces, ganando altura hasta estar a la misma altura de la cara de Ronin. Por desgracia, una de las enormes manos del ser atrapó a Xefil, comenzando a apretarlo como había hecho conmigo.

¡¡Xefil!!— grité, alarmado.

Me impulse y empecé a ascender volando. Sin embargo, a solo un par de metros de alcanzarles, sentí como mi peso empezaba a tirar de mí hacia abajo, descendiendo.
Con un ruido parecido al cristal quebrándose, mi ala izquierda se rompió en pedazos, desapareciendo. El efecto del hechizo se estaba acabando, y no daba más de sí. El descenso era lo bastante lento para no hacerme daño, pero en poco tiempo estaría en el suelo.

<<¡Maldita sea, ahora no!>>

Intenté forzar a mi ala restante para ascender, pero lo único que conseguía era caer más rápido.
Pero justo cuando parecíamos haberlo perdido todo, el perro azul surgió de nuevo, saltando hasta el brazo del enemigo y alzando sus colmillos contra su cara. No tuvo más remedio que lanzar a Xefil por los aires, agarrando al Eidolón y destrozando sus patas.

Pero Erased no sabía lo que había hecho. Xefil caía directamente hacia él, con el disco de Abraxas extendido, y un par de segundos después se incrustó en el pecho de Erased, atravesándolo y aterrizando a espaldas de Erased.
Cuatro gritos resonaron por todo el lugar, claramente las copias encapuchadas de Erased. Con un sonido de estallido y una explosión de fragmentos, cesaron de existir.

Un estruendo resonó por todo el lugar, y el pilar de Oscuridad que había sostenido al falso Ronin empezó a derrumbarse, a punto de llevarnos a nosotros con él.

¡Xefil! —escuché gritar a una voz.

De repente sentí un tirón en el brazo y alguien nos arrastró a Xefil y a mí, haciendo que nos hundiésemos en un pozo de oscuridad a nuestros pies. Los primeros segundos fueron de sorpresa y una sensación asfixiante al fundirnos con aquella mancha oscura, similar a la sensación de atravesar un Portal de Oscuridad.
Un ruido espantoso nos anunció el derrumbe del pilar, y tras arrastrarnos con él un par de metros, un chico de pelo violáceo nos sacó a la superficie, a solo un par de metros de lo que quedaba del cuerpo de Ronin-Erased. Se trataba de Ragun, el apodado "La Estocada Oscura".

Y nos acababa de salvar la vida.

¿Se… seguís de una pieza? —rió, jadeando.

Mas o menos.— respondí, tosiendo.

Erased Data golpeó el suelo con con furia, aparentemente inestable según una gran serie de venas amarillas parecían extenderse por su cuerpo desde el agujero en su pecho. De repente, comenzó a reir, y luego siguió como un maníaco, hasta tal punto que parecía haber perdido la cordura... si es que alguna vez la había tenido.

La marea de aprendices empezó a formar un círculo alrededor del moribundo enemigo, mientras yo lo observaba con una mezcla de asco y extrañeza al ver la figura de Ronin en aquel estado. Era lamentable.

Según sus datos empezaban a separarse de su cuerpo, el disco de Abraxas en manos de Xefil seguía absorbiéndolos, uno tras otro. Una última palabra fué lo único que dejó atras:

Datastream.

El disco de Abraxas cobró vida propia y se alzó en el aire, atravesando por segunda vez el cuerpo de Erased Data, poniendo fin a su no-existencia.

La Corrupción había desaparecido de forma definitiva, hasta el punto que la atmósfera cambió completamente. Lo único que quedaba para probar lo que había transcurrido era el disco de Abraxas, que descansaba en el suelo.

Un suspiro de alivio escapó de mis labios, viendo aquello.

Se acabó.

No, no todo. Una especie de fragmentos de algo que no lograba identificar llegaron flotando hasta mí, pausándose unos segundos antes de reintegrarse con mi pecho. La sensación era todo lo contrario a lo que sentí cuando Erased usó la forma de Eileen para arrebatarnos nuestra oscuridad. Mi corazón latía, más sano que nunca.

Volvíamos a estar completos.

* * *


Y allí nos quedamos sin saber cuanto tiempo exactamente. Las réplicas andaban de un lado para otro, poniéndose al día, mientras que algunos aprendices parecían aprovechar el tiempo para curarse unos a otros las heridas que había dejado la batalla.
Yo me quedé sentado en el suelo todo ese tiempo, recuperándome del cansancio que había invadido mi cuerpo, y disfrutando la calma momentánea que habíamos ganado.

Entonces el famoso Ragun se puso en pie, quejándose claramente por el dolor que seguramente le proporcionaba el esfuerzo. Acto seguido, clavó su mirada en mí.

Hoy habéis sido héroes ―dijo, sonriendo―. Me alegra ver que estáis bien. Dime, ¿cómo te llamas?

¿Héroes? Estuve a punto de ruborizarme por aquello, pero no lo hubiésemos logrado sin los demás y sin la ayuda de las propias mascotas.

¿Yo?―pregunté―. Kousen. Kousen Zephyr, y eh... gracias por salvarnos ahí atrás.― respondí, sonriendo con sincero agradecimiento.

Acto seguido, se despidió y se alejó en dirección a otros aprendices. Una vez viese que Xefil también estaba descansado, me encaminaría hacia donde estaban Nadhia y los otros, imaginando que Xefil vendría también.

Mi maestro os está eternamente agradecido ―escuchamos decir a Quorra, haciendo una reverencia a Crow y Fátima, antes de mirarnos a los demás.―. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Con el disco de Abraxas en su mano, nos dio la espalda antes de sacar lo que parecía ser una moto contenida en un bastón. Acto seguido, se montó en esta y se perdió en la lejanía. Misteriosa hasta el final.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow estaba discutiendo acaloradamente con la otra Fátima, y no hacía falta ser un genio para saber a quien se estaban refiriendo. Andrei se había esfumado, después de todo.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Casi me da un infarto al escuchar aquella voz tan familiar. En un principio creía que Erased Data había regresado una vez más para rematarnos, pero cuando vi a Ronin acompañado de todos los Maestros de Tierra de Partida, me tranquilicé incluso más que antes. El personal de Bastión Hueco no tardó en hacer acto de presencia, llegando por el extremo contrario.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí!

Me preparé inmediamente para la retahíla de gritos y explicaciones amontonadas que iban a llegar, recordando lo que había pasado ante el ordernador.

: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!― gritó Ronin, por encima del resto de voces.

<<Decirlo es muy fácil>>

Dado que aquellos cuyas réplicas habían vivido durante todo el juego tenían más conocimientos sobre el origen y naturaleza de Erased Datay Eileen, decidí dejar que fuesen ellos quienes explicasen lo que había pasado en un inicio y las causas del ataque informático a la Orden.
Una vez explicado eso, en cuanto encontrase un momento lo bastante calmado para hablar, alzaría la mano y pasaría a relatar lo que había pasado en el camino a obtener el Disco de Abraxas y nuestro encuentro con Andrei y la misteriosa programa "Trece". Cuando llegase el momento de nombrar el informe de Andrei, pasaría el turno a Fátima, pues era ella quien había recibido el documento de manos de su otro yo.

Empezaba a entrarme dolor de cabeza por todo el escándalo que se estaba formando. Al menos esperaba que los Maestros sacasen algo en claro de aquel gallinero.

Poco más tenemos por hacer aquí ―juzgó Ryota al acabar la explicación, dando la espalda a Ronin―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita ―coincidió Ronin, empezando a empujarnos hacia la salida.

Sin embargo, tanto la otra Fátima como Crow se interpusieron cada uno ante un maestro, con los brazos en cruz.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

Al principio parecía que harían oídos sordos a lo que fuesen a decir, pero estaba claro que no iban a dejarnos ir sin pasar su mensaje.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —Expuso Fátima, mostrando lo innegable—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí

>>. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Un momento de silencio incómodo invadió la zona, sin que nadie se atreviese a decir una palabra. Los demás se miraban inseguros los unos a los otros, y no pude hacer más que buscar con la mirada a Nadhia y Fátima, asintiendo.

Dos años dando palos de ciego. Y ahí seguíamos, divididos en dos bandos que acababan de salvarse por colaborar.

Ronin y Ryota comenzaron a pasar entre sus aprendices, con Nanashi acompañando por un lado y Kazuki por el otro. Al principio se quedaron a escasos metros, pero fueron acercándose hasta estar separados solo por unos cuantos centímetros, con las miradas fijas el uno en el otro y chocando como dos espadas.
Tragué saliva. La tensión en el ambiente era tanta que se podía cortar con un cuchillo, y parecía que el tiempo se había detenido completamente.

Entonces Ryota extendió la mano.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

La mandíbula casi se me cae al suelo de la sorpresa. Abriendo los ojos como platos, e incapaz de asimilar lo que acababa de pasar, solo fui capaz de observar como Ronin negaba con la cabeza, sonriendo.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

El Maestro de Maestros se abalanzó sobre Ryota, estrujándolo con un fuerte abrazo que el segundo devolvió sonriente.

♪ Music: Light your Heart Up ♪

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Me daban igual los conflictos que hubiésemos tenido en el pasado, me daban igual los bandos, Bastión Hueco y los discursitos de luz contra oscuridad. Lo único que sentía en aquel momento era una euforia que me recorría de pies a cabeza y se desbordaba por todos los poros de mi cuerpo.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos?― exclamé a la masa de aprendices de la que era parte, haciéndome oír por encima de todas las voces confusas.

¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!― grité a pleno pulmón, antes de lanzarme a abrazar a los aprendices más cercanos, riendo a carcajadas.
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor James Bond » Jue May 01, 2014 10:57 pm

Que triste es vuestra existencia— dijo uno de los encapuchados.

Los otros aprendices que se encontraban en la sala, se lanzaron a pelear contra aquellos desconocidos y otros contras las mascotas corruptas. Yo decidí quedarme donde estaba, curando a aquellos que lo necesitasen.

Lanzaba Curas a diestro y siniestro, pero aún así, me sentía inútil. No podía hacer nada más que observar como el resto de novatos de ambos bandos hacían más que yo. Por dentro, me sentía como una basura, alguien sin valor.

Mientras estaba sumido en mis pensamientos, vi como un pequeño grupo decidió de avanzar hasta aquel falso Ronin y como un tentáculo agarró a uno de ellos antes de poder llegar.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada— su voz sonaba como si estuviera usando un aparato para distorsionarla, como hacían en algunas películas—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Lo cierto era que no. Al menos, yo no sabía que hacía ahí. Y todo esto había comenzado con aquel ataque a los aparatos electrónicos y dando aquel misterioso código llamado Datastream.

¡¡Xefil, ahora!!— Aquel aviso que no sabía de donde provenía, me hizo volver a la realidad.
Muchos han fallado en el pasado. No creas que tu luz es especial.

Desde mi posición, no sabía que era lo que estaba ocurriendo exactamente entre Xefil y el falso Ronin, pero era evidente que era algo que el segundo conocía bien.

Cuando me quise dar cuenta, gritos empezaron a emanar de los encapuchados los cuales desaparecían. Lo último que dijo el falso Ronin antes de desaparecer, fue otra vez la dichosa palabra Datastream. ¿Qué demonios significaba en realidad?


Un buen rato después, estábamos todos de nuevo reunidos, junto a la Fátima adulta y aquel chico cuyo pelo era de color azul, además de Quorra, que se encontraba hablando con ellos dos en aquel momento y que no me apetecía interrumpir. Entonces ella invocó de la nada una moto y se fue rauda y veloz de la sala.

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Aquella voz provenía del Maestro Ronin, el cual se acercaba a nosotros. Venía acompañado de Lyn, Rebecca, Yami, Kazuki, un crio rubio, Nanashi, y un hombre y una mujer que no conocía de nada.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí!—Dijo—. ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Aquel sí que era el Ronin que yo conocía, y no una absurda imitación. Dejaría que cualquier otro diera las explicaciones oportunas y me separé del grupo, para pensar.

La batalla contra aquel ser llamado Erased Data, había hecho que me replantease si era digno de ser un Caballero de la Llave. Aunque había logrado sobrevivir hasta el final y cualquiera diría que eso era en sí una prueba de que era válido para ser Caballero, mi mente me decía lo contrario. Necesitaba averiguar si realmente valía para ello.

Ya habéis oído, todos a casita— nos ordenó Ronin en aquel momento, pero la Fátima adulta y el peliazul se interpusieron en el camino.
No, no os vais aún.
Tenemos un mensaje para vosotros.

Ambos empezaron a hablarles a Ronin y a aquel hombre que desconocía. Les hablaron sobre el Reaper' s Game, aquel juego macabro de supervivencia en el que nuestras copias digitales participaron. Los aprendices de ambos bandos, fuimos forzados a unirnos si queríamos sobrevivir, y aunque yo no logré hacerlo más de dos días, por lo que parecía el resto sí. Entonces fue cuando Crow dijo que aquella guerra que teníamos tenía que acabar o nosotros seríamos los únicos perdedores.

Terminemos con esta guerra, Ronin— dijo el hombre, ofreciéndole la mano al Maestro de Maestros.
¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga, un abrazo!

Ambos se abrazaron, aunque el desconocido no parecía muy entusiasmado. Entonces, Kousen se dirigió a todos nosotros.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos?
¿A qué te refieres?— Le pregunté?
¡¡Abrazo grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!— Dijo emocionado mientras reía.
Yo paso.

Y así fue, avancé a donde estaban los Maestros reunidos, y me dirigí a Ronin, tenía una pregunta que hacerle.

Maestro Ronin... Yo... Durante la batalla contra Erased Data... Me asaltaron las dudas sobre si era digno ser Caballero de la Llave-Espada, y aún las tengo. Dígame, ¿de verdad soy merecedor de portar este arma?
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Thailgar » Vie May 02, 2014 8:08 pm

Qué triste es vuestra existencia.

La voz de aquel terrible ser resonaba mientras todo el mundo se enfrentaba a sus respectivos rivales. Stelios se había lanzado con toda su alma contra aquel misterioso encapuchado, confiado en que, al atacar a la vez que Malik, podrían herirle de alguna forma. Pero, cuando ambos golpearon, no encontraron nada. Había desaparecido a través de una puerta a la oscuridad.

¿Pero qué…?

A su espalda apareció el enemigo, que sin dudarlo realizó un ataque directo hacia el hombro derecho del chico de Coliseo. Notó un terrible escozor. Retrocedió de un salto y se llevó la mano a la herida. Estaba sangrando abundantemente.

«¿Por qué no me ha matado? Lo hubiera tenido muy fácil.»

La herida parecía profunda y no estaba seguro de si podría blandir su arma en esas condiciones. Se alegró de haber entrenado tanto el combate con la mano izquierda, ahora le sería de ayuda. Le lanzó una rápida mirada a Malik de reconocimiento, para tranquilizarle. Seguiría luchando. No pensaba retroceder ahora.

El encapuchado continuó jugando con ellos. Era demasiado poderoso. Paraba y esquivaba sus ataques con toda facilidad, y moviéndose en las sombras se situaba cuando quería tras ellos, provocando ataques que podrían resultar fatales sin aquel ser se aburriera de pelear. Además de sus propios ataques, comenzó a invocar sincorazón, que empezaron a lanzarse contra Stelios y sus compañeros.

Aquello les estaba empezando a sobrepasar. Sin dejar de moverse y defenderse, Stelios notaba el sudor en la frente. Pronto le abandonarían las fuerzas. No podían seguir así.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

«¿Vamos a morir aquí? ¿De verdad aquí va a terminar todo?»

Los sincorazón, cada vez más abundantes, empezaron a rodear a Malik. Eran demasiados como para que el chico pudiera abatirlos antes de verse superado. Sin dudarlo, Stelios se lanzó en su ayuda, golpeando aquellas criaturas con su Llave-Espada. Entre los dos, lograron abrir una brecha para que Malik no corriera peligro inmediato. Pero el encapuchado seguía en acción. Había desaparecido de su vista.

¿Dónde… dónde está?

A unos metros de ellos se abrió un nuevo pasadizo oscuro, del cual emergió su enemigo. Albert estaba allí, distraído. Probablemente ni percibió la presencia del encapuchado hasta que éste le agarró por el cuello y lo levantó del suelo.

¡Albert!

Aquello parecía el final. Iban a morir allí, y él no era lo bastante fuerte como para evitarlo. Haciendo caso omiso del dolor intenso que sentía en el hombro, además de otros cortes de menor gravedad, se pasó la Llave-Espada a la mano izquierda y agarró su vieja espada de Coliseo con la derecha. Necesitaba todo el daño posible, todas sus armas. Y si iban a morir, al menos habría dado todo lo que tenía. Con un arma en cada mano, corrió hacia Albert. Debía salvarle. Él no merecía una muerte así.

En ese momento, el encapuchado emitido un chillido agudo y soltó a Albert. Su cuerpo empezaba a descomponerse en pequeño cubitos, que poco a poco se disolvían en el aire. Stelios continuó corriendo y se colocó al lado de su amigo, dispuesto a defenderlo. ¿Qué estaba pasando? Ellos no le habían causado tanto daño como para que reaccionara así. Miró hacia el pilar de oscuridad, que empezaba a derrumbarse mientras la figura que salía de ahí se llevaba la mano a una especie de agujero en él. ¡Le habían derrotado! ¡Alguien había acabado con aquel monstruo!

Datastream.

Aquella última palabra resonó en los oídos de Stelios. El encapuchado se disolvió completamente, así como cualquier enemigo en los alrededores. De alguna forma, habían vencido. Todo había acabado.

Guardó las armas y se agachó para ayudar a Albert. Estaba preocupado por él. ¿Estaría bien?

¡Albert! ¡Albert! ¡Háblame, maldita sea!

De ser necesario, le agitaría por los hombros. ¡Debía asegurarse de que aquel desgraciado no le había hecho nada!

* * *

―Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.[/color]

Las conversaciones se sucedían entre todos los allí presentes, aunque Stelios no prestó atención a ninguna en particular más allá de todo aquello que pudieran decir los más cercanos a él: Malik, Albert, Fátima…

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Poco a poco, todos los maestros se fueron acercando. Stelios reconoció a Lyn, por supuesto, y alguno de los que asistieron a aquella reunión que había comenzado con todo. Al frente de los de Tierra de Partida iba el líder, Ronin, a quien reconoció por aquella versión corrupta contra la que todos habían luchado hacía un rato. Lamentaba en cierta medida haber conocido a alguien tan importante en aquellas circunstancias.

Por otro lado, se acercaba un grupo al margen de sus maestros. Stelios supuso que se trataba de los de Bastión Hueco. Al dar por sentado que ellos eran “los malos”, la verdad es que se los imaginaba distintos, más… ¿malvados?

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Stelios prestó toda su atención a lo que cualquiera de los allí presentes pudiera decir para explicar que había sucedido en aquel lugar. Se había sentido completamente perdido durante toda aquella aventura, demasiados términos que para él sonaban extraños (“la Red” “corrupción de datos” “Erased Data”…). Además, había caído en todo aquel altercado casi por accidente, por lo que no estuvo seguro de que hacer en ningún momento. Se había limitado a seguir las instrucciones de aquellos que parecían entender que pasaba y a proteger a sus amigos.

Tras las explicaciones pertinentes, los maestros de ambos grupos no quisieron permanecer allí más tiempo.

Poco más tenemos por hacer aquí. Vámonos ―dijo uno de los de Bastión Hueco.

Ya habéis oído, todos a casita.

Sin embargo, la “otra” Fátima y un compañero se interpusieron en su camino.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

»En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —continuó “Fátima” —Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

«¿La paz con Bastión Hueco?»

Realmente él no sabía demasiado de todo aquello, pero de igual manera que no le costaba confiar en alguien, le costaba mucho confiar en un sabido desleal. Y según la historia que él conocía, Bastión Hueco era un nido de traidores. No se podía confiar en gente así.

Tras un rato de cavilaciones, Ronin y el que parecía el líder de sus rivales se acercaron. Parecían dispuestos a terminar con sus diferencias.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Y Ronin estrechó entre sus brazos a su compañero. Aquello parecía un momento realmente importante para ambas facciones. Todo el mundo reaccionó, para bien o para mal, con aquella decisión. Sin embargo, para Stelios no supuso un gran cambio. Después de todo no llevaba mucho tiempo formando parte de la Orden y la existencia de aquellos “otros” no había supuesto absolutamente nada para él. Si el maestro de maestros estaba de acuerdo con aquella decisión, él no tenía absolutamente nada que decir.

Por otro lado, se sentía feliz de saber que todo aquello había terminado. Un ambiente de euforia se dejaba sentir entre la masa de aprendices, hartos de aquella lucha.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos?¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo! ―gritó alguien cerca de Stelios, al tiempo que se lanzaba hacia varios compañeros cercanos.

Dejándose llevar por aquel grito, agarró a Malik y Albert, cada uno por un hombro, con todas sus fuerzas. Se sentía más vivo que nunca.

¡Nos vamos a casa!
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Cronología de Stelios

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Datastream_Enok_Fin 2

Notapor Sheldon » Sab May 03, 2014 12:21 am

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Qué triste es vuestra existencia.

Aquellas palabras resonaban en el interior de Enok, carcomiéndole y deseando constantemente la inexistencia tanto para él como para el mundo que veía a su alrededor.

Uno a uno los aprendices tomaron parte de aquella batalla, defendiendo un único bando, el de la supervivencia. Poca era la importancia que poseía la segregación en facciones o frentes en aquellos intensos minutos. Todos y cada uno de aquellos inexpertos jóvenes defendían su vida y con ello la vida de todo el grupo.

Pero aquel monstruo de maldad dominaba la oscuridad, la corrupción y la degeneración y ninguno de ellos podría enfrentarse cara a cara contra semejante concentración de poder.

Ahogado en una serie de ataques consecutivos, Enok quedó abstraído, en el limbo de la acción, en el límite entre la consciencia y la liberación de la pulsión agresiva. Sus mechones, de un rubio apagado expulsaban el miedo, meciéndose bajo la fina capa de aire que se producía por el movimiento constante y nervioso de su cuerpo.

¿Que sentido poseía el simple y mero hecho de enfrentarse a un ser que desconocía por completo junto a personas que nunca había visto? ¿Quien era realmente Erased Data, un mastodóntico ser que se deleitaba en la masacre de personas que no conocía?

La razón de Enok comenzaba a ganar el pulso contra el deber, la lucha. De repente detuvo todas sus acciones. Por un momento solo escuchaba su respiración, una serie de desesperados soplidos en busca de oxígeno; los latidos de su corazón, bombeando adrenalina a cada parte de su cuerpo. No. Él no deseaba luchar. No deseaba salvar a nada ni a nadie y mucho menos a aquellas personas. Aquel no era su escenario, nunca lo había sido.

Súbitamente, sintió un líquido helado recorrer su espalda. Un agujero se abrió bajo sus pies y calló, dejando escapar el mas desgarrador de los gritos que podía haber proferido.

Oscuridad espesa. Brumas de negror bajo un fondo oscuro y deforme. Una luz iluminaba en lo alto, hacia el final del cilindro que había formado la cerrada niebla. La llave-espada de Enok, caída sobre la superficie, emitía un brillo cegador que repelía el color apagado. A tientas emprendió su camino tras incorporarse dolorido y habiendo cogido su resplandeciente arma. Cojeaba. Todo su cuerpo permanecía envuelto en gotas de sudor que lentamente se convertían en un frío golpe, en corrientes de agua deslizándose por su cuello. Un atípico dolor se extendía por una de sus piernas y desembocaba en la planta del pie.

La muerte...—susurró el aprendiz invocando un poder oculto en sus propias palabras, el cual era desconocido para el resto de las personas, como una especie de juego de recuerdos en el que emulaba todas y cada una de las personas que habían pasado por su vida, finalizando su recorrido en la muerte. Un jugoso placer, oscuro tanto por dentro como por fuera. Pero aquello era demasiado artificial, como una copia de la verdadera muerte, un falso fallecimiento aunque posiblemente un delicioso tentempié antes del verdadero plato principal.

Se detuvo. Solo unos metros le restaban para abandonar aquella extraña instancia, para volver a la batalla o al menos a la luz. Deseaba seguir allí, en el silencio y en la nada pero pronto toda aquella oscuridad se abalanzaría sobre él y engulliría su corazón y sus recuerdos, sus promesas, la venganza.
Cerró los ojos y atravesó el umbral.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Un gigantesco tentáculo sostenía a un muchacho en el aire, impidiendo cada vez mas su existencia. El suelo empezaba a ser destruido. Un chico que sostenía entre sus brazos un disco avanzaba apresuradamente, buscando atacar a algo o a alguien. Enok se fijó detenidamente unos segundos en él, en todas aquellas personas. Supervivencia. Ante el miedo a morir todo ser humano era capaz de unir sus fuerzas para luego finalizar enfrentados nuevamente.

El chico avanzó unos pasos. El dolor en su pie se había erradicado como si solo se hubiese tratado de una mera ilusión venidera. El sudor se había cristalizado a través de toda su piel. Necesitaba descansar y reponer un mínimo de fuerzas pero aquello se antojaba imposible por lo que blandió su espada y se volvió a acercar hacia sus compañeros, intentando ayudarles a liberarse. En aquel justo momento bloqueó el torrente de pensamientos que le obligaba a abandonarles.

Un coro de alaridos manchó el ambiente. El aire fue surcado por una serie de fragmentos cuadrados de color, emitidos por los cuerpos en descomposición de cada uno de los encapuchados. Al fondo, la figura colosal junto al torreón amarillento comenzaron a sufrir convulsiones. El pilar se partió en si y cayó abatido al suelo, haciendo que el contorno de aquel monstruo amenazante diese de bruces contra el suelo. Enfurecido, con el cuerpo ametrallado por agujeros huecos y con un amarillo chillón extendiéndose por todo su cuerpo golpeó el suelo. Sin previo aviso, comenzó a reírse, lenta y continuamente mientras se deshacía, ahogado por el dolor.

Datastream. —fueron sus últimas palabras.

Tras ello, el disco que había sostenido el anterior muchacho, que ahora se encontraba tras la figura desaparecido del ser, envuelto en motas de oscuridad se escapó de sus brazos atravesando por última vez su figura y cayendo al suelo con una palabra escrita en su contorno.

¿Todo había...terminado? ¿Tan simple había sido su participación? ¿Quién lo había derrotado?

Poco a poco, cada uno de los aprendices procesó su victoria frente a Erased Data, formandose a su vez varios grupos de alumnos dispersos por la zona.

Mi maestro os está eternamente agradecido ―comunicó la muchacha de la vestimenta futurista. Enok no recordaba su nombre aunque al parecer había sido bastante importante.―. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Progresivamente, los jóvenes se fueron acercando y reuniéndose en un punto central. A lo lejos, un conjunto de personas avanzaban hacia ellos, divididos. Enok se fijó detenidamente en uno de ellos. Era idéntico al monstruo anterior. Él. Se llevó una mano instintivamente hacia el bolsillo, impaciente. Siguió observando a aquellas personas cuando sus ojos dieron de pronto con una figura conocida, la Maestra Yami. Por un momento sintió la necesidad imperiosa de acercarse corriendo hacia ella y abrazarla como a una madre. Suspiró y olvidó todo aquello que su mente había confabulado en su contra.

Tierra de Partida y Bastión Hueco.

Enok miró a ambos lados y tras ello comenzó a separarse del grupo, lenta y pausadamente. A una distancia suficientemente alejada observó la escena. Ya no sabía que sentir, que pensar. La batalla le había agotado demasiado, dejando su razón a la intemperie.

Todo fue lento, como un debate que no llegaba a su fin y en el que entraban personas y personas continuamente a pleitear. Los aprendices cubrían la visibilidad en gran parte, por lo que Enok solo podía imaginar algunas partes de la situación.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!―fue lo único que pudo escuchar, unas palabras emuladas por él, aquella viva copia del peligro.

Acto seguido, el grupo reaccionó eufóricamente, con abrazos y muestras efusivas de celebración. Enok dejó escapar un suspiró y agachó la mirada. Se deslizó hacia el suelo y cruzando sus piernas se sentó mientras continuaba observándolos, esperando que de alguna manera alguien le sacase de aquel lugar y le devolviese a su habitación.

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He interpretado libremente mi batalla contra el encapuchado ya que basicamente no se ha específicado en el post del Game Master lo que ocurría específicamente con Enok. Espero que no haya ningún problema
Última edición por Sheldon el Sab May 03, 2014 1:40 am, editado 1 vez en total
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Tsuna » Sab May 03, 2014 1:14 am

¡Comprobarás que subestimar nuestra fuerza ha sido un error! —gritó mi amigo Saito, consiguiendo con ello que mi ánimo y mi moral se acrecentasen todavía más

No iba a permitir que el monstruo de Erased saliese de aquel lugar con vida, aunque en el fondo la terrorífica idea de morir allí conseguía casi echarme para atrás.

Qué triste es vuestra existencia. —comentó sin compasión alguna, y yo empezaba a estar harta también de sus condenados comentarios, los cuales no tenían otra intención que herirme moralmente, a mí y al resto

La batalla comenzó sin más dilación, y comprobé con horror cómo cada una de sus sombras encapuchadas era capaz de emplear todas y cada una de las habilidades de las que había hecho gala hasta entonces; tanto en los recuerdos de Eileen como en el día en el que mi Yo virtual pereció: invocó Sincorazón, hizo uso de sus sables oscuros, se movía de un instante a otro a nuestras espaldas para provocarnos golpes traicioneros...

Una tortura en todos los sentidos, para qué negarlo.

Mi corazón se comprimió aún más al recordar la muerte de Eileen y el sacrificio que había hecho mi pequeñín virtual, cuando decidió recibir daños para intentar acabar también con Erased, en vano. Todos esos recuerdos impregnados de dolor pasaban rápidamente por mi mente, una y otra vez sin descanso, mientras mi cuerpo se movía e intentaba luchar como podía. La batalla se volvió un caos, comencé a recibir heridas, a sentir fatiga; a perder sangre.

M-maldito… —fue lo único que mis fuerzas me permitieron decir, mientras, a su vez, Kousen y el otro Aprendiz de Tierra de Partida ascendían con serias dificultades hasta las alturas, portando el Disco con ellos

Surgieron esta vez lo que parecieron extraños tentáculos oscuros que propinaron latigazos a diestro y siniestro. Una auténtica locura.

Que termine esto de una vez. De una forma u otra… Por favor.

Yo no quería seguir sufriendo más, quería que todo acabase, simple y llanamente. Para bien o para mal, me daba igual en ese momento.

Habéis llegado lejos y seguís sin entender nada.Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Era cierto, hasta hace unas horas yo seguía con mi vida de siempre, ajena a toda esta batalla. Sin embargo, ahora era mi responsabilidad ahora acabar con ese monstruo, no iba a permitir que todo lo sucedido en el Reaper’s Game fuese en vano. Mi otra Yo podría, al menos, descansar en paz si así sucediese. Y me sentiría en paz también conmigo misma.

Más heridas llegaron, no supe si fue Saito, o la niña de Tierra de Partida cuya cruel muerte virtual todavía recordaba con claridad, quiénes me protegieron. Sentí de inmediato cómo un sable de oscuridad atravesaba mi carne, logrando que más sangre descendiese por mi cuerpo.

Alcé la vista, completamente agotada tras propinar una estocada que no llegó a ninguna parte, y observé claramente cómo el Aprendiz descendía con el Disco desde lo alto, dispuesto a acabar con el gigante. Deseé con todas mis fuerzas, que todo acabase allí ya, que todo nuestro sacrificio no hubiese sido en vano. Que Erased muriese de una endemoniada vez.

Anonadada con los sucesos que sucedieron a continuación, dejé caer ambas armas al suelo, deseando que aquel golpe fuese el último: el muchacho atravesó al Ronin deforme de arriba a abajo, y las sombras encapuchadas comenzaron a gritar por el dolor, desapareciendo de forma extraña en el aire. Al Ronin gigante le comenzaron a surgir venas amarillas por el cuerpo, hecho que no comprendí muy bien del todo qué era.

De forma asombrosa, el pilar se resquebrajó, cayendo sobre el gigante y acabando finalmente con el monstruo. Éste último, todavía arrogante, comenzó a reír, ¡seguía burlándose de nosotros!

Fruncí el ceño, claramente molesta por esa actitud tan despreciable que tenía, ¿acaso seguiría haciéndonos daño hasta su último segundo, incluso con sus carcajadas? Solo deseaba que aquella pesadilla terminase de una vez, se mofase de nosotros o no.

Datastream. —dijo, sin sentido alguno, antes de ser aniquilado por el Disco de Abraxas

Yo me dejé caer en el suelo de culo, dolorida y fatigada.

Hasta nunca, monstruo.

Una paz inundó mi corazón. La presión de mi pecho desapareció, mi mente por fin pudo descansar. Supe de inmediato que, los sentimientos y deseos de mi otra Yo podían descansar en paz en mi interior, y esta vez para siempre.

* * *


No supe precisar cuánto tiempo había pasado, quizás horas, puede que minutos, pero sí podía estar segura de que el tiempo corría muy lentamente para mí. Tan lento, que me dio tiempo suficiente para recuperar algo de mis fuerzas —incluso uno de los Aprendices que conocí en Agrabah decidió curarme, para mi sorpresa—, recoger mis armas y contemplar el campo de batalla, ahora destrozado. Mientras, meditaba sobre todo lo sucedido; esta vez con mucha más tranquilidad.

Me encontraba en ese momento acurrucada sobre mí misma, aferrada a mis rodillas, en el suelo.

Andrei… todo había comenzado por el Maestro, quién se atrevió descaradamente a recopilar información sobre nosotros, o algo así, para hacer nuestras copias en la Villa Crepúsculo virtual. Mi otra Yo fue sometida a un juego diabólico, y equivocada con sus acciones, cometió muchos fracasos, unos detrás de otros, como el revivir al demonio que habíamos derrotado.

Yo hasta hacía un par de horas, no recordaba nada de aquello, es más, lo ignoraba por completo. Mi otra Yo vivió cosas muy diferentes a las mías, que pese a no compartirlas, sí las comprendía. Querer ir a Tierra de Partida con Nadhia, Light, Maya, y el resto de sus amigos. Incluso se atrevió a cuestionar a los Maestros.

Me di cuenta entonces que durante todo lo sucedido en el museo, mi corazón no fue más que un huracán de emociones…

”Lo del Reaper’s Game fue una situación especial… no te equivoques, yo nunca he sido ni seré tu amiga en el mundo real.”


”¡Nadhia! ¡Esta vez lo conseguiremos!”


Por supuesto, no me daba cuenta, pero mis sentimientos se habían entremezclado unos con otros: los de mi otra Yo, con los míos propios. Sospechaba incluso que ésta, de algún modo, me llegó a sustituir. Me sentía además, responsable por la seguridad del Maestro Andrei, y su desaparición me afectó en gran medida; él era un Maestro más, reciente, pero seguía estando en la misma posición que los maestros Ryota, Ariasu o incluso Nanashi. Sin embargo, yo había vivido otras experiencias muy distintas a mi Yo virtual: yo no había desarrollado ninguna clase de vínculo con Tierra de Partida, y jamás me hubiese atrevido a traicionar a mis Maestros; tampoco me hubiese sentido tan responsable por su desaparición, a fin de cuentas, él había sido en parte culpable de aquello; pero igualmente era un aliado más, y como Maestro tenía derecho a hacer lo que quisiese con nosotros, sus Aprendices. Lo único que hasta entonces me había motivado a luchar junto a Nadhia, Kousen, Fátima, Sacsol, Mei... era la propia existencia de Erased Data. Me sentía responsable por los fracasos de mi gemela, sin embargo, había cumplido ya con mi cometido, ya no había razones para seguir dejándome llevar por sus sentimientos. Por supuesto que no.

A fin de cuentas, yo no era tan fracasada como ella.

Personalmente, no tenía ningún vínculo de afecto con Nadhia, menos con Light, y mi otra Yo tampoco tenía razón de ser en el mundo real, en el que yo misma vivía día a día. Con Erased aniquilado de una vez por todas, ya nada más me ataba a mi pobre gemela. Me aseguraría de guardar sus sentimientos en lo más profundo de mi corazón, porque, a pesar de nuestras diferencias, valoraba mucho sus experiencias; sí quería recordarlas, mantenerlas en mi memoria. Aunque ello conllevase consigo las terroríficas escenas y pensamientos de aquel demente que dejó de existir tiempo ha.

Contemplé entonces cómo Saito se aproximó hasta mi lado, sentándose también. Le miré de reojo, todavía fatigada y emocionalmente decaída por la titánica batalla que había tenido que superar. No pude siquiera cambiar la agotada expresión de mi rostro; no me quedaban ni fuerzas para una minucia como esa.

Saeko, ya todo ha terminado al fin. Dime, ¿qué tal estás? —asentí a su comentario y volví a contemplar las ruinas del campo de batalla

Hasta ese momento Saito no sabía nada de lo sucedido, ni de las penurias por las que había pasado por culpa de mi copia. De algún modo, quise contarle todo, compartir todo aquel dolor con alguien. Y a fin de cuentas, él era mi único amigo del mundo real. La única persona en la que podía confiar, aparte de los Maestros, por supuesto.

Bien, y sí, pero me sigue sabiendo amarga esta victoria… —respondí a sus palabras, con una voz tan rota como mi cuerpo— No me ha hecho ninguna gracia que fuese mi copia virtual la que despertase a Erased Data. Me he tenido que responsabilizar de su estupidez —comenté, ligeramente enfadada por la de problemas que me había causado—. La otra Saeko quiso ir a Tierra de Partida, incluso traicionar a nuestros Maestros y a Bastión Hueco. No me pudo tocar una copia más idiota, ¿verdad? —pregunté de forma irónica, sin esperar respuesta— ¿Sabes, Saito? La única razón por la que he luchado ha sido por la responsabilidad de derrotar a ese monstruo, el mismo que ella trajo por error en una torre, observando una visión del Maestro Ryota en su juventud, derrumbándose. Je, pensó que de alguna forma, tocando al espíritu… o lo que fuese aquello del Maestro, conseguiría ayudarlo —y lo miré, angustiada—. Pero lo único que consiguió fue transformarse ella misma en Erased.

Bajé la cabeza y me aferré con fuerza a mis piernas, cerrando un poco los ojos a causa del cansancio. Aunque en parte, era muy feliz, pues habíamos conseguido destruir a la criatura.

Saeko, no te preocupes por eso. Erased ha sido eliminado y todo ha terminado, de una vez por todas. No más copias baratas de nosotros mismos, ni más juegos de muerte estúpidos se volverán a llevar a cabo; y nosotros hemos contribuido a que eso suceda. Todo lo malo o estúpido que haya podido hacer tanto tu copia como la mía, queda saldado con todo lo que hemos hecho hoy, que no te quepa duda..

Suspiré, aliviada por saber que al menos él se molestaba en escucharme. Sonreí un poco, decidida a continuar mi historia. Quería que al menos, él supiese todo lo sucedido.

Y cuando me trajeron a este lugar, terminé encontrando por casualidad al Maestro Andrei. Parecía bastante debilitado, no sabría explicarlo… como si fuese una marioneta sin voluntad. Me sorprendió descubrir que fue él quién creó nuestras copias digitales… —y cogí aire, agotada, antes de continuar— Quise protegerlo, a fin de cuentas, es Maestro nuestro. Pero lo terminaron secuestrando durante la batalla. ¿¡Y sabes qué!? —y me levanté, dispuesta a ir junto al grupo de Aprendices que se estaba reuniendo

>Erased está muerto, no pienso hacerme responsable de nada más. Ni de la desaparición del Maestro, ni de las tonterías que se creyó mi copia virtual. Venga, vamos.

Una vez terminamos de hablar, la mujer de cabello corto nos dio las gracias, llevándose consigo el Disco que había eliminado a Erased Data para siempre.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow…

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él…

A mí en realidad ya me daba igual el Maestro, no podía hacer nada por él, y tampoco pensaba hacerme responsable de su desaparición como bien le había comentado a Saito; bastante había tenido ya.

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma. ―ahogué un grito al escuchar la voz del Maestro Ronin, y temerosa, giré la cabeza con miedo de que pudiese ser Erased Data de nuevo, pero para mi fortuna, se trataba del Ronin original

¿Quién era entonces el Ronin gigante que habíamos derrotado? ¿Su copia virtual? ¿Acaso tenían sus datos? ¡Claro! Al comenzar el Reaper’s Game pude ver claramente cómo el Ronin digital caía al vacío. Debía tratarse del mismo gigante. Pero me encontraba ya demasiado revuelta, por lo que no quise volver a pensar en lo sucedido con Erased, la Villa Crepúsculo virtual o Andrei.

¡Una chuche para quién me explique que pasa aquí!: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Vi cómo muchos Aprendices de Tierra de Partida se aproximaron a Ronin, por lo que yo ni me molesté en levantarme para pedirle perdón. Quería pasar desapercibida en ese momento. Pero para mi sorpresa, mis propios Maestros también hecho acto de presencia. A ellos sí quería decirles una cosa.

Me acerqué el Maestro Ryota hasta que este se detuviera, y una vez ante él, me arrodillé. Desconocía si sabía acerca de lo sucedido con Andrei, pero quise contarle todos los detalles posibles para que, al menos, fuese consciente.

Maestro Ryota, siento informarle que el Maestro Andrei fue secuestrado durante la batalla. Lamento no haber podido seguir su rastro. ―y una vez finalizado el asunto de Andrei, me retiré para respirar tranquila y libre de cargas o responsabilidades

Me estiré todo lo que me permitió el dolor, alzando mis brazos y bostezando. Esperé pacientemente a que todo terminara, y una vez los Maestros asintiesen, me dirigí hacia su lado.

Poco más podemos hacer aquí. Vámonos. ―el maestro, como siempre, tenía toda la razón

Ya habéis oído, todos a casita.

Me dispuse a marcharme junto con mi bando, con mis verdaderos compañeros, cuando las personas que nos habían dado los recuerdos nos bloquearon el paso. Alcé una ceja, sorprendida.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

¡Lo que faltaba! ―exclamé junto con un suspiro, deseosa de que todo terminase de una maldita vez. ¡Mi cuerpo me pedía a gritos una ducha de agua caliente!

En el Reaper’s Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

Bufé ante su respuesta, molesta de que me volviesen a recordar todo lo sucedido. No había sido yo quién había colaborado, sino los sentimientos de mi copia, los que me motivaron a luchar. Ya había terminado todo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? Andrei, Villanos Finales., ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí ―yo no estaba de acuerdo―. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Observé al Maestro Ryota, insegura. ¿Qué estaría pensando al respecto? Tras meditarlo, el hombre se dirigió hacia el otro grupo, junto a Ronin.

¿Maestro…? ―pregunté, en cierto modo, aterrada por la idea de unir fuerzas

La Maestra Nanashi lo siguió, decidida, cosa que repitió un maestro del bando contrario cuyo nombre desconocía con Ronin.

Terminemos con esta guerra, Ronin. ―abrí los ojos de par en par y me quedé con la boca abierta al ver cómo mi maestro le tendía la mano al enemigo

¡No! ¡Aquello tenía que ser una broma! ¡Me negaba a colaborar con Tierra de Partida!

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo! ―y se abrazaron

Me quedé perpleja cuando vi a Ryota sonriente, ¿¡en serio!? ¿¡Tendría que vivir a partir de ahora con los de tierra de Partida!? ¿¡Con Nadhia, con Light, con… con… con todos esos Aprendices!? ¡Era una locura, no tenía sentido!

Desde el primer momento, me habían inculcado que nuestros ideales eran los correctos. La Luz había ganado mucho terreno a la Oscuridad, era nuestra misión equilibrar la balanza. Desde un primer momento me habían advertido de que Tierra de Partida era una amenaza que se oponía a nuestros ideales, incluso yo misma recelaba de unos Caballeros distintos a nosotros, que se oponían a nuestros actos.

”No sé qué te habrá dicho ese hijo de puta de Ryota, pero no intentes controlar la Oscuridad por ti mismo. Si no tienes cuidado, te convertirás en un Sincorazón.”


No, me negaba a colaborar con ellos. Mi opinión estaba clara, sin embargo, no iba a desobedecer tampoco al Maestro Ryota, por lo que, a regañadientes, tendría que aliarme con el bando enemigo.

Esto no puede ser verdad… —expresé perpleja. Era la primera vez que no estaba de acuerdo con una decisión de mis Maestros

Seguiría, por supuesto, a mis Maestros. Aun con semejante enfado encima. Hoy no era mi día, sin duda.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos? —observé con curiosidad al mencionado Kousen, sin llegar a adivinar sus intenciones— ¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!

Antes de darme cuenta me vi aplastada en la marabunta de aprendices, roja como un tomate. ¿¡Cómo habíamos llegado a esa situación tan ridícula!?

¡P-pero bueno...! —logré exclamar antes de que mis palabras se desvaneciesen entre los gritos del resto de Aprendices

Spoiler: Mostrar
Aclarar dos cosas:
El diálogo con Saito no es definitivo, lo hemos planeado pero posiblemente él añada alguna que otra cosa más.
Y por último: no sé si esta será la última ronda, pero aviso de que mis PX van a Gengar! >w<

¡Y felicidades a todos por el curro de derrotar a Erased! =D

Edit: He cometido un pecado al editar, lo sé, pero solo para añadir el diálogo de Saito y que quede bonito =)
Edit2: se me coló un emoticono, ¡maldito ratón táctil!
Última edición por Tsuna el Sab May 03, 2014 1:28 am, editado 2 veces en total
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Tsuna
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Tanis » Sab May 03, 2014 1:17 am

Qué triste es vuestra existencia

La voz siniestra de Erased resonó por todos los rincones del estadio a la vez que los aprendices se lanzaban al ataque. Malik decidió ignorarlo, ignorar todo lo que no tuviera que ver con su combate. Tenían que estar sumamente concentrados, ser precisos y no vacilar, para que aquellos seres se entretuvieran todo lo posible con ellos y ese disco pudiera llegar a su destino.

Malik aprovechó los huecos, por pocos que fueron, para atacar junto con su grupo al encapuchado. Sin embargo los intentos por derrotarle rápidamente fueron vanos, porque ese rival era demasiado fuerte incluso para un equipo en el que estaba Fátima y su poder mágico. El enemigo aprovechó un fallo inconsistente en su defensa para tumbarle y Malik vio por un momento las estrellas. Tirado en el suelo, boqueó escupiendo saliva sanguinolenta y se levantó tembloroso.
Pronto se vio rodeado de sincorazón, invocados por el virus para terminar con él e impedir que fuera de apoyo al muchacho. Ejecutó espadazos a diestra y siniestra, furioso. No iba a rendirse, no iba a suplicar. Nunca supo ni sabría el tiempo que estuvieron peleando, aunque a él le pareciera siempre una eternidad…

¡Albert!

El grito de Stelios le puso en alerta y desoyendo al sentido común, se giró, y miró. Sintió un nudo en el estómago al ver que el encapuchado había cogido a Albert y lo levantaba del cuello. Ya iba a lanzarse a través de los sincorazón en pos de Stelios para ayudarle. Si le mataba, si el chico moría… no sabría lo que haría después.

El alarido de los encapuchados y la disolución de los sincorazón en humo negro hizo que por fin diera cuenta de lo que estaba sucediendo a su alrededor y cayendo sobre una de las rodillas, cansado y herido por la pelea contra las sombras, alzó la mirada a tiempo para ver cómo las mascotas y los enemigos encapuchados se deshacían en diminutas formas cuadradas hasta desaparecer. Con la sangre resbalándole por los brazos, Malik se levantó con dificultad, des-invocando su arma por pura inercia al ver la caída del pilar de Erased y oír su risa histérica.

Datastream

«Esa palabra… ».

Inspiró y expiró de forma entrecortada, cansado del combate, pero aliviado de que por fin se hubiera… terminado. Estaban vivos. Un sentimiento de júbilo se abrió paso a través de su pecho, al mismo tiempo que notaba cómo un cúmulo frío y pesado regresaba a él y se incrustaba en su corazón. Un murmullo de alivio y bienvenida hizo eco en su cabeza y Malik supo que Abyss había vuelto. Se llevó una mano al brazo más herido y avanzó hacia sus amigos, dando gracias a Todo de que estuvieran de una pieza, a salvo.

¡Albert! ¡Albert! ¡Háblame, maldita sea!

Stelios parecía bastante fuera de sí, aunque no era para menos. Le puso la mano en el hombro para tranquilizarlo y le echó un vistazo rápido a Albert. Salvo la conmoción no estaba herido, eso era de agradecer.

Tranquilo, sólo está en shock…

¡Menos mal

Miró a Fátima de reojo, más tranquilo y cabeceó. Luego ayudó a Albert a levantarse del suelo tirando de él con el brazo bueno y le dijo:

Tenemos que mejorar tu equilibrio, muchacho.

Esbozó una sonrisa débil. Una pequeña broma para relajar la tensión del ambiente. También le palmeó el hombro a Stelios, aunque no le hizo falta decirle nada para indicar que había peleado muy bien y que se alegraba de verlo vivo. Después miró a Fátima y se acercó a ella. No sabía realmente cuánto quería adelantarse más, abrazarla y balbucear como un idiota lo mucho que le aliviaba verla todo lo bien que podía estar dada la situación.

Lo siento—dejó que le cogiera la mano herida, con cuidado—. No me queda magia para curarte...

Negó como si dijera que no importaba, que no pasaba nada. Y antes de que pudiera abrir la boca, oyó la voz de Alexander alzándose entre el pequeño griterío que ya se estaba formando.

Ah, Fátima, Malik ―Respondió al saludo alzando la mano del brazo no herido―. Veo que vosotros también os las habéis apañado para continuar entre los vivos. ¿Algún herido?

>>Creo que todavía me queda alguna poción.

Lo mismo digo, Alex —Aunque perteneciese a Bastión Hueco, no le deseaba mal, ya habían trabajado en equipo una vez y… —. Si nadie más lo necesita a mí no me vendría mal una, no quiero desangrarme aquí y ahora y perderme la fiesta.

Todavía se apretaba la herida con la mano, para impedir que continuara goteando sangre. Después de tomársela se mantuvo un tanto callado, pensativo. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que entraran allí, aunque si algo tenía claro Malik era que pasaría mucho hasta que volviera a pisar La Red. No había mundo que le trajera tan malos recuerdos a la vez, tan de golpe, como ese.

Se sintió mejor tras tomarse la poción, las heridas del brazo no eran muy graves y se cerraron nada más el terminar con el último sorbo. Agradeció al chico la asistencia y añadió con un murmullo, refiriéndose a la situación:

Bueno, ¿y ahora qué?

Habían vencido, sobrevivido. ¿No iban a salir de allí?

Ahora… Ahora vengo

Dio cuenta de que Fátima lo que quería era ir con Nadhia y no necesitó saber más. Asintió despacio. Parecía que no había nada más que hacer en ese sitio. Malik sólo tenía ganas de regresar a casa y dormir hasta hartarse.

Fue Quorra la primera que habló, rompiendo la tensa calma que había.

Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Reconoció la vara y la moto de forma amarga al observar su marcha. Aquellos artilugios le habían salvado el culo a él y a Jess en su primera salida como novatos.

«Jess… ».

Oteó por entre los aprendices, tantos y tan variados, hasta visualizarla mucho más allá, también aliviado de que estuviera bien.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

Cerca de ellos, el chico que se llamaba Crow y la Fátima adulta discutían, aunque Malik no supo exactamente por qué. ¿Qué habría pasado en los demás caminos mientras buscaban al ejército?

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

«¿Maestro?».

Con sorpresa vio de pronto la aparición de Ronin y todo el elenco de maestros de Tierra de Partida a sus espaldas, y de otros hombres y mujeres que por lo lógico, debían ser los maestros de Bastión Hueco.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ―Por primera vez, la jocosidad de Ronin le resultó ser pesada. Acababan de salir de una batalla por sus vidas, necesitaban seriedad―: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Malik chasqueó la lengua, tentado de adelantarse para responder. Sin embargo él no creía conocer toda la historia de lo que allí había pasado, de modo que se mantuvo callado mientras otros trataban de explicar lo sucedido. Necesitaba despejarse, salir de allí ya. ¿No podían hablar en el castillo?

Poco más tenemos por hacer aquí ―Uno de los maestros de Bastión Hueco le leyó la mente―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita.

Por fin… —masculló, haciendo un amago de ponerse en camino hacia la salida.

No obstante…

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

Malik frunció el ceño ante la mención de los Villanos Finales, trayéndole ecos de su travesía en Port Royal con las sirenas. Tenía razón, había cosas peores ahí fuera que el pelearse tontamente entre portadores de Llave-Espada.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

«Siempre… ».

Desvió la vista de la Fátima adulta, de nuevo pensativo. La verdad era que a él el conflicto con Bastión Hueco jamás le había afectado, ¿podía ser posible que las diferencias se terminasen? Bueno, no las diferencias, pero sí esa estupidez de pelear por formas de pensar diferentes… A él no le importaba, pero, ¿y a los que sufrieron la traición en vivo?
El silencio, en el que los maestros se acercaban unos a otros, se le hizo terriblemente pesado y denso.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

No quería pelear más, no quería pelearse con otros caballeros, nada. Rezó mentalmente para que Ronin hiciera uso de la razón y no fuera a…

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Puso los ojos en blanco, sin poder reprimir una tenue sonrisa. Sacudió la cabeza, apartadose un poco de la entonces estallada algarabía de aprendices que imitando a los maestros, empezaban a abrazarse, felices. Distinguió a Kousen entre ellos, aunque él mismo no se unió, Stelios le sujetó del hombro, al igual que a Albert les dio una abrazo de a tres, completamente eufórico.

¡Nos vamos a casa!

No pudo evitar corresponderlo, incluso revolverle el pelo a Albert, soltar una carcajada y palmearle el hombro a Stelios. Tras soltarse de ellos, miró y se acercó a Alex con un poco más de seriedad y dijo, extendiendo la mano:

Parece que podemos ser amigos con todas las de la ley.

Nada más fuera él a estrecharle la mano, Malik se adelantó y la cogió, apretándola con firmeza antes de soltarla. Por último se volvió hacia Fátima y se olvidó de tonterías. Se le escapó una expresión más suave y afable y rodeó su cuerpecito con un brazo, estrechándola lo suficiente antes de soltarla también.

Estaban vivos, era lo único que importaba.
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Tanis
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Suzume Mizuno » Sab May 03, 2014 1:39 am

Qué triste es vuestra existencia

Fátima arrojó su ataque al mismo tiempo que la voz de aquella criatura se extendía por el estadio, venenosa, fría y cruel. Pero no pudo concentrarse en él porque, de repente, a sus pies se extendió una larga sombra. Saltó hacia un lado, maldiciendo para sus adentros, a tiempo de esquivar unas manos que trataron de arrastrarla hacia el suelo. Al mismo tiempo, Malik y Stelios trataban de alcanzar al encapuchado. Después de rodar un par de metros, cubierta en unos segundos de sudor, se levantó de un salto y corrió hacia su enemigo para apoyar a sus compañeros.

El encapuchado escapó fusionándose al suelo y de pronto se encontraron rodeados de Sincorazón. Fátima lanzó una exclamación de alarma y se apresuró a atacarles con su Llave Espada. Resollaba, le dolía muchísimo la cabeza por haber utilizado tanta magia de seguido y apenas sí tenía un instante de descanso. Vio que Malik había sido derribado y, casi sin pensar, se adelantó y detuvo el ataque de un Sincorazón.

¡Atrás! —rugió.

Pero eran demasiados. Cuando quiso darse cuenta, tanto Stelios como Albert estaban siendo rápidamente arrinconados.

¡Albert!

Fátima gritó al ver que el encapuchado atrapaba al chico por el cuello. Trató de avanzar hacia él lo más rápido que pudo, al igual que Stelios y Malik. No le conocía de nada, ¡pero no podía quedarse a mirar cómo lo mataban!

De pronto, y antes de que Fátima pudiera alcanzar a su objetivo, éste comenzó a gritar. De los extremos del estadio, donde los aprendices luchaban por sus vidas contra los subordinados de Erased, llegaron los mismos alaridos de dolor y rabia que emitía el suyo.

Albert cayó al suelo mientras la figura se retorcía de agonía y… ¡Desaparecía! Era como si estuviera hecho de cenizas y el viento hubiera comenzado a soplar. Los extraños cubitos de los que estaba conformada la gente de aquel mundo se deshicieron sin más.

Fátima, sin aliento, se volvió a tiempo de ver cómo la columna comenzaba a caer. Aguantó la respiración mientras lo veía derrumbarse a cámara lenta, preguntándose si no estaría soñando…

Pero el peso del pilar al chocar contra el suelo, haciendo retemblar el estadio, le confirmó que no, que era cierto. El Ronin falso rodó, sin piernas, incapaz de moverse, y trató de arrastrarse para ponerse en pie. El silencio era absoluto mientras le veían incorporarse. Fátima sentía que le ardían los pulmones, porque todavía no se atrevió a tomar una bocanada de aire.

Entonces, Erased comenzó a reír. Exhaló y empezó a respirar por fin, experimentando un desagradable escalofrío.

El hombre abrió los labios y pronunció una única palabra:

Datastream

Y Erased desapareció.

****



¡Albert! ¡Albert! ¡Háblame, maldita sea!

Fátima se volvió bruscamente y se acercó con rapidez hacia Stelios y Albert. Malik ya estaba a su lado, calmando al joven y examinando al otro.

Tranquilo, sólo está en shock…

¡Menos mal—suspiró, aliviada, sintiendo que todo su cuerpo, horriblemente tenso, comenzaba a relajarse por segundos.

Tanto que estuvo segura de que iba a tener que sentarse, porque le fallaban las rodillas.
Tenemos que mejorar tu equilibrio, muchacho.

Después de dar una palmada al hombro de Stelios, Malik se dirigió hacia ella. Le examinó, buscando heridas muy graves, y al ver la sangre se quedó de piedra. Ella no estaba demasiado echa polvo —no más que unas cuantas contusiones— y se sintió culpable de inmediato.

Lo siento—farfulló, extendiendo las manos para cogerle la mano herida—. No me queda magia para curarte...

Ah, Fátima, Malik.

Se sorprendió, dándose la vuelta hacia el chico, sin poder evitar esbozar una sonrisa. ¡Así que estaba entero!

Veo que vosotros también os las habéis apañado para continuar entre los vivos. ¿Algún herido?[b][b]Creo que todavía me queda alguna poción.

Lo mismo digo, Alex —Fátima arqueó una ceja. ¿Alex? Dirigió una mirada interrogante a Ragun, pero no comentó nada—. Si nadie más lo necesita a mí no me vendría mal una, no quiero desangrarme aquí y ahora y perderme la fiesta.

Cuando Ragun le entregó la poción, Fátima se adelantó y preguntó:

¿Y tú, estás bien, Alex? —no tenía ni idea de qué habría pasado mientras se separaron, pero al menos parecía que no estaba demasiado herido físicamente—. Me alegra que no te hayan hecho daño. Cuando te vi ir hacia ellos el primero de todos, pensé que no te volvía a ver—soltó una risa nerviosa.

Tan solo unas heridas superficiales, nada que no cure con un poco de magia.

Realmente estaba aliviada. Aunque fuera de Bastión Hueco, ahora mismo le daba igual. Al fin y al cabo, todos habían peleado codo con codo para salvar la vida. No era el mejor momento para empezar a recriminarse mutuamente las ideologías de sus respectivos bandos.

Bueno, ¿y ahora qué?

Esa era una buena pregunta. Fátima miró a su alrededor, a todos los cansados aprendices, y se imaginó que todos estaban pensando en lo mismo. Fijó su mirada entonces en la otra Fátima. Quizás ella sabría qué hacer. Pero estaba reunida con la chica de pelo negro que había visto antes y no quiso interrumpirla.

Además, vio a Nadhia. Y su expresión se demudó.

Ahora… Ahora vengo —musitó a los dos chicos.

Y echó a correr hacia Nadhia. Cuando llegó al lado de su amiga la abrazó con fuerza y le acarició la espalda, diciendo:

Lo siento. Lo siento mucho. Todo va a estar bien. Ya verás —y la estrechó, preguntándose cómo se habría sentido ella si hubiera visto morir a Harun delante de sus narices.

Incluso si sólo hubiera sido una… copia. Le picaron los ojos y se le humedecieron sin que pudiera hacer nada por evitarlo.

Poco a poco le llegaron voces subidas de tono y se separó suavemente de Nadhia para ver cómo la otra Fátima y su compañero se peleaban. Agudizó el oído, apretando los labios mientras se preguntaba qué pasaría ahora.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

«No, desde luego que no lo es. Pero de ahí a matarlo…».

Pero ahora que Andrei, el gran enemigo de sus réplicas, había desaparecido y estaba ilocalizable… Era normal que Crow se pusiera así. Aunque Fátima no podía dejar de pensar, una y otra vez, que en ese estado Andrei no podría hacer daño a nadie. Era como un bebé recién nacido… Y ellos habían dejado que se lo llevara esa desconocida.

Maldita sea. Le había prometido a la otra Fátima que le ayudaría a buscarle. Pero estaba tan exhausta que sólo podía pensar en ir a la cama. Miró a Nadhia y le preguntó:

¿Vienes?

Imaginaba que la chica querría estar sola, pero si aceptaba, la llevaría de la mano hacia Malik y los demás. De lo contrario, le apretaría el hombro y regresaría de todas formas justo cuando escuchara una voz muy conocida:

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Fátima soltó una exclamación de sorpresa e intercambió miradas de asombro con Ragun y Malik antes de ver cómo se acercaban, por un lado, Ronin y los maestros, y, por otro, Ryota y los demás maestros de Bastión Hueco. Al ver a Nanashi a lo lejos, bajó la mirada un poco incómoda. Pero sonrió, a pesar de todo. Porque ahora por fin estaban a salvo.

O todo lo a salvo que podían estar con Ryota ahí.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ―Fátima meneó la cabeza, cansada. ¡Cómo no! ―: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Escuchó cómo Malik chasqueaba la lengua y estuvo completamente de acuerdo con él. ¿No podía ponerse serio por una vez? Aunque la última vez que lo hizo, en China, no fue precisamente un motivo de alegría. Se cruzó de brazos y suspiró. No sabía qué pensar. Sólo quería dormir, a salvo, alejada de ojos amarillos durante mucho tiempo. Aunque no estaría mal prestar atención. Quizás se enterara, por fin, de todo lo que estaba pasando.

****


Poco más tenemos por hacer aquí ―dijo Ryota de súbito cuando las explicaciones y las preguntas llegaron a su fin. Fátima le observó con una mezcla de sorpresa y agradecimiento―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita.

¿En serio se iban a ir sin más? ¿Sin choques, sin enfrentamientos, sin nada…? Aunque, pensándolo bien, no había nada por lo que pelear. La batalla había terminado y los maestros de Tierra de Partida superaban en número a los de Bastión Hueco. Por otra parte, no creía que quedara ningún aprendiz que no estuviera doblado de puro cansancio.

Por fin… —masculló, Malik, dirigiéndose hacia los Maestros.

Fátima alternó la vista entre él y Ragun. Luego le tendió la mano a este último y dijo, con una media sonrisa:

Pues… Hasta que nos volvamos a ver, supongo.

Sí, hasta que nos volvamos a ver —respondió él, estrechándosela.


No, no os vais aún.

La otra Fátima y Crow se interponían en el camino.

Tenemos un mensaje para vosotros.

A su pesar, les miró con interés. De todas formas no podía irse sin ayudar a la otra Fátima antes, así que…

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

Asintió lentamente, corroborando sus palabras. Era lo bueno de tener un enemigo común. La gente era capaz de superar sus diferencias.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

Fátima parpardeó varias veces, sorprendida. ¿Andrei? Pero luego pensó en el mensaje que llevaba guardado y…

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Fátima no sabía quiénes eran los Villanos Finales pero, por las reacciones de algunos aprendices —Malik incluído— le pareció que debían ser lo suficiente peligrosos como para que pudieran ser tenidos en cuenta. Se estremeció al considerar que, ciertamente, había personas dispuestas a acabar con ellos. Ya no sólo Sincorazón, sino entes, como Erased Data, o seres humanos.

Era una idea que le cerró la boca del estómago. Nunca quiso unirse a la Orden pero, cuando lo hizo, pensó que al menos se ocuparía de un «bien» general. Pero ya había visto que Ragun había afirmado que Ronin estaba dispuesto a matarlos a cualquier precio. Y cada vez que intervenían en un mundo, provocaban una situación irreparable. La gente siempre tenía que situarse de un bando u otro. Y eso significaba que iban a tener enemigos, irremediablemente…


Terminemos con esta guerra, Ronin.

Fátima levantó la cabeza con los ojos abiertos de par en par. Ryota le tendía la mano a Ronin. ¡Ryota, de entre todas las personas, el que había iniciado todo aquello! Se quedó estupefacta.

Pero todavía más cuando Ronin abrió los brazos y atrapó entre ellos a Ryota. Al ver la reacción del enemigo de Tierra de Partida no pudo reprimir una sonrisa, incluso si todo aquello le parecía precipitado, demasiado rápido, demasiado…

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos?¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo! ―gritó Kousen.

Fátima pegó un grito al ver que el chico estaba bien y echó a correr hacia él. Le había visto volar con Xefil hacia Erased Data, pero hasta entonces no tuvo la seguridad de que había sobrevivido. Sabía que había muchos aprendices en contra de todo aquello y ni siquiera ella estaba segura de qué opinar, pero estrechó en un fuerte abrazo a Kousen, feliz al ver que el joven había sobrevivido.

¡Nos vamos a casa!

Cuando consiguió soltarse, vio que Stelios y Albert se abrazaban con Malik y sonrió de oreja a oreja. De pronto experimentó una explosión de alegría. ¡Al diablo todo! ¡Estaban vivos! ¡Estaban vivos y se había acabado la guerra! Fue hacia ellos, buscando a Nadhia con la mirada y esperando a ver su reacción. Ya no tendría que esconder que se preocupaba por Ragun, podría incluso verse con esa chica que les había acompañado en la ruta.

Ya se plantearía los problemas luego. Dejaría que los Maestros discutieran entre ellos sobre los términos de la reunificación o de lo que pasaría en el futuro. En ese momento todo le daba igual. Sólo quería alegrarse, ¡sólo quería pensar que habían sobrevivido, que nadie había muerto!

Intentó localizar a la otra Fátima y dedicarle una sonrisa. Al fin y al cabo, había conseguido su objetivo.

Entonces notó una presencia a su lado. Y, cuando quiso darse cuenta, Malik la estaba abrazando. Se quedó muda de la impresión y no fue capaz de hilar ningún pensamiento. Con todo, le dio tiempo a estrechar a Malik, rodeándole la amplia espalda con los brazos, y apretar fuerte, muy fuerte, antes de que se separaran.

Sofocada, Fátima clavó la vista en el suelo y balbució algo ininteligible. De repente había perdido toda la capacidad de hablar. Sólo pudo sonreír, sonrojada hasta las orejas.

Tenía la impresión de que iba a estallar de felicidad.
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¡Gracias por las firmas, Sally!


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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Sombra » Sab May 03, 2014 1:54 am

Spoiler: Mostrar


Qué triste es vuestra existencia —sentenció Erased cuando vio que todos empezábamos a encararle.

<<¿Acaso es triste querer vivir?>>

Observé con cierta furia a aquel falso Ronin durante unos instantes que podrían haber parecido horas de no estar enzarzado en medio de una pelea que podría significar el final para nosotros. Una historia con un final trágico.

¡Señuelo! —exclamé atrayendo a varios sincorazón que uno de los encapuchados había invocado los cuales alejé de los aprendices—. Siento tener que hacer esto.

De un par de rápidos tajos hice que aquellos sincorazón se disolviesen en penumbras. Permanecí en silencio molesto. Erased las iba a pagar muy caras por haber envuelto a tanta gente en su estúpida batalla.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —se burló entremezclando la voz del líder de Tierra de Partida con la suya propia—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Podía ser que muchas cosas se escapasen de nuestro conocimiento, pero aún así no le dejaríamos vencernos fácilmente. Perder no era una opción, ninguno estaba dispuesto a morir, no aquel día.

<<Quiero vivir y convertirme en un Maestro respetado por sus aliados y temido por sus enemigos, igual que Ryota. Quiero comprender a los sincorazón y salvarlos de su maldición. Pero para ello necesito sobrevivir.>>

Tenía demasiadas cosas que hacer. Podía ser que yo fuese en realidad un monstruo, pero incluso así quería continuar aquella vida, incluso si era difícil, incluso si resbalaba en el camino no me daría por vencido porque siempre tenía a los que me importaban para volver a levantarme.

Y corriendo hacia el pilar de oscuridad Xefil, Shinju y algunos más luchaban por lo que parecía un último rayo de esperanza. ¡Teníamos que ganarles tiempo!

Utilicé vez una tras otra mis poderes. Me sentía agotado y cada vez más débil, al borde del desmayo. Los encapuchados habían logrando alcanzarme en un par de ocasiones y apenas me podía tener en pie. Deseaba simplemente volver a mi habitación y dormir a pierna suelta, pero aquello era imposible, no habría una próxima vez si nos derrotaban allí.

Vamos, no te rindas —me di ánimos a mí mismo lanzando una estocada contra uno de los encapuchados que respondió con un sablazo que logré bloquear antes de que me golpease con su otra espada de oscuridad haciendo que saliese volando varios metros por los aires haciéndome caer de espalda contra el suelo.

Me llevé la mano a la cara palpando una herida sobre mi nariz que aquel golpe me había provocado. Aquello iba a dejar marca, pero no era nada demasiado grave.

Me levanté pesadamente y algo mareado y fijé mi vista en uno de los encapuchados que sorprendentemente detuvo su ataque de golpe en mitad de uno de sus letales movimientos que había dirigido contra un aprendiz que desconocía.

Contemplé atónito que no solo él se había detenido, también lo habían hecho los otros tres. Sus cuerpos empezaron a agrietarse mientras se desvanecían.

Y entonces mis ojos se clavaron en el pilar en el que estaba aquella versión corrupta de Ronin. Un temblor en él indicaba que pronto caería y así lo hizo. El enorme monstruo de oscuridad se abalanzó contra los que le habían dado el golpe final.

¡Xefil! —no lo pensé dos veces antes de echar a correr a pesar de mi fatiga.

Agarré con mi brazo al chico grande que estaba a su lado y con un placaje derribé al Monarca de la Locura haciendo que los tres cayésemos juntos contra el suelo hundiéndonos en un pozo de oscuridad que formé para salvarnos.

El enorme pilar cayó al suelo provocando un estruendo molesto. Me moví en la sombra junto a los dos aprendices saliendo a unos metros del lugar donde había caído el monstruo. Jadeé pálido. Por poco no lo contábamos.

¿Se… seguís de una pieza? —exhalé una gran bocanada de aire soltando una risa cansada mientras trataba de recuperar el aliento.

Dark Ronin, aún vivo golpeó el suelo con fuerza, lleno de rabia. Pero no tardó en empezar a reír con fuerza sin explicación alguna, casi como burlándose de nosotros mientras iba siendo absorbido por el disco que Xefil portaba entre sus manos y que había resultado ser un arma letal para él.

<<Así que eso es el Disco de Abraxas que habían ido a recuperar>>

Datastream —pronunció finalmente antes de acabar desvaneciéndose para siempre atravesado una última vez por el Disco, que voló por sí solo contra él dando por finalizada su vida.

¿Así iba a acabar todo? ¿Sin saber nada? Erased, fuese lo que fuese estaba muerto. Xefil había acabado con él para siempre, pero aquello no resolvía ningún misterio. ¿Que era él en realidad? ¿Por qué aquel estúpido odio contra la Orden de la llave espada? Villanos finales y Erased… ¿Estaban conectados de alguna manera? Era imposible negar que las dudas en aquel momento me estaban dando dolor de cabeza, aunque probablemente no era al único.

No entendía una mierda, era demasiado extraño para mí y aquello me daba una sensación de intranquilidad que me desagradaba. Un corazón negro voló hasta donde yo estaba hasta quedarse frente a mí. Irónicamente, a pesar de que Alexander no era algo que me agradase demasiado por evidentes motivos agradecí que volviese a mí.

Bienvenido de vuelta… Mi oscuridad —susurré evitando que alguien más me escuchase cuando el corazón de oscuridad que la falsa Eileen había creado a partir de mi oscuridad se metió en mi pecho una vez más.

***

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Pasó un buen rato antes de que me levantase del sitio. Solté una queja por las heridas abiertas que tenía por todo el cuerpo. Miré al chico de cabello negro y que dejaba ver un par de colmillos que sobresalían de sus labios. Sus orejas acabadas en punta de una peculiar forma, pero que no parecían anormales en absoluto. Una espesa barba cubría gran parte de su cara haciendo que su rostro se pareciese un poco al de un animal salvaje, se podría decir que era atractivo.

Hoy habéis sido héroes ―solté de golpe mientras mostraba una sincera sonrisa―. Me alegra ver que estáis bien. Dime, ¿cómo te llamas? ―pregunté al muchacho de gafas.

¿Yo?―dudó el chico durante unos instantes. Asentí como respuesta―. Kousen. Kousen Zephyr, y eh... gracias por salvarnos ahí atrás.

No hay de qué ―hice un gesto restando importancia a aquello―. Yo soy Alexander, o Ragun si prefieres llamarme así. Deberíais descansar por ahora, habéis hecho mucho hoy.

Dicho aquello, me alejé de aquella zona dejando a los dos descansar (o lo que fuesen a hacer) con tranquilidad. Caminé con cierta parsimonia entre los aprendices echando alguna que otra ojeada en busca de caras conocidas, por suerte parecía no haber ninguna baja entre todos nosotros, aunque los heridos eran muchos. Era una agradable sorpresa que tan solo tuviésemos unos pocos cortes y contusiones si teníamos en cuenta que Erased tenía unos poderes que prácticamente podrían rivalizar con el de los Maestros.

Ah, Fátima, Malik ―saludé cuando me topé con los dos aprendices de Tierra de Partida alzando mi única mano―. Veo que vosotros también os las habéis apañado para continuar entre los vivos. ¿Algún herido?

>>Creo que todavía me queda alguna poción.

Lancé una mirada también a los dos aprendices que estaban con ellos (o eso parecía ya que estaban cerca) dando por hecho que si de verdad la necesitaban podían pedírmela.

El primero y más “extraño” a mi parecer (dado que no daba el pego como aprendiz de la llave espada) era un joven bajito que debía rondar los dieciséis o diecisiete años. No parecía tener una gran presencia o algo destacable y era tan delgado que parecía que se fuese a romper por sí solo, lo cual me resultó un poco raro teniendo en cuenta que era un portador de la llave espada. Su cabello negro se rizaba un poco en las puntas y sus ojos eran grandes y de un color castaño claro bastante bonito.

El otro chico (un hombre de ojos esmeralda), al contrario que aquel primero parecía una especie de guerrero experimentado, o al menos alguien que entrenaba mucho dado que sus músculos eran visibles incluso con su ropa puesta, una armadura que se parecía mucho a la que Zack llevaba encima usualmente, lo que me hizo pensar que tal vez fuese alguien natural de Tebas (o que gustaba de vestir con aquella clase de ropa) El color de su pelo era marrón y caía en una especie de melena que llegaba hasta sus hombros

Parecía que Tierra de Partida había reclutado a mucha gente desde los sucesos llamados como “Ocaso de una estrella”, seguramente sería interesante verles luchar alguna vez. Siempre estaba bien saber la clase de poderes que desarrollaban otras personas.

Lo mismo digo, Alex —contestó —. Si nadie más lo necesita a mí no me vendría mal una, no quiero desangrarme aquí y ahora y perderme la fiesta.

Claro, sírvete —le ofrecí el frasco lleno de líquido verde que cogió con mucho gusto.

El hombre bebió todo el contenido de un solo trago haciendo que la herida que sangraba en su brazo se cerrase en su mayor parte

¿Y tú, estás bien, Alex? —se preocupó Fátima—. Me alegra que no te hayan hecho daño. Cuando te vi ir hacia ellos el primero de todos, pensé que no te volvía a ver—y soltó una risa un tanto nerviosa.

Tan solo unas heridas superficiales, nada que no cure con un poco de magia —expliqué señalando al corte que me había hecho Erased un poco más arriba de mi nariz.

Bueno, ¿y ahora qué?

Hice un gesto con los hombros y negué con la cabeza ignorante. Nunca había estado en La Red por lo que no tenía ni idea de cómo salir de allí. No parecía que hubiese alguna terminal cerca para transportarnos al exterior.

Ahora… Ahora vengo —observé a Fátima alejarse hacia donde Nadhia estaba. Por un segundo se me ocurrió ir también, pero parecía que aquel no era el momento para hacerlo.

Mi maestro os está eternamente agradecido ―escuché hablar a la chica que se había presentado antes con el nombre de Quorra. Me giré hacia las copias virtuales y la mujer en cuestión con cierta curiosidad por la conversación que estaban teniendo―. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

De su cintura cogió una vara negra que pude reconocer (pues tenía una igual que había comprado en una tienda) y la extendió invocando una moto de luz con la que se alejó hasta que la perdimos de vista.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Todo el mundo se sorprendió ante la aparición de Ronin y algún que otro aprendiz estuvo cerca de atacarle casi como un reflejo automático confundiéndolo con Erased, sin embargo allí estaba. Ronin, el Maestro de Tierra de Partida junto a todos los otros Maestros. No faltaba ni uno; Rebecca, Lyn, Yami, Akio… Y por supuesto Kazuki.

Pero no habían sido los únicos en hacer acto de presencia, desde el otro lado del que había sido escenario de una cruenta batalla Ryota, Ariasu y Nanashi se acercaban hasta quedar a una distancia prudencial de los otros maestros.

Tragué saliva creyendo que en cualquier momento pudiese empezar otra batalla más, una con muertos. Al fin y al cabo, habíamos estado evitando enfrentamientos directos con la otra facción casi dos años. Pero era obvio que aquella tensión fuese a acabar algún día explotando en forma de sangrienta batalla.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ―pidió de una forma graciosa que en aquel momento llegó a ser molesta. Joder, que acabábamos de sobrevivir a una batalla a muerte―: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Algunos aprendices relataron los hechos a Ronin. No estuve muy atento a aquello puesto que había vivido en mis carnes todo aquello.

Todos los maestros escucharon atentos y en silencio sin atreverse a interrumpir a los que habían empezado a narrar los hechos.

Poco más tenemos por hacer aquí ―sentenció el líder de los Maestros de Bastión Hueco clavando su mirada en Ronin ―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita ―animó también Ronin empujando a los aprendices que tenía más cerca hacia la salida.

Por fin… —escuché decir a Malik, que parecía desear mucho el irse de allí y con razón. Sin mediar palabra caminó dirigiéndose hacia Ronin.

Fátima, que había llegado sin darme cuenta se colocó frente a mí.

Pues… Hasta que nos volvamos a ver, supongo —se despidió mientras me tendía una mano que estreché encantado.

Sí, hasta que nos volvamos a ver.

Ryota por otra parte se había dado la vuelta y empezaba a caminar en dirección contraria. Por un instante me vi tentado a seguirle, pero me detuve cuando vi que la Fátima más adulta y su compañero Crow se interponían en sus caminos impidiendo que se marchasen.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —lanzó una lógica pregunta a los Maestros—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Un silencio incómodo gobernó el lugar durante unos pocos momentos, hasta que ambos maestros se giraron encontrando sus ojos contra el de su enemigo.

Sin hacer caso a nada más ambos maestros avanzaron hasta quedar uno frente al otro a unos pocos metros de distancia. Nanashi se acercó asintiendo de acuerdo con lo que Ryota iba a hacer (fuera lo que fuese), Kazuki por el contrario no parecía para nada de acuerdo con aquello. Ronin ignoró por completo al sorprendentemente despierto mago y se acercó al líder de Bastión Hueco con quien intercambió una tensa mirada mientras todos permanecíamos expectantes.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

La sorpresa no tardó verse en el rostro de todos nosotros cuando Ryota tendió su mano al que durante aquellos dos años había sido su enemigo. Ronin negó con la cabeza con una media sonrisa y abrió sus brazos abrazando a su rival y hasta hacía un momento enemigo.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

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Creí ver a nuestro líder enrojecer por la vergüenza, pero finalmente se resignó devolviendo el abrazo a su antiguo camarada.

Todo el mundo se alegró con aquella decisión, tanto que algunos de los aprendices (entre los que se encontraba Kousen) empezaron a abrazarse de la alegría.

Jamás podría olvidar aquel momento. La guerra había llegado a su fin. Curvé mis labios en una agotada sonrisa. Por fin había acabado todo. Me habría gustado compartir la alegría con los demás aprendices, pero me resultó imposible. Tenía demasiadas cosas en la cabeza y aunque ahora contábamos con Tierra de Partida como poderosos aliados los enemigos crecían por momentos y cada vez eran más y más poderosos.

<<Pero yo también me estoy haciendo mucho más fuerte>>

Parece que podemos ser amigos con todas las de la ley —con una sonrisa Malik me ofreció su mano de forma amistosa. Asentí en silencio aceptando el gesto.

Quizás tengamos otra revancha contra Hein entonces —guiñé un ojo con complicidad.

Aunque aquello me dejaba con más dudas. ¿Qué ocurriría entonces con Bastión Hueco? ¿Se dejaría aquel lugar abandonado? Quería creer que seguiríamos allí, me sentía cómodo en aquel lugar. Confiaba en que pudiésemos visitar Tierra de Partida libremente y ellos que pudiesen venir también si lo deseaban, pero no quería abandonar el lugar que ya consideraba mi hogar.

En Tierra de Partida probablemente acabasen descubriendo que yo era un sincorazón. ¿Qué me harían si descubriesen eso? No podía decírselo a nadie o confiar en que algún Maestro fuese a dejarme sin más sabiendo aquello. Era suficiente con que lo supiesen dos aprendices y no quería que alguien más se enterase del asunto.

Vi a Light acercase hacia mi posición con paso firme también. Con algo de desconfianza di un paso hacia atrás aunque en realidad no habría hecho falta.

Gracias por tu ayuda, Ragun —agradeció mientras me tendía también la mano para que se la estrechase—. Esto es complicado, vaya, pero quería agradecerte lo que hiciste antes por mi copia. Estoy seguro de que pronto recapacitará, ya verás.

>>Por cierto, Ragun. Ahora que somos aliados, ¿qué te parece si entrenamos juntos para hacernos más fuertes?

Eso está hecho —sonreí ofreciéndole mi mano también a él—. Más te vale no arrepentirte.

Pues está decidido. Que sepas que no pienso dejarte respirar, Estocada Oscura —contestó con chulería que respondí una ligera risa.

Eso ya lo veremos, Mandoble celeste —y golpeé su brazo con el puño en señal de camarería.

Y sonreí alegre. Aquella disputa había llegado a su fin, un nuevo camino se abría ante nosotros, uno en el que podríamos luchar juntos por un futuro brillante.
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Re: Data erased

Notapor Astro » Sab May 03, 2014 2:14 am

¡¡Agh!!

El combate contra el encapuchado no fue bien. Incluso con la ayuda de Diana, el combate no fue nada bien. El títere de Erased contraatacaba con todo tipo de habilidades, consiguiendo contrarrestar casi todos los golpes que le lanzábamos. Era mucho más poderoso que nosotros. A mi alrededor, el panorama era similar. Los aprendices apenas podían aguantar a los otros encapuchados, e ignoraba si de verdad alguno de ellos tendría el dichoso disco con el que derrotar al grandullón.

Íbamos a perder.

Caí al suelo de espaldas a tiempo para ver algo que lo cambió todo: Xefil, uno de los lucecitas de Tierra de Partida, cayendo del cielo a toda velocidad directo hacia el gigantesco Ronin. Y lo mejor de todo: tenía un disco en la mano. El chico chocó contra el pecho de Erased, atravesándole con un golpe limpio hasta chocar contra el suelo.

"¡¿Ha funcionado...?!"

Todo fue muy rápido. El enorme pilar de ojos empezó a derrumbarse, mientras que los cuatro encapuchados se retorcían viendo que sus cuerpos desaparecían en píxeles. Incluso pude ver que uno de esos misteriosos animales también desaparecía más lentamente.

Me levanté lentamente, dolorido por los golpes y cortes que había recibido. Pude observar en primera persona cómo el pilar terminaba de caer, dejando a un debilitado "Ronin" rendido en el suelo. Aunque en un principio reaccionó con brusquedad, la actitud de Erased cambió de pronto. Era evidente que se estaba muriendo, pero él reía. Reía a carcajadas.

Interpretar sentimientos era difícil de por si, pero aquello me fue imposible de entender. ¿Por qué reía? Había perdido. Estaba a punto de morir. Entonces, ¿por qué hacia eso...?

"Es demasiado... primitivo... es... demonios."

Lo último que hizo antes de desaparecer y terminar de ser absorbido por el famoso disco de Abraxas, fue pronunciar una simple palabra que todos habíamos escuchado con anterioridad:

Datastream.

Aquel fue el final de Ricitos de Oro. El disco de la victoria voló de las manos de Xefil hasta chocar con el pecho del programa una segunda vez, terminando con todo. En su superficie, quedaron dos palabras escritas: Data erased.

Habíamos ganado.

Pero yo no conseguía verlo así. Habían pasado demasiadas cosas en muy poco tiempo, y la horrible sensación de no entenderlo todo me consumía por dentro. Demasiado caos, muy poca información, y yo no había controlado nada. Había sido un simple peón intentando sobrevivir, salvado por otros. No lo soportaba.

Enfundé mi espada, resoplando. Buscando pensar en otra cosa, me acordé del papel que había surgido del primer encapuchado derrotado y que había parado en las manos de la chica rosa, que estaba bastante cerca de mí.

Eh, rosita —le dije, acercándome a ella—. ¿Qué era ese papel que apareció antes en las plataformas?

La chica sacó la hoja de uno de sus bolsillos y me la enseño, dejando que la leyera. Y lo que me encontré en aquel informe me dejó todavía más confuso de antes: su autor era Andrei Saavedra, y parecía una página propia de un diario. Para variar un poco con todo lo que estaba sucediendo a mi alrededor, apenas entendí nada de lo que relataba.

"Saavedra..."

Sin mediar palabra, saqué el móvil del bolsillo y le hice una foto a la hoja antes de que la guardara. Necesitaría recordar palabra por palabra lo que ahí estaba escrito, y en esos momentos no me interesaba iniciar una pelea para quitársela.

Malhumorado, eché a andar por el estadio, buscando entre la multitud al gitano. Necesitaba encontrarle. Necesitaba respuestas. Y, sobre todo, necesitaba recuperarla.

* * *

Durante un buen rato anduve dando círculos por todo el escenario, buscando una y otra vez la cara del desaparecido. También fue bastante decepcionante descubrir que no había muerto nadie, ni siquiera había alguien herido grave. Qué lástima.

Por mi parte, evitaba encontrarme con conocidos o pararme a hablar con cualquiera, pero tras tanto buscar sin éxito tuve que optar por acercarme a alguien. Y fui directo a la mujer que había mencionado a Andrei, que se encontraba hablando con Quorra y Crow.

Precavido, me mantuve a una distancia prudente para poder escuchar la conversación sin que se notase, fingiendo que trasteaba con el móvil. Y lo que escuché de su conversación no fueron buenas noticias: un tal Dark Light (¿tendría alguna relación con el Light que conocía?) había sobrevivido, las bajas de la Red eran muy numerosas, y lo peor de todo: Andrei había desaparecido. Otra vez.

Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro ―anunció Quorra, dirigiéndose a toda la multitud.

La mujer, que portaba el disco de Abraxas, invocó una especie de moto digital y abandonó el estadio. Tuve el impulso de seguirla (aquel disco era demasiado tentador), pero la conversación de Crow y la otra me detuvo:

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

Mi interés aumentó bastante al descubrir que hablaban del gitano. Pero, desgraciadamente, una irritante voz interrumpió a Crow:

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Dos grupos aparecieron a nuestro alrededor. El más numeroso y que apareció antes estaba encabezado por Ronin, seguido por varias personas, cada una más peculiar que la otra. Seguramente, eran los Maestros de Tierra de Partida.
El otro grupo era mucho menos numeroso, y conocía a todos los integrantes: Ryota, Nanashi y Ariasu. Los Maestros de Bastión Hueco.

Algo dentro de mí explotó al verlos. Tal vez fuese por la impotencia que tenía dentro, pero no pude controlar el tono con el que salieron mis palabras.

Llegáis tarde, para variar ―dije dirigiéndome hacia los maestros del bastión, elevando el tono lleno de reproche para que los tres me escuchasen―. Una lástima que esta vez no haya muerto nadie.

Me crucé de brazos, algo sorprendido por mi propia reacción. La presencia de los maestros significaba que, oficialmente, todo había acabado. Aunque, por alguna razón, me notaba incómodo por su presencia.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros! ―gritó el líder de Tierra de Partida, intentando que los aprendices reaccionasen con orden.

Varios fueron los que tomaron la palabra para explicar lo sucedido. Y, sorprendentemente, escuchando lo que tenían que decir descubrí que todo lo relacionado con Erased venía de incluso más lejos de lo que yo podía imaginar: una especie de macabro juego de supervivencia con copias de los aprendices luchando por su vida en un mundo virtual, todo orquestado y dirigido por un cruel Andrei Saavedra.

Al final del juego, Erased había escapado cuando los jugadores se revelaron contra su creador. Pero lo peor fue enterarme del destino del gitano: había perdido su corazón, convirtiéndose en un... incorpóreo. En alguien como yo.

Esta vez no tuve que esforzarme en averiguar cómo tenía que sentirme. Simplemente no quería sentir. No quería que mi memoria me trajese el recuerdo de cualquier estúpida emoción. Por una vez, quería ser lo que era: alguien vacío. Cualquiera que me mirara vería una expresión neutra, inexistente.

La única oportunidad para recuperarla se había desvanecido con una simple frase. ¿Ya no había más oportunidades...?

Poco más tenemos por hacer aquí ―la voz de Ryota hizo que volviese al mundo real, aunque seguía bloqueado―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita ―apremió Ronin.

Sin embargo, la chica misteriosa y Crow interrumpieron la marcha de salida:

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

La mayoría de los maestros se mostraron reacios, pero se quedaron a escuchar lo que las copias (debían de serlo según lo contado) tenían que decir:

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Hubo un largo momento de incómodo silencio. Los maestros debían de estar intercambiando miradas, pero yo no prestaba atención. Había sacado el móvil y leía una y otra vez el informe fotografiado, empezando a entender alguna de sus líneas. Sin embargo, nada de aquello solucionaría mi problema. Nada.

Terminemos con esta guerra, Ronin ―fue de nuevo la voz del líder del bastión la que hizo que volviese a prestar atención.

Ryota extendía la mano hacia Ronin, que parecía indeciso ante tal propuesta. Hasta que reaccionó como solo él sabía hacer: haciendo el idiota.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Y se lanzó a abrazar a Ryota, quien aunque al principio se mostró incómodo no tardó en sonreír.

"La paz..."

Todos a mi alrededor hablaban, la mayoría celebrando lo que acababa de suceder. Tierra de Partida y Bastión Hueco ya no seguirían con la guerra fría que llevaban sufriendo desde hace tiempo. Todos seríamos super amigos y quedaríamos para tomar el té en el castillo de nuestro antiguo enemigo. Y por las noches nos iríamos todos juntos de fiesta.

Me daban ganas de vomitar arcoíris.

Hipócritas...

Me alejé del grupo, todavía bloqueado. De nuevo, demasiada información en muy poco tiempo. Y ninguna que me gustase.
Todo salía mal. Todo lo que quería, todo lo que planeaba... se repetía la misma historia que en mis sueños.

Miré a lo lejos, observando los edificios de La Red. Andrei estaba en alguna parte de ese mundo digital. Y él estaba en la misma situación que yo. Sin embargo... era inteligente. Extremedamente inteligente, aunque me doliese admitirlo. Demonios, el listillo había sido capaz de crear su propio mundo virtual, con clones de gente viva incluidos.

Si alguien sabía cómo recuperarlas, sería él. Porque él también querrá hacerlo.

Me giré para observar al numeroso (y escandaloso) grupo, indeciso, con una idea en la cabeza: marcharme por mi cuenta a buscarle. Al fin y al cabo, ya nada me ataba a Bastión Hueco. No era mi lugar. ¿Merecía la pena marcharse y dejar todo atrás...?

Aunque eso supusiese dejarle a él detrás.

Suspiré, resignado, y permanecí con los brazos cruzados considerando ambas opciones sin alejarme demasiado del grupo. ¿Volver al bastión o tomar mi propio camino?

Difícil decisión.

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EDIT- Para añadir este spoiler.

Lo del informe está hablado con Kairi, ella se lo deja leer a Ban.
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Vuelta a la corrupción

Notapor Saxor » Sab May 03, 2014 4:04 am

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Seguí abrazando fuertemente a Guilmon, a pesar de las heridas que me había causado.

Tú también eres un virus, ¿recuerdas? Puedes con la corrupción... Sé que puedes oponerte a Erased.─ Ante mis palabras, Guilmon se agarraba la cabeza, mientras sus ojos brillaban con intensidad... No sabía si era bueno o malo. Debía recuperarlo, por mi otro yo... Debía recuperar al amigo que nunca pudo llegar a ver.

>>Si vuelves con nosotros me aseguraré personalmente de que tengas la mayor montaña de pan que verás jamás.

No sabía si eso fue lo que logró convencerlo al final... Pero lo logré. Logré recuperarlo, así que lo solté. Ambos corrimos hacia Erased Data, y empezamos a lanzar Piros, cuando...

¡¿Qué?!─ El suelo se resquebrajó, dejando salir a tentáculos formados por pura oscuridad. Esos tentáculos nos atacaron con fuerza, tirándonos al suelo. ─ Maldito bastardo...─ Murmuré mientras escupía sangre.

Nos levantamos de nuevo y me lancé a los tentáculos. Con ambas espadas, me lancé con una Doble Hélice intentando cortar esos tentáculos. No podíamos detenernos... Debíamos luchar hasta el final.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —se empezó a burlar con una versión distorsionada de la voz del Maestro Ronin—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

¡Ya me eliminaron una vez, ahora te toca a ti!─ Rugía mientras seguía atacando a los tentáculos. Entonces, como un rayo fugaz, la versión virtual del ser que habitaba dentro de Light cortó el tentáculo que retenía a Kousen.

Perro malo.

¡¡Xefil, ahora!!

Y la estrategia continuó. Kousen elevó a Xefil por los cielos y empezó a teleportarse hacia Erased. De mientras, seguíamos atacando tentáculos, para que estos no pudieran ir a por Xefil. Sin embargo, el plan volvió a torcerse, esta vez cuando Erased agarró a mi antiguo compañero con toda su mano.

Muchos han fallado en el pasado. No creas que tu luz es especial.─ ¿Estaba todo perdido? No quería creerlo. Estaban demasiado altos como para que pudiésemos hacer cualquier cosa... Pero el compañero de Light apareció de nuevo para salvar el día. Se lanzó a la cara de nuestro enemigo, y Erased no tuvo más remedio que lanzar a Xefil para atraparlo a él.

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Y cayó como un meteorito celestial hacia el pecho de Erased Data, atravesándolo limpiamente. Estaba hecho. La torre se empezó a descomponer, y los encapuchados empezaron a soltar alaridos de dolor: Se estaban descomponiendo... Al igual que Guilmon.

Lo siento... No podré cumplir mi promesa.─ Le sonreí tristemente, mientras se descomponía y me miraba con un enorme agradecimiento. Pasé mis... No, nuestros últimos momentos con él abrazados. Y durante ese abrazo, más recuerdos afloraron en mi cerebro: Recuerdos más allá de la muerte.

***

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Kingdom Hearts. Una enorme luna con forma de corazón se encontraba en el cielo de una Villa Crepúsculo en camino a la destrucción. Y como contaban las leyendas, aquella luna estaba formada por corazones: Todos los corazones de aquel mundo perecido. Y entre todos ellos, había uno en concreto, que se podía diferenciar del resto a la distancia. No era porque fuera especial... Era porque estaba hecho pedazos. Un corazón negro que se caía a cachos, e irradiaba oscuridad en ese mar de luz. Y en su interior, dos entes diferenciados hablaban entre sí.

Eres un imbécil. Mira que morir tan fácilmente.─ Uno de ellos era un sincorazón, Xayim, o más bien la copia de un sincorazón mucho más poderoso. En su estado actual, no era nada: Le faltaban por completo un brazo y una pierna, estaba lleno de heridas y parte de su cara ya se estaba deshaciendo en humo. Sus ojos morados se mostraban débiles.

Tú no lo habrías hecho mejor.─ Se quejó el otro ente: El verdadero poseedor de ese corazón virtual: Saxor. A diferencia de su semejante físicamente, él se encontraba a cuerpo completo, pero seguía irradiando humo, y se le podía ver muy cansado también.─ Él era alguien muy poderoso, no pude hacer nada para resistirme.

Excusas de un perdedor. Ahora encima nuestra existencia se va a desvanecer, muy bonito.─ Se quejaba Xayim, mientras extendía su único brazo para enseñar el destrozado estado del Descenso al Corazón de Saxor.

Era cierto, ya se lo había dicho antes. Aquella llave espada era una parte más de Xayim. Habían arrancado de cuajo parte de su ser, y eso fue la consecuencia de que Saxor recuperase el control... Bajo un gran inconveniente: Enormes cantidades de oscuridad se volvían inestables dentro de él, quienes buscaban alguna forma de escapar de aquella prisión que era el cuerpo, y era la razón de que su sangre se hubiera vuelto negra durante todo el Reaper's Game. Ahora que el cuerpo había sido eliminado, la oscuridad se estaba liberando poco a poco, acercándose cada vez más al fin de ambas existencias.

¡¡Él no es vuestro amo!! ¡Luchad, no dejéis que os esclavice! ¡Usad vuestro poder en su contra!

¡No os rindáis a él, rebelaos! ¡Sois muchísimos más, no podrá con vosotros! ¡No dejéis que reduzca vuestras existencias a un estado tan miserable!


Unas voces apenas perceptibles sonaban en la distancia. Eran voces que les pedían que se revelasen contra alguien, pero ni Saxor ni Xayim sabían de quién se trataba. Sin embargo, les pedían que lucharan... ¿Qué debían hacer? Obviamente, revelarse, pero, ¿cómo?

¿En serio es la única forma?─ Se quejaba Saxor Data, mientras se cruzaba de brazos. Parecía que sabían la respuesta desde hace mucho.

Xayim sonrió pícaramente ante tal pregunta. Claramente, era lo que había estado buscando desde el principio, no él, sino el que creó aquella conexión entre Saxor y el sincorazón. Sin embargo... supondría el fin de la existencia de ambos.

¿En serio vas a negarte? Sería una pena que muriéramos dos veces.─ Y, sin embargo, Saxor se levantó ante tal provocación.

De acuerdo. Tú ganas, bastardo.─ Y le tendió la mano.

Muy bien... trato hecho.─ Y ambos se estrecharon las manos.

Una gran masa de oscuridad envolvió a ambos entes, mientras sus "cuerpos" se empezaban a combinar. Sí, era el fin de la existencia de ambos... Para originarse un único ser. Al final, toda esa oscura masa se compactó en un único ente, exactamente igual que Saxor, pero con unos ojos completamente amarillos, comparables a los de Higashizawa. Y mientras el corazón se recomponía, sonrió con una pícara sonrisa, característica de Xayim... Aunque con unos ideales comunes a los de Saxor.

Game Over.

***


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Datastream.

Unas últimas palabras de parte de Erased me hicieron volver a la realidad. El disco de Abraxas atravesó de nuevo a Erased Data, haciendo que desapareciera por fin. Pero algo más quedó tras él: Fragmentos de oscuridad, que fueron a cada uno de los aprendices. Y yo sabía lo que me esperaba.

La forma de ser que había tenido hace mucho tiempo y la que tenía en esos instantes iban a desaparecer para siempre. Volvería a mi toda mi oscuridad, todas mis penas, todas mis vivencias horribles... Y claro, mi demonio particular. Era mi fin.

Fue... Bueno mientras duró.

Y el fragmento atravesó mi pecho. Lo que ocurrió después fue mucho más doloroso que cuando Erased me extrajo todo lo que estaba recuperando: El dolor no era solamente físico, sino también psicológico.

Y grité, grité como no había gritado nunca, un grito de dolor y desesperación, un grito desgarrador. Mis piernas cedieron, me llevé las manos a la cabeza, y seguía gritando mientras no paraba de llorar. Volví a ver la muerte de mis padres, me veía a mi mismo corriendo mientras gente de mi alrededor moría a manos de los sincorazón. Me veía a mí mismo morir a manos de Xayim, y también... Recordé lo irrecordable. Un solo hombre me torturaba con los más horribles experimentos, un dolor insufrible y una risa psicópata que la acompañaba. Un hombre que lo único que quería era jugar con mi integridad física y psicológica. Tras aquellos experimentos había tenido que ir al psicólogo durante meses, y lo conseguí superar parcialmente olvidándolo casi todo. Estaba visualizando en mi cabeza, sin embargo, todos aquellos horrores que había sufrido durante mi vida en un instante, en un frenesí de dolor.

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Y de golpe, todo cesó. Una de mis mejillas me quemaba, y no por las lágrimas. Miré hacia el origen de quien me había despertado de mis horrores, y vi a Mei delante de mí. Mi cara entonces completamente pálida se enrojeció ligeramente al verla, pues mi vergüenza era altísima: La había besado antes. Rápidamente aparté mi vista de ella, y mi piel volvía a palidecerse.

¿Estás bien?─ Oí preguntar. Me gustaría haber dicho que sí, pero...

N-no...─ Mi piel estaba mojada por el sudor frío y las lágrimas y completamente pálida.

Será mejor levantarse... ¿no crees?

S-sí...─ Aquello era muy sencillo de decir, pero a mi me costó mucho conseguir levantarme. No me encontraba nada bien.

Eh, tranquilo, al final ganamos, eso es de que alegrarse... Intenta parecer algo feliz o arruinarás la felicidad...─ Eran palabras muy bonitas, pero...

N-no p-puedo...─ No podía sonreír cuando todas mis horribles experiencias se habían recorrido mi cabeza al mismo tiempo.

Intenta parecer que sonríes. Por favor...─ Yo no podía sonreír... Pero no quería que ella no pudiese sonreír por mi culpa.

L-lo... Intentaré.─ Y entre tantos malos recuerdos, intenté que me pasara uno alegre. Mi cara volvió a ponerse roja cuando recordé el día que estuve en Ciudad de Paso. Al final, aquellos recuerdos me hicieron volver a sonreír... Aunque sabía que no era una sonrisa completa.

Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.─ Quorra, quien tenía el disco de Abraxas, hizo aparecer a partir de un bastón una moto que se perdió en la lejanía.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.─ Se quejaba de mientras Crow, que por las palabras siguientes sabría que se referían a Andrei.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Todo se congeló. ¿Me había nublado el juicio, o por fin estaba escuchando la voz de mi verdadero Maestro? Efectivamente, a nuestras espaldas el Maestro Ronin se encontraba de camino a nosotros con el resto de maestros de Tierra de Partida con él. Estaba tan contento de confirmar que no fue el cabecilla del Reaper's Game y de verlo otra vez que casi salto de alegría. Por desgracia, los ánimos se me bajaron de nuevo al ver que los maestros de Bastión Hueco también se encontraban allí.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ―Preguntó mi Maestro a los aprendices de Tierra de Partida―: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Quería hablarle. Explicarle por qué "me había marchado", o al menos contar, como había preguntado, lo que había pasado. Pero yo no poseía toda la información. Es más, la había tenido errónea. No me correspondía a mí contarles lo que pasó...

Porque estaba más preocupado por lo que ocurriría después... Después de aquella tregua, volveríamos a dos bandos enfrentados entre sí, unos defendiendo la luz y otros la oscuridad.... Y yo no podía ir al bando al que quería volver a pertenecer.

Poco más tenemos por hacer aquí. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita

Era el momento de partir. La tregua acabaría en cuanto cada uno acabase en su base, después de todo, y los maestros de ambos bandos querían acabarla cuanto antes. Tras mirar una última vez al Maestro Ronin, suspiré, y me dispuse a irme con los de Bastión Hueco.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

Pero algo inesperado ocurrió. Crow y Fátima Data estaban bloqueando el paso de ambos maestros hacia la salida. ¿Qué es lo que querían comunicarnos?

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —razonó Fátima, lanzando a Ronin la verdad a la cara—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.─ Sus palabras estaban dirigiéndose hacia un mensaje que seguramente iba a ser en vano.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Acabar con la guerra. Bonitas palabras, que seguro que no llegarían a oídos de los maestros. ¿Cómo iba a hacerlo? Ryota empezó aquella guerra, trayéndonos al castillo de Ansem el Sabio en un mundo que él mismo destruyó, intentando convencernos para unirnos a las filas del bando que ellos crearon. Sería impensable para los maestros hacer una tregua.

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Pero lo impensable sucedió.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Ambos maestros (con "iniciativa" del Maestro Ronin) se abrazaron, sellando así la paz.

Paz. Qué bonito sonaba.

¡Esto no me lo esperaba!─ Exclamó entonces Mei, aún a mi lado.

N-no lo entiendo...─ Murmuraba. No, no entendía aquel resultado. Seguía odiando a los maestros de Bastión Hueco con toda mi alma, pero... Tenía que reconocerlo.─ P-pero es lo m-mejor.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos?― la voz de Kousen resonó por todo el estadio, llena de alegría ―¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!― Y el aprendiz de las orejas puntiagudas corrió a abrazarnos. Aunque antes de que él llegara... Mei me abrazó primero. Mi cuerpo se quedó paralizado, y mi piel estaba roja como un tomate.

Y a pesar de mi vergüenza, irradiaba felicidad.

Porque la guerra había acabado.

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Diálogos hablados con Happy.
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Gracias a Ita por la firma~
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RolKHWorld: Cronología
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Primer Arco: Corrupción

1ª Saga
Prólogo: Sólo los más fuertes... [Bastión Hueco]
Encuentro: Recién llegado [Tierra de Partida]
Trama: Un paso atrás [Tierra de Partida]
Trama: Y digo ¡salta! [Coliseo del Olimpo]
Encuentro: La ciudad eterna [El Mundo Inexistente]
Encuentro: Persecución enmascarada [Villa Crepúsculo]
Encuentro: Un lugar al que regresar [Espacio Profundo]
Trama: ¿¡Es que nadie piensa en los niños!? [Islas del Destino]
Misión: Cuidado con los asteroides [Espacio Profundo]
Encuentro: Perros, lagartos y osos parlantes [Bosque de los 100 Acres]
Encuentro: Las apariencias engañan [Tierra de Partida]
Trama: ¡Se me ha metido placton en la nariz! [Atlántica]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Primera parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella: Ruta 3 (Segunda parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Parte final) [Bastión Hueco]

Segundo Arco: Perdición

2ª Saga
Misión: Dulces olores [Monstruo] (Inconclusa)
Trama: Ángeles Caídos [Intersticio entre los mundos]
Encuentro: Laberinto Paranoico [Espacio Paranoico]
Trama: Alianza en las Penumbras [El Mundo Inexistente]
Encuentro: ??? [???]
Encuentro: Pasado olvidado [Ciudad de Paso]
Encuentro: Coincidencias alarmantes [País de Nunca Jamás] (Inconcluso)
Trama: Cada loco con su tema [País de las maravillas]
Evento Preglobal: The End Is Where We Begin (Day 0: The Introduction) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 1 - Sector 1: Crepúsculo) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 2 - Sector 3: Ocaso) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 3 - Sector 4: Túneles) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 4 - Sector 3: Ocaso) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 5 - Sector 2: Atardecer) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: Datastream (Primera parte) [La Red]
Evento Global: Datastream - Ruta de la Eliminación (Segunda parte) [La Red]
Evento Global: Datastream (Parte final) [La Red]

Tercer Arco: Rebelión

3ª Saga
Trama: Crisis de tierras sin dueño [Ciudad de Paso]
Encuentro: Día de monos [Selva Profunda]
Trama: Asalto a la Torre [Torre de los Misterios]
Trama: De cero a héroe [Coliseo del Olimpo]
Trama: En busca del corazón [Espacio Paranoico]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Primera parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido - Ruta del Caído (Segunda parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Parte final) [Castillo del Olvido]
Secret Episode: Another Side, Another Story - The Last Twilight [Villa Crepúsculo]

Cuarto Arco: Colisión

4ª Saga
Trama: Leyendas se contarán [Tierra de Dragones] (en proceso)


No Canon
Especial libre: San Valentín [Tierra de Partida] [Corrupción]
Especial libre: Halloween [Ciudad de Halloween] [Perdición]
Especial libre: ¡Feliz Navidad 2012! [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: Historias de San Valentín [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: Venid, mis pequeños [Villa Crepúsculo] [Perdición]
Especial libre: ¡Feliz Navidad 2013! [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: La mansión encantada [Ciudad de Halloween] [Rebelión]
Especial libre: El laberinto de los corazones [???] [Rebelión]
Especial libre: ¡Los reyes han llegado! [Tierra de Partida] [Rebelión]
Especial libre: La Mansión Encantada II: La Venganza [Ciudad de Halloween] [Rebelión]
Especial libre: World War Christmas [Tierra de Partida] [Colisión]
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Saxor
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Re: Data erased

Notapor Soul Eater » Sab May 03, 2014 4:54 am

Un segundo tras otro segundo. Una respiración tras otra. Dolor y cansancio. –No puedo rendirme. No debo rendirme. No quiero rendirme- El sudor me cae sobre los ojos, cegándome de forma momentánea. Las sombras avanzan a nuestro alrededor. Ya no puedo controlar mi respiración, que se acelera por momentos. Mi pecho no tiene suficiente oxígeno para continuar con la lucha. –Tengo que ser fuerte. Tengo que resistir…-

Los sonidos, los gritos, los golpes, las palabras… todo se funde en una cacofónica melodía donde nada es capaz de distinguirse, como los gritos de una jauría de perros hambrientos… Únicamente la voz de Erased, distorsionada y penetrante, resuena en el interior de mi cabeza.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Levantar la llave espada, golpear con ella, interponerla entre los golpes del encapuchado. Todo se vuelve cada vez más complicado. –No entiendo nada. No sé que hago aquí. He sido llamada para ser eliminada. Pero si no me rindo… ¿podré sobrevivir?-

Perro malo.

-¿Perro? ¿Qué perro? ¿Quién es malo? ¿Qué es la maldad?- Respirar, mantenerse en pie, mantenerse erguida. Incluso eso es cada vez más difícil.

Muchos han fallado en el pasado. No creas que tu luz es especial.

Vivir cuesta demasiado esfuerzo. Demasiado… y aun así…

Un grito. Un grito brutal y terrorífico. Un grito de agonía. La negra sombra comienza a romperse, a fragmentarse, a destruirse… a desaparecer. -¿De verdad? ¿Está vez… es cierto?- Levanto la vista para mirar al gigante, que finalmente se derrumba llevándose una mano al pecho.

Y luego una risa, una risa cruel. Y una sola palabra.

Datastream.

-Desaparece- Es un deseo, un pensamiento y una realidad. El monstruo finalmente se deshace, junto con la oscuridad y el miedo. Siento un fuerte dolor en el pecho, que me hace soltar un grito ahogado. Vuelvo a sentir esa rabia y ese odio, así como una ligera molestia en el corazón a la que ya me estaba acostumbrando. Las tinieblas y los pecados vuelven a inundarme por dentro. Y sin embargo, es tan agradable…

Los latidos son reales. No he muerto durante la lucha. Creo que en todos mis años de vida nunca me había sentido tan feliz.

* * *


Pese a la sensación de euforia que me recorre, todo mi cuerpo tiembla en gran medida por el sobreesfuerzo. Tanto que me veo obligada a apoyarme en la llave espada con ambas manos como si fuera un bastón, y aun así tengo que contenerme para no caer de rodillas.

Mi maestro os está eternamente agradecido. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.- Indica la mujer que ha luchado junto a mí contra uno de los encapuchados, para marcharse velozmente en un vehículo que recuerda lejanamente a un glider.

-¿Agradecimiento? ¿Ayuda? No he luchado por... da igual- pienso con un suspiro. No he disfrutado precisamente del peligro, pero de alguna forma, ahora que ya todo ha terminado, me veo en la obligación de admitir que el estar tan cerca de la muerte me ha hecho sentir realmente viva. Y para qué negarlo, también estoy orgullosa. Nunca creí que podría sobrevivir a algo como esto.

Quizás si que sea cierto que esté aprendiendo algo después de todo.

-¿Y ahora qué?- No puedo evitar pensar, pese a todo, mientras trato de recuperarme. Las voces de la gente me llegan desde muy lejos, porque no les estoy prestando demasiada atención. El tiempo transcurre lentamente mientras los latidos de mi corazón recuperan poco a poco su ritmo normal. Solamente levanto la vista del suelo cuando escucho un sonido demasiado parecido al de la voz de Erased.

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

Por un momento me quedo totalmente pálida. –Lo hemos derrotado… ¿cómo es posible…?- Aunque realmente, el hombre que habla no parece desprender oscuridad, ni parece un monstruo. Y su forma de hablar es demasiado, demasiado… bueno, bonachona. No parece ese enemigo gigantesco.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Su voz, junto con la de los aprendices, sigue resonando, pero mi atención está ya concentrada en otro lugar. Los maestros de Bastión Hueco también se acercan a dónde nos encontramos. Y por una vez, creo que me alegro de ver a Ryota.

En estos momentos me encuentro demasiado exhausta, asombrada y eufórica como para mantener mi indignación por el hecho de que nos abandonara a nuestra suerte cuando comenzó esta pesadilla. Además, seguro que él sabe una forma de salir de este lugar.

Me mantengo inmóvil en mi posición, sin decir nada, hasta que este nos indica que nos marchemos. Entrecierro ligeramente los ojos al ver a Saeko arrodillarse ante él, asombrándome de nuevo por su actitud servil, pero no hago ningún comentario. Este no es el momento ni el lugar, ni realmente tengo tampoco nada que decir.

Desconvocando mi arma, me dispongo trabajosamente a seguir a los maestros. Lanzo una última mirada rápida al grupo de Tierra de Partida, y al lugar donde se encuentra Enok, sin poder quitarme la pesadilla de la cabeza. Pero realmente ya no importa. Ya he tenido demasiados sobresaltos por hoy.

No, no os vais aún.- nos detuvo la voz de la extraña mujer que nos encontramos al llegar a este lugar.

Tenemos un mensaje para vosotros.- continúa el otro chico ―En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

No puedo evitar suspirar. No tengo ni idea de lo que está hablando y, realmente, tampoco me importa demasiado. Y en este momento menos que nunca. Y si, hemos luchado codo con codo, y sorprendentemente ha servido. Pero tampoco veo a dónde quieren ir a parar.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —razonó Fátima, lanzando a Ronin la verdad a la cara—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

-Esa es de las pocas cosas de las que me he dado cuenta

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

La guerra con Tierra de Partida… Realmente nunca me ha importado lo más mínimo. No me parecen diferentes al resto de personas. No estoy aquí por ideales precisamente. Si quiero seguir con vida tengo que obedecer a los maestros, y para mí es lo mismo si me dicen que tengo que matar a los aprendices contrarios, como volverme contra los de mi propio bando.

Pero parece que para el resto, las palabras si que tienen algún significado. Tras avanzar hacia el otro bando, puedo ver como Ryota extiende la mano hacia el hombre que se parece a Erased. ―Terminemos con esta guerra, Ronin.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!- Y con esa exclamación, el llamado Ronin y mi maestro terminan fundiéndose en un abrazo.

Algunos aprendices de Tierra de Partida comienzan a celebrar lo que parece ser la llegada de la paz, mientras que otros nos miran con evidente desconfianza. Sin embargo, yo permanezco con la vista clavada en Ryota, prácticamente con la boca abierta como si lo viera por primera.

Nunca se me había ocurrido que bajo esa capa de frialdad existiera realmente una persona. Que pudiera realmente sentir algo o apreciar a alguien. ¿Por qué alguien como él necesitaría a otras personas?

Aunque lo cierto es que yo he sobrevivido a este día también gracias a toda esta gente que trata de asimilar, cada uno a su manera, los acontecimientos ocurridos. Pero hoy no quiero pensar. Hoy han pasado demasiadas cosas como para plantearme nada.

Sin moverme de mi sitio, me limito a observar lo que ocurre a mi alrededor, sin demostrar en absoluto la alegría que siento por no haberme convertido en una presa, y espero a que llegue el momento de salir de este lugar y poder descansar por fin de todo lo ocurrido durante el día. Es realmente extraño. Frente a todas estas muestras de efusividad por parte de todo el mundo no puedo dejar de pensar en que traté de escapar de Bastión Hueco en cuanto llegue a este lugar, y en estos momentos solo puedo dar gracias por tener algún lugar al que regresar.
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Re: [Evento Global] Datastream

Notapor Sometron » Sab May 03, 2014 3:16 pm

Qué triste es vuestra existencia.

La lucha contra el primer encapuchado resultó bastante más dura de lo que esperaba. La fuerza que presentaba no era, ni mucho menos, la de un esbirro cualquiera. Pero tenían que vencerle igualmente.

Bavol se dedicó a atacar con su Llave al enemigo después de abrir el combate con un hechizo Perla; la muchacha le acompañó atacando a distancia con magias de fuego. Aún así, su magia no tardó en agotarse, y justo en el peor momento: el joven aprendiz había caído al suelo tras un ataque de la figura de negro.

Invocó rápidamente su arma y se abalanzó sobre el enemigo antes de que éste pudiera llegar a darle un golpe a su compañero. La situación se había vuelto considerablemente más complicada en poco tiempo.

Afortunadamente, la lucha acabó repentinamente y sin razón aparente. Las figuras encapuchadas empezaron a gritar. Se estaban disolviendo. Cuando dirigió su mirada al ser en el que el Maestro de Maestros había acabado convertido descubrió que lucía una gran corte; se le habían adelantado en la carrera para golpear a ese idiota.

El pilar en que el cuerpo de Ronin se encontraba empezó a caer una vez derrotado, y aterrizó con un gran estruendo que provocó que el suelo temblara. Por alguna razón, el Maestro caído empezó a reír en voz alta. La muchacha contemplaba la escena desde lejos. No conseguía entender nada de lo que estaba pasando.

¿Por qué el Maestro Ronin se había convertido en esa masa deforme? ¿Quiénes eran todos aquellos desconocidos a su alrededor? No podía haber tantos aprendices en Tierra de Partida, eso seguro. Y todo el tema de las copias seguía rondando su mente. Si seguía pensando tanto, le acabaría dando dolor de cabeza. Al margen de que, por mucho que pensara, no entendía nada.

Datastream.

Ésas fueron las últimas palabras del Maestro corrupto antes de desaparecer. Nada tenía ningún sentido ya. Al menos, parecía que ya podrían volver a casa sin preocuparse.

Entonces, la aprendiz recordó algo y se llevó una mano al pecho. Ahora que habían acabado con Erased Data y lo habían exterminado… ¿dónde había ido a parar la porción de su corazón que robó?

A su alrededor la gente empezó a hablar, a ponerse al día, a curar sus heridas, etc. Pero ella no, ella se quedó inmóvil sin entender nada de lo que pasaba, intentando en vano encontrar algo que uniera todo el conocimiento que había llegado a ella y le diera sentido. Una voz que no debía poder seguir hablando, le sacó de su ciclo de pensamientos sin sentido.

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

¿Qué hacía allí? Alguien lo acababa de matar. No podía ser él. Sin embargo, al girarse en dirección a la voz, lo que vio fue a Ronin acompañado del resto de Maestros yendo hacia ellos. Era imposible que hubiera sobrevivido a aquel ataque, pero de alguna forma lo había hecho.

A no ser… ¿y si lo que habían matado era una de aquellas famosas copias? Una copia corrupta, claro, como la de Light. ¿Era eso posible? ¿O quizá no podían hacerse copias de gente tan poderosa como los Maestros?

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

La joven pelirroja se intentó abrir paso cómo pudo entre toda aquella marea de gente para llegar ante el Maestro y poder preguntarle directamente.

¿Por qué sigues aquí? Acabo de presenciar cómo prácticamente te cortaban por la mitad.

¿Por qué parecía ser la única a la que le parecía raro que alguien que acababa de morir delante de su ojos siguiera con vida? En aquel momento, le gustaría golpear a cada uno de los presentes hasta que alguien le diera una maldita respuesta coherente a todas las preguntas que se había tenido que formular aquel día.

Poco más tenemos por hacer aquí ―dijo un desconocido que no había visto siquiera aparecer―. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita

Aquel terrible día estaba llegando, al parecer, a su fin. Puesto que nadie parecía dispuesto a explicar todo aquello, guardaría sus dudas en su memoria y dejaría de darles vueltas, al menos por un tiempo. Pero, aún así, seguía habiendo algo que no podía olvidar: su corazón. Seguía estando incompleto. ¿Cómo lo podría recuperar?

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

Los dos jóvenes se interpusieron en el camino de los Maestros de Tierra de Partida y ese otro grupo de gente.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

Bastión Hueco. Ahora entendía por qué había tanta gente que no le sonaba haber visto ni siquiera de vista en el castillo, ¡el otro bando estaba allí! Se preguntó en silencio cuántas de las personas con las que había trabajado codo con codo aquel día pertenecerían a la otra facción. El no haberse dado cuenta de algo tan obvio como aquello le hizo sentirse bien en parte, puesto que quedaba demostrado que, al fin y al cabo, Tierra de Partida y Bastión Hueco no eran tan diferentes, teoría que ella mantenía desde que oyera hablar por primera vez de la guerra.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera?. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

Cada vez le gustaba más el rumbo que estaba tomando aquello.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Ronin miró inmediatamente al jefe de Bastión Hueco y ambos se acercaron. ¿De verdad iba a pasar? Una vez estuvieron lo suficientemente cerca, se quedaron mirándose el uno al otro durante unos instantes interminables antes de que otros Maestros aparecieran para dar su opinión.

Kazuki se acercó a Ronin y le lanzó una mirada poco amigable. Parecía obvio que no estaba de acuerdo. Por parte de los otros, una mujer con un vestido blanco se acercó al Maestro de la túnica violeta y asintió en aprobación. Aunque ambas acciones parecieron inútiles a ojos de Jess, puesto que los líderes ya parecían haber decidido.

Terminemos con esta guerra, Ronin. ―dijo extendiendo la mano al hombre del parche.

Unos momentos de tensión aparecieron mientras el Maestro de Tierra de Partida examinaba la mano del otro hombre, pero todo acabó en un instante.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

La aprendiz del pelo rojo dejó escapar un largo suspiro y esbozó una sonrisa sincera. El fin de la guerra había llegado. Estaba presenciando un momento histórico.

La alegría se propagaba entre Maestros y aprendices por igual. Incluso hubo uno que propuso algo extraño.

¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!

Ella se mantuvo alejada de la masa y se acercó a alguien que no parecía tan feliz con aquel acontecimiento: Bavol.

Maestro Ronin, ¿de verdad los va a perdonar? ¿Y todo lo que han hecho ya no importa? No lo entiendo… Si de verdad hay tantos enemigos ahí fuera¿Podemos confiar en unas personas que nos han traicionado?

Bavol… mírales. ―hizo un gesto con la cabeza señalando al abrazo grupal de aprendices― ¿Acaso serías capaz de decir quiénes pertenecen a Tierra de Partida y quiénes a Bastión Hueco? Todos somos Caballeros de la Llave, es lógico que estemos unidos a pesar de las diferencias, ¿no crees? ―preguntó con una sonrisa en la cara.
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^¡Gracias a ita y Nebula por las firmas de Railgun, Ygritte y Kurisu! n.n^

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Copiado de Red pero con permiso (?)
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Notapor Light » Sab May 03, 2014 3:30 pm

Light le exigía a su compañero que parara, que luchara contra la corrupción que le obligaba a enfrentarse a ellos. Gaomon aullaba desesperadamente mientras se llevaba las patas a la cabeza. Sus ojos se volvían más amarillentos por momentos: parecía que sería imposible removerles la corrupción, pero al menos habían conseguido inmovilizarlos.

Tenían que aprovechar ese momento para vencer a Erased Data, no había tiempo que perder.

Un moguri ―nunca había visto uno tan extraño como éste― lanzó una bomba sin más dilación, dirigida hacia uno de los aprendices que intentaba alcanzar al titán corrupto. Otro moguri que conocía mejor, Tandy, saltó en el momento preciso para recibir el explosivo y proteger al joven.

Ver para creer. El comportamiento de las mascotas había cambiado drásticamente. Las criaturas se rebelaron contra Erased Data y empezaron a atacarle: habían superado el terrorífico poder de la corrupción.

Light, impactado por el sacrificio de Tandy, observó fijamente cómo el cuerpo del mogurí descendía hasta alcanzar el suelo. Aquello era una batalla de verdad: los Maestros no se encontraban con ellos y nos les salvarían el pellejo si su vida peligraba. La réplica de Tandy había caído en combate y él podía ser el siguiente.

Pero Light había estado entrenando durante dos años para manejarse en una situación así. No iba a dejarse matar tan fácilmente.

Preocupado por su propia mascota, no pudo evitar buscar a ésta con la mirada.

Light contemplaba cómo Gaomon se lanzaba contra el terrible gigante que amenazaba sus vidas. Por alguna razón que desconocía, había tomado el aspecto de su Maestro. Una sensación incómoda le inundó, pero no podían echarse atrás.

Sin importar el aspecto que tomara, debían acabar con él.

Xefil y Kousen llegaron finalmente a su destino. Light les observaba atento en todo momento, desde la retaguardia. El chico avanzó lentamente hacia el frente, preparado para luchar en el caso de que Xefil fallara la misión y no hiciera llegar el disco a su destino.

Aunque confiaba en que no fuera así.

Se horrorizaría en cuanto viera emerger unos tentáculos del suelo. Estos detuvieron a Kousen y a Xefil, impidiéndoles avanzar más. Los tentáculos les golpearon sin piedad, agarrándoles e intentando asfixiarles.

Habéis llegado tan lejos y seguís sin entender nada —afirmó con voz burlona el pilar de ojos amarillos mientras alzaba al aprendiz con rasgos de bestia. Podían escuchar la voz de Ronin distorsionada—. Ni siquiera sabéis qué hacéis aquí. Habéis sido llamados para ser eliminados.

Afortunadamente, alguien se encargó de cercenarlos, liberando a los aprendices atrapados. El responsable se hallaba cerca del titán.

¡Gaomon!

Perro malo.

¡¡Xefil, ahora!!

La distracción de Gaomon le daría a Xefil el tiempo necesario para alcanzar su destino. Los aprendices realizaron la maniobra que tenían pensada, con éxito. Xefil aparecería instantáneamente delante de la cabeza del monstruoso Ronin.

¡Ya está!

Por desgracia, el gigante atrapó a Xefil como a una mosca y se dispuso a aplastarle.

Muchos han fallado en el pasado. No creas que tu luz es especial.

Light no lo dudó y salió corriendo. Debía pensar en algo para distraer al monstruo y ayudar a sus amigos. No le quedaban fuerzas y estaba exhausto, ¿pero acaso conseguiría algo quedándose en la retaguardia en una situación tan peliaguda? La vida de sus amigos estaba en juego.

Gaomon se le adelantó y fue el primero en actuar. La bestia se lanzó al rostro del Ronin corrupto con la intención de liberar al amigo de Light. Erased se olvidó del aprendiz del Reino Encantado y cogió en su lugar al animal que le estorbaba. Le atrapó entre sus garras y le aplastó contra el suelo sin compasión.

¡Gaomon!

Las piernas de Light se movieron como nunca lo habían hecho. El chico corrió hacia su compañero caído y se arrodilló en el suelo, a su lado. Sus extremidades comenzaban a desaparecer, desintegrándose lentamente y convirtiéndose en pequeños cubitos que se esfumaban. El aprendiz alargó el brazo y le mostró su afecto acariciándole la cabeza, con la mano temblorosa.

Mientras yacía al lado de su amigo en sus últimos momentos, Erased Data recibió el golpe de gracia. Los alaridos de los encapuchados alertaron a Light y le obligaron a mirar a su alrededor para comprobar lo que estaba pasando.

Era el fin de la corrupción. Los encapuchados y las mascotas víctimas de la corrupción desaparecían lentamente.

Lo hiciste. Los hiciste genial —expresaba orgulloso, incapaz de encontrar las palabras para agradecer la ayuda que les había prestado Gaomon. Sus ojos se llenaron de lágrimas inevitablemente: la bestia no merecía morir—. Siempre vienes y me salvas cuando más lo necesito, pero yo nunca puedo hacerlo por ti. Gracias...

La réplica de Gaomon estaba a punto de desaparecer. Aunque era muy triste, Light sonrió y no se separó de él hasta que su vida se extinguió completamente. No podía negar que se sentía afortunado de tener un amigo como él.

Ni la corrupción había podido vencer a esa amistad.

Cuida de él.

Light asintió y presenció cómo su amigo desaparecía completamente, sin dejar rastro.

Gaomon se había ido otra vez.

"Es imperdonable" repitió para sus adentros. Jugar a ser dios, clonar, crear réplicas digitales: sin importar cómo lo llamara, le parecía imperdonable los actos del sujeto que se había atrevido a crear todas estas copias. Pero, sobre todo, el acto que le parecía más imperdonable era el de manipular vilmente a esas copias desdichadas, sometiéndolas y obligándolas a luchar contra aquellos que amaban.

Light no perdió más el tiempo: ya se había lamentado demasiado. El chico fue testigo de la tan esperada caída de Erased Data y comenzó a moverse. Si se encontraba muy cerca de él, correría y se alejaría para evitar ser aplastado por su gigantesco cuerpo.

Acto seguido, buscó a Xefil y al resto de sus amigos con la mirada. Se aseguró de que todos estaban bien y exhaló un suspiro de alivio.

Datastream.

Light volvió a centrar su atención en el demonio que habían derrotado, alerta en todo momento. Erased Data pronunció de nuevo aquella palabra y atrajo el disco que cargaba Xefil. El objeto circular se escapó de sus manos y volvió a atravesarle. Erased Data y toda su corrupción abandonaron aquel mundo al fin.

Light se acercó rápidamente para comprobar el disco, sin comprender qué había hecho Erased antes de desaparecer. No sabía si era bueno ni malo, pero podían presuponer lo primero examinando un mensaje.

Data erased.


El demonio se había ido definitivamente.

Inmediatamente sintió que su compañero volvía otra vez. Erased Data había sido derrotado y había liberado toda la oscuridad de los aprendices. Además, unos diminutos fragmentos de luz se dirigieron raudamente hacia él y empezaron a volar a su alrededor. Light, consciente de lo que estaba pasando, se elevó escasos centímetros del suelo y empezó a absorber todas estas partículas. Su cuerpo empezaba a despedir chispas, más resplandeciente que nunca. Al cabo de unos segundos, sus pies volvieron a tocar el suelo.

Había recuperado una parte vital de su ser. Gaomon había regresado finalmente. Aliviado, se dejó caer sobre el suelo y permaneció tumbado unos minutos.

Bienvenido.

Aquella pesadilla había llegado a su fin.

***


Hoy habéis sido héroes. Me alegra ver que estáis bien. Dime, ¿cómo te llamas?

Gracias por todo, Xefil. Dejarte el disco fue nuestra mejor opción al final —tras reunirse con sus mejores amigos, Light no pudo evitar darle las gracias al aprendiz del Reino Encantado. Extendió su mano y se la estrecharía con fuerza—. Nunca olvidaré lo que habéis hecho por nosotros hoy.

>>Tampoco olvidaré lo que hizo la réplica de Gaomon por nosotros hoy. Ni lo que hizo Tandy —expresó, dirigiendo la vista hacia Nadhia—. Me alegra saber que sus sacrificios no han sido en vano, podemos estar orgullosos de ellos.

La batalla al fin había terminado y los aprendices podían aprovechar ese tiempo para relajarse. Antes de acercarse a Nadhia y Xefil, Light había permanecido varios minutos tendido sobre el suelo, asegurándose de que sus heridas se cerraban del todo. Su mascota había aplicado el hechizo Cura para tratar las heridas que la magia curativa de Maya no había podido sanar.

Por supuesto, Light tuvo la oportunidad de disculparse con su mascota. El dócil animal no le dio importancia y le agradeció todos sus esfuerzos para traerle de vuelta.

A continuación, se reunió con Maya y Alec y verificó que estaban perfectamente.

Me pregunto dónde estará Dark Light en estos momentos. ¿Habrá desaparecido junto a la corrupción? —planteaba a la vista del destino de todas las mascotas.

Los aprendices siguieron conversando entre ellos y matando el tiempo. Poco después, el programa que les había ayudado a combatir a Erased se acercó a todos ellos para darles las gracias.

Mi maestro os está eternamente agradecido ―confesó, haciendo una reverencia―. Siempre seréis bienvenidos en la Red. Por favor, contad con mi ayuda en el futuro.

Todos pudieron comprobar que el programa llevaba consigo el disco de Abraxas que les había permitido acabar con Erased Data. La mujer hizo aparecer a su lado una moto de color negro con algunas líneas fluorescentes. Haría uso de este moderno transporte para abandonar el estadio.

Por otra parte, las réplicas continuaban hablando.

Debisteis matarlo, maldita sea. Ahora ha desaparecido y sabes que viene a por nosotros.

Crow...

¡Lo sabes! Andrei no es ningún santo. Él...

De todas las cosas extrañas que he visto hoy, vosotros dos os lleváis la palma.

El líder de Tierra de Partida había acudido finalmente, acompañado por todos los Maestros de la facción. También se acabarían percatando de que los líderes de Bastión Hueco habían llegado desde la dirección opuesta.

¡Una chuche para quien me explique qué pasa aquí! ―antes de que se lanzaran todos a la vez, les advirtió―: ¡De uno en uno, niños! ¡Sin empujaros!

Si los aprendices que estaban más al corriente de los sucesos del Reaper’s Game accedían a compartir la información, Light les escucharía y se enteraría finalmente de toda aquella historia. Él no había recuperado los recuerdos, así que no podía proporcionar demasiada información.

Menuda locura…” resopló tras escuchar todos los sucesos del Reaper’s Game.

Si se le presentaba la oportunidad y nadie se le adelantaba, Light alertaría a los Maestros sobre Dark Light: su réplica virtual, afectada por la corrupción de Erased Data. Les narraría el resultado del combate y todas las conclusiones a las que llegaron tras hablar con él. Su copia, quien se había autoproclamado su enemigo, actualmente se encontraba desaparecido y nadie sabía dónde estaba; puede que incluso estuviera muerto. Veía conveniente que supieran de su existencia para que no hubiera malentendidos en el caso de que su réplica hiciera alguna de las suyas.

Si algún aprendiz les echaba en cara sus actos compasivos, Light no respondería y les ignoraría, permaneciendo con el rostro inalterable en todo momento. Podía comprender a aquellos que estaban en contra de salvar su vida, así que no les reprocharía nada.

En cuanto todos terminaran de aportar información, los Maestros les sugerirían que abandonaran el estadio de una vez.

Poco más tenemos por hacer aquí. Vámonos.

Ya habéis oído, todos a casita.

Ronin empujaba a los aprendices más cercanos, incitándoles a que se fueran sin más dilación. Crow y su compañera actuaron rápidamente y se interpusieron en su camino.

No, no os vais aún.

Tenemos un mensaje para vosotros.

Los Maestros no parecían demasiado conformes con la sugerencia de las dos copias. Light intercambió miradas dubitativas con Gaomon y se preguntó qué tenían que decirles.

En el Reaper's Game tuvimos que colaborar todos juntos. Ni Tierra de Partida, ni Bastión Hueco. Hoy mismo muchos de vosotros habéis luchado codo con codo.

¿No veis que hay un enemigo mayor ahí fuera? —Light asintió, comprendiendo perfectamente lo que intentaba transmitirles Fátima Data—. Andrei, Villanos Finales, ¡Erased Data! Todos intentan acabar con vosotros.

Es verdad.

Al final, la facción de Bastión Hueco no era el real enemigo. En cambio, los Villanos Finales sí que representaban una verdadera amenaza, y serían aún más peligrosos si los Portadores estaban divididos.

Light se dio cuenta de que había cooperado múltiples veces con Bastión Hueco. En el Inframundo, Ragun y él se habían enfrentado al Emperador y habían intentado detener la resurrección de Gárland; en Bastión Hueco, ambas facciones habían cooperado con el propósito de rescatar a Cloud; y ahora, en La Red, habían luchado todos juntos contra Erased Data.

En parte, si Gaomon había regresado había sido porque todos los aprendices de Bastión Hueco les habían ayudado. De no ser por ellos podrían haber fracasado estrepitosamente.

La guerra no puede continuar. Sólo los que conseguimos colaborar, sin pensar en nuestras diferencias, conseguimos llegar hasta aquí ―Crow apartó la mirada―. Si seguís así, vuestros enemigos serán los ganadores. Siempre.

Light se llevó la mano a la barbilla y empezó a pensar si duraría mucho esa alianza. ¿Serían capaces de comprenderse mutuamente y dejar a un lado las diferencias? ¿Estaba él mismo dispuesto a hacerlo? ¿Podía considerarse algún día aliado de Saeko y Ryota, por ejemplo? Le parecía bastante improbable aquella posibilidad, por no decir imposible.

El aprendiz buscó en el rostro de los demás Maestros sus reacciones. Nanashi parecía aceptarlo, mientras que Kazuki no se veía muy conforme con la idea de aceptar una alianza. Después, se fijó en las reacciones de sus compañeros más cercanos. Estaba seguro de que Nadhia estaba dispuesta a hacer las paces para poder visitar a Ragun siempre que quisiera.

Acto seguido, atendería a lo que Ronin y Ryota tuvieran que decir. El líder de Bastión Hueco dio el primer paso.

Terminemos con esta guerra, Ronin.

Ronin negó con la cabeza, aparentemente rechazando la sugerencia de Ryota. No obstante, no fue así.

¿Qué mariconadas son estas? ¡Venga un abrazo!

Los dos Maestros se reconciliaron y se dieron un abrazo. Los líderes de cada facción habían aceptado finalmente la alianza entre Tierra de Partida y Bastión en Hueco: ambos bandos hacían las paces finalmente. La noticia parecía agradar a la mayoría de aprendices, aunque Light pudo detectar que a más de uno no le hacía mucha gracia.

"¿A quién le puede gustar la guerra?" se preguntaba.

Pero bueno, ¿Y nosotros qué? ¿A qué esperamos? ―preguntaba el aprendiz que había apoyado a Xefil en el combate.

>>¡¡Abrazo Grupal!! ¡Esto hay que celebrarlo!

Light decidió unirse al abrazo colectivo que reclamaba el aprendiz. Estaba contento porque la batalla contra Erased había finalizado y Gaomon había regresado, así que decidió manifestar esa alegría. Sin querer, se llevaría por delante a una aprendiza que se encontraba cerca de él: la chica de Bastión Hueco que no le caía especialmente bien se vio atrapada por su culpa.

Mala suerte...

Después, buscó entre la multitud a una persona en particular: la Maestra Lyn, quien ya no tendría que sufrir por el conflicto entre los dos bandos. La dedicó una sonrisa, satisfecho.

En último lugar, y no menos importante, observó al aprendiz que se había dedicado a distraer a las copias de Erased Data para que aquel final feliz fuera posible: el mismo Ragun. Sin dudarlo, se aproximó a él y le extendió su mano para que la estrecharan.

Gracias por tu ayuda, Ragun —agradeció con sinceridad—. Esto es complicado, vaya, pero quería agradecerte lo que hiciste antes por mi copia. Estoy seguro de que pronto recapacitará, ya verás.

>>Por cierto, Ragun. Ahora que somos aliados, ¿qué te parece si entrenamos juntos para hacernos más fuertes?

Eso está hecho —aceptó su propuesta—. Más te vale no arrepentirte.

Pues está decidido. Que sepas que no pienso dejarte respirar, Estocada Oscura —afirmó tajante.

Eso ya lo veremos, Mandoble celeste

Light había sido testigo de la fuerza de Ragun y sabía que era el compañero de entrenamiento perfecto. Si se acostumbraba a luchar contra él, dejaría de temerle a la oscuridad y aprendería a combatirla. Ragun era mucho más veterano que él, pero de todos modos intentaría darlo todo y se aseguraría de no decepcionarle.

Ni a Gaomon tampoco. Recordó las acciones valientes de su réplica y decidió que no volvería a escudarse en su eidolon nunca más.

Flashback
La primera conexión



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Llevaban mucho tiempo corriendo y luchando para salvar sus vidas. Dos inocentes niños y un programa de lo más singular habían encontrado la sala que les permitiría escapar de ese mundo infernal para siempre. Light y Saxor eran estos niños; para el Comandante Sark, unos intrusos.

Light y Saxor siguieron las indicaciones del programa y se apresuraron a colocarse sobre una baldosa circular, un curioso mecanismo cuyo funcionamiento complejo jamás comprenderían. El programa, un perro bípedo con casco y traje repleto de circuitos, preparaba el mecanismo para ponerlo a punto.

Entonces, escucharon los pasos de sus perseguidores y supieron que ya no les quedaba tiempo. Light, bastante nervioso, le rogaba a su amigo que se diera prisa. El programa aliado se alejó de los controles del mecanismo y se interpuso entre los niños y la entrada a la habitación. Sus enemigos no tardaron en entrar.

¡Debéis escapar, no os mováis bajo ningún concepto! —les ordenó el programa, exigiéndoles que no se salieran del círculo de tele transportación.

¡Pero dijiste que vendrías conmigo! ¡Que no eras como el resto de programas, que querías ver el mundo exterior!

Yo no puedo salir, Light. Soy un programa, no puedo entrar en tu mundo. Siento haberte hecho falsas promesas.

¿¡De qué hablas!? ¡Ven con nosotros!

Los programas enemigos finalmente aparecieron.

El animal no replicó y cargó contra los soldados que les perseguían, aun sabiendo que no tendría ninguna oportunidad. Al menos, intentaría darles el tiempo necesario a sus amigos para huir. Noqueó con sus hechizos elementales a un par de soldados, pero no resultó suficiente.

Alguien se le acercó por la espalda y se preparó para darle el golpe de gracia. Light presenció horrorizado cómo el implacable antivirus desenvainaba su hoja de luz y cortaba sin piedad al programa traidor. El corte letal produjo una herida irreversible en el estómago de la criatura, imposible de cerrar. El programa animal se desplomó sobre el suelo y no se volvió a levantar.

¡¡GAOMON!!

El antivirus observaba indiferente el cuerpo caído de su compañero.

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Programa principal eliminado. Hemos perdido algunos soldados, pero no tiene importancia. Procederemos a eliminar los restantes, comandante.

El cuerpo de Gaomon comenzó a dividirse en múltiples cubitos que se desintegrarían en el aire lentamente…

Pero éste no fue el caso.

Algo le llamó la atención al programa antivirus. Los datos no se perdieron en el aire, sino que volaron hacia cierta persona, rodeándole por unos segundos. Light, con el rostro lleno de lágrimas, observaba confundido las partículas azules que se arremolinaban alrededor de él, sin comprender lo que estaba pasando.

¿Qué es esto?

El tele transportador finalmente se activó, envolviendo a Light y a Saxor en un denso pilar de luz que les cegaría por completo. Ya nadie podría atraparles: los subordinados de Sark no podrían atravesar el pilar de ninguna manera. Los dos niños comenzaron a flotar hacia el portal de luz que se había abierto en el techo.

Al mismo tiempo, los diminutos fragmentos luminosos que giraban alrededor del chico se abrieron paso a través de su piel y entraron dentro de él. El cuerpo de Light, que se elevaba dentro de la columna de luz que les separaba de los programas, se alzó aún más y empezó a irradiar chispas mientras empezaba a asimilar al ser que había entrado dentro de su cuerpo. El chico, cegado por la poderosa luz, no comprendía lo que estaba pasando.

No era consciente de que estaba obteniendo un nuevo poder que tardaría en despertar algunos años más.

Déjame descansar en tu corazón. Déjame formar parte de él.

Mientras que Gaomon renunciaría a su esencia y obtendría una nueva vida: la de un espíritu que ya no pertenecía al mundo de los vivos, que protegería a alguien muy importante para él, alguien por quién valía la pena morir.

La persona que había hecho que su vida cobrara sentido. La misma persona que le daría un hogar.

* * *


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Gracias por venir.

Ágatha Furier se apartó y permitió que su amigo Souchiro entrara en la casa del Mago Merlín. El lugar estaba bastante desordenado: libros y otros artilugios mágicos estaban arrojados por el suelo, dificultando el paso al amigo de Ágatha. El propietario de la casa saludó al hombre cordialmente, invitándole a que entrara.

Souchiro no tardaría en ver a un niño cuya edad rondaría los ocho años, tumbado sobre una cama muy vieja. Se acercaría un poco, procurando no pisar los objetos que estaban desperdigados por el suelo. Cuando contempló al chico desde una distancia más corta y examinara su rostro, sabría inmediatamente de quién se trataba.

Le encontré prácticamente inconsciente en la sala del ordenador con otro chaval. Estuvieron en Espacio Paranoico y salieron con vida por los pelos —afirmó, señalando al joven en cuestión—. Gracias a que Merlín me avisó vine lo más rápido que pude.

Quién se imaginaría que el hijo de los Hikari regresara a Vergel Radiante. Me extrañó tanto que me puse en contacto con Ágatha de inmediato.

Y pensar que me retiré hace años... No me puedo creer que tenga que seguir yendo detrás de niños.

¿Le ha pasado algo al chaval?

Está perfectamente, aunque tiene fiebre. He examinado cada uno de sus recuerdos y los he sellado, por su bien —justificó con un semblante muy serio—. No es una solución perfecta claro: basta con que pase un día entero en este mundo para que empiece a recordar poco a poco. El hechizo también se debilita con el paso de los años.

>>Otro niño iba con él. Nos descubrió hablando de otros mundos y vio mi Llave Espada, así que también los sellé. Cuanto menos sepa de otros mundos y de la presencia de los Portadores, mejor. Está a buen recaudo, no os preocupéis.


Ágatha dejó de prestar atención a su viejo amigo por un momento y se acercó a su protegido para comprobar su temperatura, posando su mano sobre su frente. De momento seguía alta, pero se iba estabilizando poco a poco. Souchiro se acercó y presenció el estado del nieto adoptivo de Ágatha: estaba sudando mares e incluso parecía estar delirando.

Antes de que vinieras se despertó. Estaba hecho un manojo de nervios y decía que tenía que regresar al castillo a toda costa para traer de vuelta a un amigo —echó un suspiro y se encogió de hombros—. Se puso tan insoportable como de costumbre, así que le dejé inconsciente y fue entonces cuando decidí examinar sus recuerdos…

Ágatha —Souchiro la interrumpió—. Entiendo que el niño se pusiera insoportable, pero creo que la brutalidad con la que adiestras a tus alumnos es innecesaria.

Le dejé inconsciente usando Morfeo, animal —le cortó de inmediato, brusca.

Ah, bueno, en ese caso...

Light pensaba que usando el ordenador podría volver a restaurar el programa que les salvó la vida allí —prosiguió—. De todos modos, ya no es necesario. Ya no hay rastro del programa, ni dentro del ordenador ni en sus recuerdos.

>>Light ahora no es consciente, pero ha sido bendecido con un poder maravilloso. Ese amigo que creía que estaba muerto ahora está dentro de él, en forma de eidolon: espíritus eternos que viven en el corazón de sus invocadores. Yo misma he entrado en su descenso y vi a la pequeña criatura acurrucada, sumida en un sueño muy profundo.


Criaturas misteriosas los eidolon, sin duda. Jamás me hubiera imaginado que un programa artificial creado por los humanos pudiera llegar a serlo.

Ágatha Furier asintió.

Por lo que he leído, los eidolon se aparecen ante sus invocadores cuando estos experimentan una crisis. Entonces, les someten a una prueba. Si no la superan, morirán.

>>Otra razón por la que Light debe entrenar muy duro para cuando llegue ese día. El eidolon se le puede aparecer mañana mismo o dentro de muchos años, así que no hay tiempo que perder
—aseguró—. De momento, le enseñaré lo más básico. Confío en que dentro de muchos años vaya a Tierra de Partida para completar su entrenamiento y prepararse para la prueba.

Así que a Tierra de Partida, ¿eh? Buenos tiempos aquellos, sin duda —expresaba nostálgico.

>>Pero Ágatha, hay algo que todavía no nos has explicado. Si has examinado sus recuerdos, sabrás cómo llegó hasta aquí, ¿verdad? Él no es un Portador, por lo que alguien tuvo que traerlo a Vergel Radiante.

Ágatha permaneció en silencio durante unos segundos, recordando y ordenando todos los acontecimientos vistos al examinar la mente de su protegido. En efecto, una persona había sido la responsable: alguien capaz de colarse dentro del castillo de Vergel Radiante sin ser detectado. Primero de todo, pronunciaría el nombre de esa persona y después continuaría explicándoles.

Saleh.


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Cosas a tener en cuenta:

> Zeix y Saxor están al corriente del flashback y lo acordé todo con ellos.
> Light no recupera los recuerdos, el flashback es ajeno a él y simplemente lo hice para conmemorar la muerte de la réplica de Gaomon (?) En un futuro encuentro se mostrarán todos los acontecimientos que ocurren y se profundizará mucho más en los ya mostrados.
> En la siguiente ronda hay trolleo seguro <_<
> No vuelvo a hacer un tochopost en mi vida.
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