[Evento Global] Datastream - Ruta de la Eliminación

Ruta de Fátima, Mei, Saeko, Saxor, Nadhia y Kousen

Nunca olvidarás que tomaste parte en alguno de estos jolgorios. Kazuki tampoco.

Moderadores: Suzume Mizuno, Denna, Astro, Sombra

[Evento Global] Datastream - Ruta de la Eliminación

Notapor Nell » Dom Mar 30, 2014 2:16 am

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Participantes: Fátima, Mei, Saeko, Saxor, Exuy, Myxa, Nadhia y Kousen.


¡Bienvenidos a la [editado] segunda Ruta más poblada después de Villa Crepúsculo!

Os seré franca: lo habéis petado. Y no en el sentido de triunfar, sino en el de llenar un espacio hasta parecer que todos somos hijos de la misma abuela. A causa de vuestras elecciones (¡maldito seas, libre albedrío!), este será el segundo camino con más usuarios de todos (al igual que la Ruta de Luz, ¡nos han ganado!), hasta el punto de haberse quedado cojos otros mucho más necesitados.

Tampoco os esconderé mi opinión, y es el ver que muchos de vosotros lo hayáis escogido sin ningún motivo justificable, frente a otros que sí les era imprescindible éste. Con la consecuencia de dejar en bragas a los demás, claro. Por supuesto, esto no significa que vaya a daros prioridad a algunos y a discriminaros a otros, todos sois bienvenidos.

Sin embargo, quiero recalcar una serie de puntos que debéis tener en cuenta por este puñado de gente que vais a ser, y que ya hemos visto en vivo en otras ocasiones, pero para recordarlas:

o Debéis ser coherentes con lo que hacen otros jugadores con lo que hagáis vosotros. No me sirve el argumento de que sólo se lee al GM y a uno mismo. Si aturulláis a un NPC a preguntas sin respetar las que hayan hecho otros (como repetir una ya dicha o intentar acaparar la atención de éste), no le va a gustar. De hecho, lo acabáis de hacer en este post muchos sin ni siquiera conocer a Fátima Data, dirigiéndoos a ella como si tuviera las respuestas que lleváis buscando toda vuestra vida.

Este tipo de comportamientos me molestan a mí, que veo cómo ignoráis a los jugadores y os aprovecháis de un vacío legal porque no se considera del todo metagaming (aunque es obvio que todos sabéis a quién preguntar para obtener respuestas); y a vosotros mismos, que perdéis un turno y puntuación. ¡Advertidos quedáis! Podéis hacer de esta ruta una oportunidad para desenvolveros en equipo y hallar juntos la información; o centraros en vuestros intereses personales y, os lo prometo, no os gustarán las consecuencias.

o Sed también coherentes con la situación, ya no sólo por los NPCs, sino por vosotros mismos. Estáis encerrados en un mundo digital, donde probablemente no hayáis estado antes, tras los pasos de la copia de una de vuestras compañeras. Tenéis que buscar un dispositivo capaz de combatir un virus. ¿Seguro que vuestros personajes vienen de un mundo donde estos términos sean corrientes? Por último, si os enfrentáis con un jefe, los discursos y la amistad, blablabla, son muy bonitos, pero si pensáis que durante el minuto en el que recitéis esas bonitas palabras no os va a pegar tres hostias, lo lleváis claro.

o Al ser muchos, lo que antes estaba pensado para que lo hicieran dos, ahora tal vez tiene que ser desempeñado por tres o cuatro. ¿Qué significa esto? Que será más fácil y menos problemático. ¿Es positivo o negativo? Depende del punto de vista desde el que lo mires. Y depende de si esos de más colaboráis todos juntos o no, porque tal vez incluso tampoco lo resolváis.

o Por último, lo repetiré para finalizar, y lo haré las veces que haga falta si me lo pedís: NO estáis solos en esta ruta. Os acompañan otras muchas personas. NO las ignoréis, no caigáis en hacer valer sólo vuestros actos, porque terminaréis la ruta sin haber conseguido nada.

Si en algún momento os arrepentís de vuestra decisión, lo he hablado con Narra y tendréis siempre la oportunidad de retroceder y volver al punto de partida para elegir otro camino, salvo que la situación en la que estéis diga lo contrario.

Ahora, dicho todo esto, ¡al lío!


Fátima Data esperaba. Y por tanto, no dijo ni una palabra hasta que estuvieron todos los que la acompañarían reunidos, para que nadie se perdiera nada. Sólo dirigió una mirada esquiva a su copia viva. Es decir, a su yo real viva, vaya.

¿Quién eres tú? ―enarcó una ceja a Saxor, porque el chico había empezado a hacerle preguntas a bocajarro cuando no recordaba haber hablado nunca con él―. Beat está bien. Volvió a Ciudad de Paso, junto a los demás… Y Erased Data, ya lo habéis oído: es un virus invencible, al que creímos haber derrotado en el último día. Y si queremos terminar la partida para siempre, tenemos que eliminarlo.

A continuación, vinieron las preguntas de Fátima, la verdadera Fátima. Incluso mirándola desde una altura superior, con un aspecto más maduro y adulto, la copia se sentía pequeña y disminuida a su lado. Sería, para siempre, una copia, al fin y al cabo. Y por fin tenía ante sí a su gota de agua, quien le exigía respuestas.

Soy… Fátima Laforet ―aseguró con cautela―. Tu copia. Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran sólo mías.

»Esa persona es… Andrei. Nuestro creador. Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

Por otra parte, estaba Myxa, que preguntaba cosas a las que Fátima Data ponía cara de extrañeza.

¿Cómo quieres que lo sepa? Si no recuerdas nada, significa que no tuviste una copia en nuestro mundo. No podemos perder el tiempo explicándote todo lo que quieras. ¿Y de qué nombre hablas?

Una vez contestados todos, satisfechos o no, Fátima Data recorrió la mirada entre los presentes, asintió y tomó la iniciativa.

Vamos. He dejado a Andrei solo y no quiero arriesgarme a que se recupere y se escape.

Comenzaron a andar a paso acelerado por grandes salas, acompañados de tiniebla y silencio, alumbrados únicamente por las luces de neón del techo. En un momento dado, Fátima Data sacó una linterna, pero afirmó sólo tener una y fue la encargada de llevarla, puesto que encabezaba la marcha. Podían hablar con ella por el camino, pero su atención estaba puesta en ese momento en Andrei.

Finalmente, llegaron a un ancho pasillo cuyo final tenía, sobre el arco de la puerta, un cartel en el que se daba la bienvenida al museo. A lo largo del pasillo, vieron personas, programas, que habían sido tumbados y cubiertos por sábanas, pero a medida que morían del todo, desaparecían. Y al final, junto a la entrada de su destino, había tres personas encorvadas.

Una de ellas era Andrei, a quien conocerían en mayor o menor medida. Sin embargo, ninguno reconocería en él ninguno de los rasgos que le caracterizaban. Estaba agazapado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared abrazándose las piernas y con la cabeza agachada, rehuyendo cualquier tipo de contacto, con los demás y la realidad.

Al otro lado del arco, había una joven inclinada sobre un hombre, al que intentaba reanimar. Sin embargo, tras varios infructuosos intentos, éste desapareció. La chica dejó caer los hombros, derrotada, se levantó y se giró hacia ellos. Era de su misma edad, con el cabello blanco y los ojos rojos, además de llevar un vestido negro que refulgía con el neón característico del mundo.

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Nada más verles, volteó de nuevo la cabeza hacia el espacio que antes ocupaba el programa, frotándose los ojos con los dedos. Cuando les miró de nuevo, tenía lágrimas incontenidas en ellos y éstos estaban rojos.

No he podido salvar a ninguno…

Fátima Data se dirigió de inmediato hacia Andrei, posando una mano sobre su hombro para que reaccionara con su presencia. El chico alzó la vista hacia ella, con un destello de reconocimiento, pero se negó a salir de su letargo. Estaba como ido, perdido en un mundo creado por su propia mente. Fátima Data le cogió de la mano para levantarlo y no la soltó una vez estuvo de pie.

Le encontré vagando solo… No sabía qué le pasaba… ―explicó la mujer.

Gracias por cuidarle. Ahora es responsabilidad nuestra.

¿Adónde vais? Aquí… Ya no queda nadie.

Al museo. Allí hay algo con lo que podremos combatir al virus que os está infectando.

¿Pensáis luchar contra él? ―miró con patente horror a los miembros del grupo―. ¡Sólo sois niños! ¡Ni siquiera mayores que yo! ¿Cómo ibais a vencerle?

Ya lo hicimos una vez ―replicó Fátima Data, molesta―. Pero, en esta ocasión, pretendemos exterminarlo para siempre. Nos han dicho que el Disco de Abraxas…

¡Dejadme ir con vosotros! ―imploró de repente la joven― Ya no puedo ayudar a nadie… Si resultáis heridos, os daré ayuda médica. Aunque no sé luchar.

Fátima Data asintió, porque el encuentro con la joven les estaba restando tiempo y no iba a rechazar a una médico en el grupo. Sólo esperaba que fuera más eficaz que salvando la vida de aquellos programas.

Entraron en el museo. Estaba repleto de colecciones, como armas o símbolos de guerreros famosos, e incluso, esculturas de éstos y de los monstruos que derribaron en vida, sobre todo de los más descomunales, que les sacaban varias cabezas a todos. Vieron poco, no obstante, a causa de la oscuridad, y de que Fátima Data sólo enfocaba en busca de su tesoro, no en contemplar.

Al final, tras varias vueltas por las habitaciones (todas ellas estaban conectadas por arcos), encontraron una inscripción donde se mencionaba el Disco de Abraxas. Estaba al lado de la única puerta cerrada del recinto, y pese a avisarse de las reliquias que allí guardaban, no estaba autorizada al público. Eran demasiado valiosas como para exponerse, por lo que fuera sólo había réplicas.

Fátima Data soltó la mano de Andrei y se aproximó a la puerta. Sobre la cerradura, había una pantalla y un teclado. Pulsó varias teclas al azar y enseguida le saltó la advertencia del código erróneo.

Código… ―murmuró. Después, se dirigió hacia los demás―. Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Miró a su alrededor y se dio cuenta de que Andrei había echado a andar hacia una de las salas. Fátima Data se apresuró a salir corriendo tras él, llevándose consigo la única linterna de la que disponían.

Por suerte, allí estaba la joven, que sacó una barra de neón de debajo de la manga, para iluminarles aquel espacio.

Iré a mirar si hay alguien vivo que nos lo pueda decir. Si pasa algo… lo que sea… gritaré, ¿vale?

Se ajustó la correa a la muñeca y escogió otra dirección diferente a la de Fátima Data, llevándose la luz consigo. Si no se apresuraban a seguir a una u otra, se quedarían a oscuras. Y en el caso de que, aun así, no quisieran hacerlo… tenían una tercer camino, que no habían elegido ninguna de las dos, pero totalmente en penumbra.
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Eliminación - Saeko#1

Notapor Tsuna » Dom Mar 30, 2014 4:53 pm

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Net Affection - Syndicate


Me aproximé con decisión a la muchacha, todavía con la adrenalina dentro del cuerpo; con aquel enorme cúmulo de recuerdos y experiencias de mi Yo digital en mi cabeza. Sin siquiera pensarlo, me hallaba frente a ella preguntándole que dónde se encontraba Andrei… “En el museo”, pensé, pero quería más información: dónde estaba, qué estaba haciendo, cuánto tardaríamos en encontrarlo, y sobre todo, por qué había desaparecido. Era un Maestro más, y por ello debía protegerlo, mantenerlo a salvo a toda costa, sin importar las diferencias que tuviese con éste de cuando era un Aprendiz.

En ese preciso instante no era consciente de que estaba tomando acciones precipitadas, sin siquiera pensar las cosas o reflexionarlas, comprendía los sentimientos de mi otra yo, pero… la única cosa que oprimía mi corazón, mi pecho, mi ser real en ese momento, era la culpa por haber traído a Erased, a ese horripilante monstruo.

Yo era la culpable de la situación que estábamos viviendo, yo, y solamente yo. Esa sola idea me abrumaba por encima de todo, y no sabía si sería capaz de sobrellevar la situación por mucho más. Era lo único que me afectaba lo suficiente como para ignorar mis diferencias con la Saeko que participó en el Reaper’s Game. Sentía odio hacia él, un asco indescriptible, y el solo hecho de pensar cosas como que tenía envidia de Nadhia, o que quería estar en Tierra de Partida hacía que me hirviera la sangre por dentro, empeorando las cosas.

Mi mente sólo procesaba la idea de encontrar el condenado disco y aniquilar definitivamente a aquella Cosa, la cual se hizo pasar por mí. Incluso yo misma había puesto en peligro a todo Bastión Hueco, ¿cómo me atrevía? ¿Qué excusa tendría cuando tuviese que dar explicaciones a los Maestros?

Una bomba de relojería, en eso me estaba transformando y no era consciente de ello. Tan solo me limitaba a observar de mala gana cómo la joven ignoraba mi pregunta y le dedicaba miraditas a otra chica que se acercaba con varios más, entre ellos Nadhia.

El corazón se me aceleró aún más cuando la tuve delante y me agarró el brazo, mirándome fijamente. Empecé a temblar, aquello sólo me confirmaba que todos esos recuerdos eran ciertos.

Aléjate… apártate de mí.


Mi mente se nubló, mi cuerpo quedó paralizado. Y todo por la simple mirada de esa Aprendiza de pacotilla, a quién también consideré… mi mejor y única amiga.

Al instante, ésta cesó su agarre y se apartó. Yo la seguí con la mirada, aterrorizada en parte, pero también… sentía pena por nuestra situación, sentía que quería estar junto a ella y no dejarla marchar; protegerla. Sensación que consiguió calmarme de sobremanera; la presencia de Nadhia me tranquilizaba de algún modo.

Exhalé todo el aire que pude, sintiendo cómo aquella gran masa de tensión que me había poseído desaparecía lentamente.

Necesito saberlo ─por una vez me alegré de que Xayim estuviese allí, pues fue él quién logró sacarme de mis pensamientos─ . ¿Quién es esa Erased Data? ─apreté los labios, angustiada por dentro al observar cómo todos se tendrían que estar preguntando lo mismo… cuando tenían a la culpable delante de sus narices─ ¿Se salió Ronin con la suya? Dime que Beat está bien. ─no comprendí su última pregunta, pues desconocía la relación que tenía Ronin con todo aquel embrollo

Ronin…


Todavía le debía una disculpa.

¿Quién eres tú? Beat está bien. Volvió a Ciudad de Paso, junto a los demás… Y Erased Data, ya lo habéis oído: es un virus invencible al que creímos haber derrotado en el último día ─sí, recordaba bien aquel momento. El momento en el que abandoné la falsa Villa Crepúsculo con mi muerte virtual─. Y si queremos terminar la partida para siempre, tenemos que eliminarlo.

Eliminarlo… apreté el puño con furia, encogida en mi misma, frustrada y hundida, cabizbaja. Me aseguraría que esa Cosa fuese eliminada para siempre, no tenía otra razón por la cual había elegido aquel camino.

¿Quién eres? ¿Y Andrei? ¿Por qué está aquí? ¿Qué es lo que está tramando ahora? ¿Qué tienes tú que ver con él? ─le dirigí una mirada cargada de desprecio a la Aprendiza de Tierra de Partida

¿Cómo que qué es lo que está tramando esta vez…? Si no fuese porque te necesito para eliminar a Erased…


Maldije en mi mente, revuelta por dentro al escuchar de primera mano lo que pensaban los Aprendices del bando contrario.

Soy… Fátima Laforet. Tu copia ─me sobresalté ante su revelación, observándola con detalle, comparándola con su igual. ¿No había sido la compañera de Neku? En mis últimos momentos me pareció verlos juntos, pero… ¿Cómo había cambiado tanto? Supuse que después mi falsa muerte más cosas tuvieron que suceder, cosas malas, podía suponer─. Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran solo mías.

»Esa persona es… Andrei. Nuestro creador. Lo vencimos y Joker… En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño. ─Abrí los ojos como platos ante su última declaración, como si el Maestro fuese un auténtico peligro.

Andrei estaba en todo su derecho a hacer lo que quisiese, yo al menos no tenía objeciones respecto a sus acciones. Era mi Maestro, al fin y al cabo, era igual que mi maestra Ariasu, o el maestro Ryota, incluso Nanashi…

En ese momento intervino otra muchacha, del bando contrario supuse que era, pues no me sonaba de nada y parecía bastante novata y debilucha, como me lo pareció Nadhia en el Santuario de la Reminiscencia.

Parece que conoces a esa chica que ha provocado todo este caos. ¿Puedes decirme quién es ella y qué demonios ha hecho con nuestros corazones? En aquella especie de limbo, al menos a mí, me la ha arrancado del pecho y ha extraído una masa negra. No sé qué diablos era eso, pero parecía importante —pues tan sencillo como que se fortaleció a nuestra costa. Sí, sin duda, aquella Aprendiza tenía que ser bastante inexperta. Suspiré, amargada, ante la situación que se avecinaba—. Si lo que ha dicho tu compañero es verdad necesitamos toda la información posible. Además, me preocupa mucho ese ”otra vez”. ¿Esto mismo ha pasado con anterioridad?

¡¡Sí!! ─grité de manera inconsciente, observando a la muchacha con rabia ante su ignorancia -ignorancia que me sacó de quicio-, y posiblemente llamando la atención de los presentes. Me di cuenta de inmediato y me callé, bajando la vista y apartándome del enorme grupo que se había formado de pronto, dándoles la espalda

Deseaba un poco de espacio para mí misma, aislarme de todo y de todos. Sin embargo, seguí prestando atención a la conversación.

Y sobre todo, ¿Por qué ella emplea el mismo nombre que una persona que mencionó mi Maestro Ronin hace mucho? ─en ese momento comprendí algunas cosas, pues todo empezaba a encajar...

Eileen… Ella es… O ha sido la mayor mujer que nunca he podido conocer.


Tanto el maestro Ryota como el maestro Ronin la conocían… curioso dato. Incluso la maestra Nanashi era consciente de la existencia de Eileen, lo que me daba a suponer que esta había sido especial por alguna razón en un pasado muy lejano. Pero yo conocí a su copia y… le fallé.

Mis ojos se humedecieron y alertada por ello, los socorrí, limpiando mi rostro rápidamente.

¿Cómo quieres que lo sepa? Si no recuerdas nada, significa que no tuviste una copia en nuestro mundo. No podemos perder el tiempo explicándote todo lo que quieras. ¿Y de qué nombre hablas?

La conversación pareció terminar, y yo seguía encogida en mí misma, aislada y apartada a un lado.

Vamos. He dejado a Andrei solo y no quiero arriesgarme a que se recupere y escape.

Alcé la vista hacia la Fátima virtual, pensando sobre sus palabras, ¿acaso lo tenían prisionero y debilitado?

No quieres que escape…

Logró el título de Maestro hace un mes y no ha vuelto al castillo desde entonces. Después, la Federación contactó con nosotros para reclamar que le entregáramos por haber violado las leyes de intervención en otros mundos. Es el único experto en ordenadores con suficiente nivel para hacer algo así, aquí o en Tierra de Partida.


La maestra Nanashi ya tenía sospechas de ello, y parecía ser cierta su reflexión. Lo más probable es que quisieran entregarlo más tarde, cuando todo acabase, y yo… No podía permitirlo. Era un maestro, a fin de cuentas. Aquella iba a ser mi única opción para compensar mis errores virtuales.

Quieres tenerlo cerca para entregarlo más tarde, ¿cierto? Pues no te lo voy a permitir…


Ya había averiguado sus intenciones, no vi aparte de mí a nadie más de Bastión Hueco, excepto Xayim; estaba sola. ¿Pero estaría él dispuesto a ayudarme en el último instante para colaborar conmigo y liberar a Andrei de sus garras? La cosa se complicaba por momentos, y tampoco podía contar con él a ciencia cierta… todo dependía de mí, sí. Sólo yo había visto detrás de sus intenciones, y estaba rodeada de Aprendices enemigos. No sería tarea fácil.

El grupo empezó a moverse y yo accedí a ir tras ellos, algo separada del mismo. Observaba a Nadhia de reojo, recordando aquellos días…

¿Qué es lo que te prometió Ariasu, eh? ¿La Verdad Absoluta? ¡¡Lo que no entiendo es por qué debes renunciar a tu existencia!!


Me llevé una mano a la frente, consternada. Era cierto que yo seguí a la Maestra pensando que si alcanzaba dicha Verdad, podría obtener mis solución a mis problemas, pero, más tarde me di cuenta de que solo sería cuestión de tiempo solucionarlos por mi cuenta. Les debía lealtad a los Maestros porque sin ellos, nunca hubiese salido de allí; en el peor de los casos, ahora mismo yo estaría muerta. No podía traicionar a quienes me habían salvado, estaba atada a Bastión Hueco.

Mientras caminábamos me fijé en la decoración de los pasillos: luces de neón azules. Y fue entonces cuando caí en la cuenta de que no me había parado a pensar en qué mundo me encontraba… La Red, otro mundo digital. Y la muchacha, Quorra, vestía de forma similar a mí cuando trabajaba para el PCM. ¿Era ella un programa, o una usuaria atrapada como yo lo estuve en su día?

Lamenté no haber seguido su camino para poder preguntarle, pero la tarea de mantener a Andrei a salvo de la Federación y derrotar a Erased eran más importantes.

La Fátima digital sacó lo que parecía una linterna, para alumbrar más, pues la zona estaba completamente a oscuras, cosa que no me gustaba un pelo por la presencia de Erased, esa Cosa podía estar escondida en cualquier parte.

Saeko, haz un Pacto conmigo. Sé que somos de bandos contrarios, que no querrás confiar en mí… pero voy a darlo todo por confiar yo en ti.


Nadhia y Eileen, ambas confiaron en mí, y lo único que hice fue empeorar las cosas hasta aquel punto. Noté cómo la sensación de angustia que residía en mi pecho se incrementaba, haciéndome sentir como una diminuta hormiga.

Nadhia, ayúdame, por favor. Dime qué es lo que tengo que hacer, dime que vuelva contigo. Por favor.


Dentro de mí había surgido un huracán de emociones, todas contradictorias entre sí. Por una parte, deseaba que Nadhia me ayudase a salir de aquel agujero en el que me estaba hundiendo, quería ir con ella, y ayudarla en todo lo posible para pagar mis pecados. Pero por otro, algo me obligaba a ignorarla, a centrarme en mi misión y permanecer fiel a mi bando.

Divisé a mi lado lo que parecían cadáveres tapados con sábanas, los cuales iban desapareciendo poco a poco. ”Pobres programas” pensé para mí misma; todos habían muerto por mi culpa, al fin y al cabo.

Llegados a la entrada del Museo el grupo se detuvo, y yo expresé un grito ahogado al ver al Maestro Andrei en ese estado, parecía ido. La sangre me volvió a hervir al pensar en la de cosas que le habrían hecho. Por otra parte nos encontramos a una muchacha de ropas oscuras y azules, propias de esos mundos digitales; otro programa:
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Intentaba reanimar a un programa varón, en vano, pues desapareció ante nuestros ojos. Yo bajé la vista, asimilando poco a poco dónde me encontraba y qué estaba sucediendo; tarde o temprano tendría que hacer frente a Erased con todas mis fuerzas, y si seguía así no lograría nada.

No he podido salvar a ninguno… ―aquello parecía más que evidente

Fátima Data por su parte se aproximó a Andrei para ayudarlo a levantarse. Yo sentí un impulso de correr hacia ella y apartarla de su lado con un empujón, pero no, no podía hacer eso. Al menos de momento.

Le encontré vagando solo… No sabía qué le pasaba…

Gracias por cuidarle, ahora es responsabilidad nuestra.

¿A dónde vais? Aquí… ya no queda nadie.

Al museo. Allí hay algo con lo que podremos combatir al virus que os está infectando.

¿Pensáis luchar contra él? ―y nos observó con terror. Sí, yo no tenía otra opción que enfrentarme a él hasta que fuese finalmente exterminado. Yo era la culpable, y era tanto la responsabilidad de mi Yo digital como de mi Yo real acabar con él para siempre― ¡Sólo sois niños! ¡Ni siquiera mayores que yo! ¿Cómo ibais a vencerle? ―ni siquiera yo lo sabía, tan sólo podía asegurar con certeza que tenía que intentarlo

Ya lo hicimos una vez. Pero, en esta ocasión, pretendemos exterminarlo para siempre. Nos han dicho que el Disco de Abraxas…

¡Dejadme ir con vosotros! Ya no puedo ayudar a nadie… Si resultáis heridos, os daré ayuda médica. Aunque no sé luchar. ―yo personalmente no tenía ningún problema con ella, es más, nos vendría de maravilla su ayuda

Entramos todos en el museo, y más que contemplar los objetos, o las esculturas de lo que parecían guerreros y sus enemigos, alternaba la vista entre Nadhia y Andrei, queriendo tenerlos a ambos a mi alcance. Observaba al Maestro con pena, preguntándome qué le había pasado para acabar así, y quién sería el culpable de su situación.

Tras varios minutos caminando en las penumbras y escuchando mis propios pasos, alcanzamos la puerta que conducía al Disco de Abraxas, aquel que nos permitiría acabar con Erased para siempre. Sin embargo, hacía falta un código, a lo que la copia de Fátima se adelantó para introducir la contraseña, la cual le devolvió un error.

Código… Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en la zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Nos percatamos entonces que Andrei se había marchado por su cuenta, estaba claro que algo grave le había tenido que pasar para acabar con esa actitud. Y la Fátima digital se apresuró a ir detrás de él, acción bastante predecible sabiendo que lo quería tener bien vigilado. Nos quedamos en las penumbras unos instantes, hasta que el programa médico sacó una linterna.

Iré a mirar si hay alguien vivo que nos lo pueda decir. Si pasa algo… lo que sea… gritaré, ¿vale? ―asentí con la cabeza, teniendo en cuenta ese último detalle, no iba a dejar que esa muchacha muriese, sus habilidades curativas eran imprescindibles en aquel escenario

La programa se dirigió a otra zona del Museo. Yo no podía levantar sospechas de mis intenciones para liberar al Maestro, y quería también un poco de soledad, mi propio espacio, así que ignoré ambos caminos tomados y, tragando saliva, me adentré en un tercer camino repleto de penumbras, pero no sin antes… agarrar a Nadhia por uno de sus brazos y susurrarle en el oído:

Lo del Reaper’s Game fue una situación especial… no te equivoques, yo nunca he sido ni seré tu amiga en el mundo real. ―mentí, soltando su brazo con violencia y desprecio. No aparté mi punzante mirada de la suya. Quería ver su reacción, y si estaba dispuesta a ignorarme, o bien… intentar ayudarme y sacarme de esa desesperante situación

Una vez cogiese mi camino, me intenté guiar apoyando mis brazos a la pared más cercana para seguir la misma -a falta de medios para alumbrar la zona-, y avanzando con sumo sigilo, vigilando mis propias sombras. Cuando el enemigo era Erased, cualquier cosa podía pasar. No me molesté en esperar a los demás que quisiesen seguirme, pero sí me fijaría en si Xayim escogía mi mismo camino o no; a él sí le esperaría, tenía que contarle mi plan para liberar al Maestro Andrei, eso, si iba solo...
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Re: [Evento Global] Datastream - Ruta de la Eliminación

Notapor Suzume Mizuno » Lun Mar 31, 2014 2:23 am

Soy… Fátima Laforet. Tu copia

Fátima se quedó mirándola con los ojos abiertos de par en par, impactada. Copia era una palabra que no habría esperado escuchar, aunque… Pensando en ese programa que se parecía tanto a Ragun…

Sintió un golpe de alivio. Entonces, ¿era un programa? ¿Sólo eso?

Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti—aquella información la hizo ponerse en guardia. ¿Sobre ella? Eso era una tontería, ¿quién iba a tener ese tipo de datos? ¿Quién se iba a interesar en… hacerle una copia? A ella, de entre todas las personas habidas y por haber. Aunque… Un momento. Crow y Edge. No había sido la única a la que habían buscado crear una réplica―. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran sólo mías.

Fátima asintió lentamente, dándole a entender que había entendido todo, a pesar de que no le había dado tiempo a asimilarlo. Pero dedicó una mirada fugaz a Nadhia y Kousen, que se habían unido a su grupo. A ellos sí habían llegado los datos de la carta que había roto Crow… Lo cual significaba, entonces, que sí sabían lo que estaba sucediendo. O eso había creído comprender.

Esa persona es… Andrei. Nuestro creador.

¿Qué? —farfulló, notando que todos los músculos de su cuerpo se ponían en tensión al escuchar el nombre del Maestro de Bastión Hueco.

Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

¡Cómo que inofensivo!—explotó Fátima—.¡Ese hijo de puta no es inofensivo y no lo será nunca!

Discrepo de lo segundo.

Fátima se volvió hacia Nadhia con una mirada dolida y cargada de reproche, pero terminó por clavar los ojos en el suelo y crispar los puños.

De repente le parecía escuchar la insoportable risa de Andrei, además de su aliento, y se llevó inconscientemente una mano al cuello, reprimiendo un escalofrío y notando que se le revolvía el estómago mientras los desagradables recuerdos de Tierra de Dragones trataban de salir a la luz de nuevo.

Su doble, su copia, dejó de prestarle atención para responder a las preguntas de una aprendiz a la que Fátima había visto alguna vez por Tierra de Partida.

¿Cómo quieres que lo sepa? Si no recuerdas nada, significa que no tuviste una copia en nuestro mundo. No podemos perder el tiempo explicándote todo lo que quieras. ¿Y de qué nombre hablas?

La «otra» Fátima, como empezó a llamarla para sus adentros, les recorrió con la mirada y dijo con sequedad:

Vamos. He dejado a Andrei solo y no quiero arriesgarme a que se recupere y se escape.

Fátima sintió que la bilis le trepaba por la garganta, pero la última parte de la frase hizo que dejara su rencor personal por aquel impresentable. Recuperarse. Eso significaba que Andrei estaba herido y que ahora mismo no podía desplazarse por su cuenta. Pero, tal y como había supuesto, seguía dando problemas. De lo contrario, no hablaría de «escaparse».

Echó a andar con firmeza tras ella, frunciendo el ceño y con el cerebro trabajando a toda la velocidad que podía permitirse. Sólo se detuvo un instante para mirar a Exuy, que había decidido acompañarla, y le hizo un gesto para que no se quedara atrás. Después apretó el paso. Tenía una copia. Una copia que había creado Andrei. Y Andrei… Joker, fuera quien fuera, le había hecho algo lo suficientemente grave como para que esa chica considerara que ya no suponía un peligro para nadie. Soltó un resoplido repleto de amargo sarcasmo. Andrei hacía daño sólo con mirar. No creía que nadie pudiera reducirle a tal estado a menos que estuviera muerto.

En cuanto pudo, cogió a Nadhia brazo y la apartó para susurrar:

Tú sabes lo que está pasando, ¿verdad? Dime qué pasó. ¿Qué es lo que le hicieron a Andrei? —evidentemente lo sabía—. Y… —miró la espalda de su copia y farfulló—: Si es mi réplica, ¿porqué es… así? —y en su voz se apreció un timbre de frustración.

Oh —Nadhia pareció sorprendida con su pregunta y tardó en responder—. No creo que Andrei pueda volver a hacerle daño a nadie, Fátima. Quiero decir, eh... —esperó con ansiedad su respuesta, pero Nadhia no llegó a contestar, sino que cambió de tema—. Sobre su aspecto, creo que Andrei tuvo algo que ver —se encogió de hombros—. En ese momento yo... mi copia estuvo en su poder, pero inconsciente... o drogada. No logro recordarlo.

¿Drogada?—repitió, extrañada. ¿Es que un programa podía ser drogado? Sacudió la cabeza. Después de todo, ella no comprendía casi nada sobre informática. Todo era posible—. Lo siento, no quería resultar tan brusca…

Frustrada, Fátima la soltó y se apartó un poco, con la impresión de que la cabeza le daba vueltas. A medida que caminaban, mirar a la otra Fátima se volvió casi doloroso. Su firmeza al desplazarse, la seguridad con la que daba las indicaciones y su… Dios, todo en ella. Era tan perfecta que sintió que los ojos se le anegaban de lágrimas.

Pero entonces pensó que eso lo había hecho Andrei. Y sintió que la sangre le hervía en las venas.

Su rostro se contrajo en un rictus de rabia y notó cómo la bilis le llenaba la boca. La paladeó lentamente, rechinando los dientes.

Andrei lo sabía todo. Oh, sí, bien que lo sabía y se había ocupado de restregárselo por la cara. Pero no se había conformado con eso. No. Había creado una réplica suya —y de gran parte de Tierra de Partida—.

Pero a ella…. A ella la había… La había hecho mujer.

Reprimió a duras penas un gemido de rabia, de envidia y de tristeza. Todos sus pensamientos más amargos se volcaron contra Andrei. Contra ese maldito hijo de puta al que pensaba destrozar en cuanto pudiera ponerle las manos encima.

Esa chica y Crow parecían tan humanos, tan reales… ¿En qué cabeza cabía crear algo así?

Fátima no entendía de programas ni ordenadores. Sabía que, técnicamente, no eran reales. Pero, ¿no había ido Malik a salvar precisamente programas? ¿No hablaba esa Fátima como… como un ser humano?

Era demasiado complicado para asumirlo todo de golpe.

Llegaron a un pasillo a cuyos costados habían… Fátima ahogó una exclamación. Eran personas, todas vestidas como Quorra, adaptadas a aquel mundo. Algunas parecían vivas pero muchas, en cuanto dejaban de moverse, de desvanecían. Miró a la otra Fátima con ansiedad y no pudo evitar preguntarse que, si a ella la herían de gravedad, le pasaría lo mismo. Intentó apartar la mirada de ellos, pero no era fácil. Estaban por todas partes…

Entonces, cuando alcanzaron el final del pasillo, se quedó mirando a la única persona, o programa, que no parecía herido. Una chica de pelo blanco, que estaba atendiendo como podía a un hombre… Pero en vano. Su cuerpo desapareció a pesar de los esfuerzos de la joven. Les miró con los ojos enrojecidos y Fátima se mordió el labio inferior, sintiendo un golpe inmenso de pena.

No he podido salvar a ninguno…

Fátima miró a Nadhia y al volverse hacia la chica trató de decir algo, pero no encontró las palabras.

Entonces su réplica, sin hacer caso de la muchacha, se dirigió apresuradamente hacia un lado. Fátima, que no se había dado cuenta de que había alguien, la siguió con la mirada y…

Ahí, en un rincón, abrazándose las rodillas y recostado contra una pared, estaba Andrei.

Su primer impulso fue el de materializar su Llave Espada y defenderse. ¡Esta vez no iba a andar con pies de plomo!

Pero no lo hizo.

No lo hizo porque la persona que estaba allí no podía ser Andrei. Nunca, en toda su vida, pensó que le vería encogido como un niño pequeño, enterrando el rostro entre las rodillas y ofreciendo una imagen tan miserable de sí mismo.

Para su sorpresa, su réplica le puso una mano en el hombro y el chico levantó la vista para mirarla. Tenía el gesto vacío, sin apenas reacción, como si, en realidad, no estuviera allí. Y esa Fátima, con lo que se le antojó que era una innecesaria preocupación, tomó la mano del chico y le hizo levantarse.

No le soltó la mano.

Fátima sintió que todo se le revolvía por dentro y que le costaba respirar.

Aquella escena se le antojó tan antinatural, tan repugnante que le costó no adelantarse y gritar que le soltara, que se apartara de él y no volviera a tocarle. ¿Cómo podía hacerlo? ¿¡Cómo!?

«¿No ha dicho que la metió en un juego de supervivencia? ¿No ha dicho que tuvo que luchar contra él? ¿Cómo podía soportar tocarle?».

Buscó desesperadamente la mano de Nadhia y la apretó con tanta fuerza que, sin duda, tuvo que hacerle daño. Pero se esforzó por controlar su respiración y sus impulsos, tratando por todos los medios de comportarse con sangre fría. No era el momento de histerismos. Nunca lo era. Aun así, consiguió sacar a la luz su autocontrol, a pesar de que no podía dejar de fulminar con la mirada a Andrei. Sus mandíbulas estaban tan tensas que se hacía daño y le pareció paladear el sabor de la sangre, de la intensidad con la que se estaba mordiendo la lengua.

Ese que ves ahí no es Andrei ―dijo entonces Nadhia, atrayendo su atención―. Joker, nuestro líder, decidió por el bien de todos que Saavedra no volviera a hacer más daño a nadie. No se compadeció de él, y le arrebató el corazón. Fátima y yo no estábamos de acuerdo, pero... no pudim... no pudieron hacer nada. Y bueno... Es su incorpóreo.

¿Cómo? —farfulló, sufriendo un estremecimiento mientras volvía a mirar a Andrei.

««¿Un incorpóreo…?»

Le encontré vagando solo… No sabía qué le pasaba… ―decía la chica-programa.

Gracias por cuidarle. Ahora es responsabilidad nuestra.—Fátima examinó a su copia con intensidad, con suspicacia. No podía encontrar nada en su forma de expresarse que fuera extraño, pero había algo en su actitud, algo demasiado protector en su forma de referirse a Andrei.

Y no le gustaba nada. En especial después de haber escuchado que ella y la copia de Nadhia no estuvieron de acuerdo en convertir a Andrei en un Incorpóreo. ¿Por qué no? ¿Qué motivos tenía para defenderle?

Sabía perfectamente que no estaba pensando con racionalidad, que hablaba imbuida de odio y desprecio. Pero, aun así, aunque la sola idea de arrebatar el corazón a alguien se le antojaba grotesca, no acertaba a comprender cómo su réplica había querido evitarle un destino así a Andrei. Dudaba que él le hubiera implementado precisamente esos recuerdos pero, ¿ser utilizado en un maldito y caprichoso juego de supervivencia no era suficiente para odiar a alguien?

Pero tenía que calmarse. Tenía que hacerlo. Esa no era ella. No le desearía nada así a alguien. O, al menos, no en serio. ¿Verdad?

¿Adónde vais? Aquí… Ya no queda nadie.

Al museo. Allí hay algo con lo que podremos combatir al virus que os está infectando.

¿Pensáis luchar contra él? ¡Sólo sois niños! ¡Ni siquiera mayores que yo! ¿Cómo ibais a vencerle?

A medida que el programa hablaba, Fátima se sentía más y más hundida. Porque, demonios, si ella era así, tan real, ¿cómo no sería su copia? Al principio se había alegrado al pensar que sólo sería una masa de datos que reflejaba su aspecto. Pero ahora… ¿También lloraría? ¿También tendría sentimientos? La respuesta parecía clara.

Fulminó a Andrei con la mirada.

«¿Qué demonios has hecho?».

Ya lo hicimos una vez ―contestó la otra Fátima, molesta, evidentemente molesta. Fátima apartó los ojos insegura ante su firmeza. Tenía la impresión de que la cabeza le daba vueltas―. Pero, en esta ocasión, pretendemos exterminarlo para siempre. Nos han dicho que el Disco de Abraxas…

¡Dejadme ir con vosotros! ―interrumpió la chica entonces, suplicante― Ya no puedo ayudar a nadie… Si resultáis heridos, os daré ayuda médica. Aunque no sé luchar.

Fátima Data asintió, repleta de impaciencia, y entró al museo. Fátima fue detrás de ella, no sin antes dirigirle a la chica del pelo blanco una mirada de lástima, acercarse a ella y decirle con toda la amabilidad que fue capaz:

Seguro que nos ayudas mucho. Siempre es bueno tener a alguien que sepa tratar las heridas. Por cierto, ¿cómo te llamas? —luego añadió con seriedad—. ¿Los que… acabaron con esa gente entraron al museo? ¿Cómo eran?

Fátima analizó el museo con ojo crítico, forzando la vista porque estaba oscuro. Percibió el perfil de lo que parecían y esculturas, pero no les prestó demasiada atención. Le interesaba más encontrar movimiento, algún tipo de enemigo. La otra Fátima enarboló su linterna, iluminando su camino, y les guió a través de unas cuantas habitanciones a las que se accedía a través de arcos, el haz de luz iluminó una inscripción donde Fátima leyó «Abraxas» y el corazón le dio un vuelco. Después la linterna mostró una puerta, la única que hasta el momento habían encontrado cerrada. Su copia dejó a Andrei y trató de teclear una contraseña, sin éxito.

Código… ―la escuchó murmurar antes de volverse hacia ellos―. Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Entonces se lanzó detrás de Andrei que, con su andar de sonámbulo, se había alejado tambaleante hacia una de las salas. Al marcharse los dejó casi a oscuras hasta que la muchacha de pelo blanco extrajo una barra brillante y se encaminó en otra dirección.

Fátima miró a Nadhia a la escasa luz que les quedaba y dijo:

Voy con ella, ¿vienes conmigo? —preguntó algo incómoda. Después se volvió hacia Exuy y le interrogó con la mirada—. ¿Vienes o prefieres otro camino…?

No le gustaba la idea de quedarse sola con su copia y con Andrei, ni siquiera cuando estaba en esas condiciones, pero no estaba segura de que Exuy quisiera acompañarlas.

Agradeció a Nadhia que la acompañara y, esperó a escuchar la respuesta de Exuy, y se apresuró a perseguir el haz de luz. Pero antes de que estuvieran a la suficiente distancia para que la otra Fátima pudiera escucharles, preguntó a su amiga:

Nadhia… ¿Cuántos días dijisteis que nuestras…copias estuvieron peleando?

Más o menos... ¿nueve o diez...?

Al escuchar la respuesta, se removió, incómoda.

¿Eso significa que ella sólo tiene unos pocos días?

—la respuesta de Nadhia le sintió como una bofetada en la cara. Su amiga añadió, como si le hubiera leído el pensamiento—: Pero ellos nacieron creyendo que éramos nosotros. Es algo complicado. Como si un día tú te despertaras y te dijeran que... tu vida pasada es una mentira.

«Eso es… Eso es tan horrible…».

Por primera vez, se preguntó qué habría pensado esa Fátima al encontrarse cara a cara con ella. Al contrario que Nadhia o Exuy, no compartía sus memorias así que no tenía forma de saber qué pensó cuando supo… Cuando supo que no era la verdadera. Notó una punzada en el pecho y crispó los labios.

Pero ahora tanto ella como mi copia tienen una nueva vida, gracias a Eileen. Erased está usando su aspecto, pero esa chica fue nuestra salvación. Se lo debemos todo.

Enarcó las cejas. Nadhia hablaba en primera persona. Debía de haberse identificado por completo con los sentimientos de su copia. Y eso la llevó a hacerse de nuevo esa pregunta que no dejaba de torturarla desde que había llegado al museo. Se sintió un poco despreciable al hacerla, por no ser capaz de confirmar sus dudas por su cuenta, pero necesitaba saberlo:

Nadhia… Ellos… ¿Sienten de verdad? ¿Como personas…? —habló bajo, muy bajito, tanto que a Nadhia le debió costar escucharla, para asegurarse de que su copia no podía oír nada.

Sí, sienten. Igual que nosotros.

Fátima guardó silencio, tratando de organizar sus ideas, pero las palabras de Nadhia habían tenido un efecto demoledor en ella. Volvió a observar a esa Fátima. Daba igual que hubiera naciendo creyendo que era ella. Era tan pequeña y… Aun así, había una diferencia abismal entre ambas.

Sin saber qué pensar de la maraña de sentimientos encontrados que se enfrentaban en su interior, se acercó al extraño par, incapaz de quitarle los ojos de encima a Andrei. Tapoco sabía cómo sentirse con respecto a él. Le había deseado lo peor y seguía haciéndolo…

Pero no sabía si podía odiar a esa… sombra. De repente notaba una especie de vacío helado y un cansancio extremo. Eran demasiadas emociones en tan poco tiempo.

Sin embargo, ahora creía tener clara una cosa.

La chica que tenía ante ella era real. Una existencia diferente, aparte, por mucho que se parecieran. Su mismo cuerpo lo probaba. Así que tenía que actuar como tal. Se dijo que, averiguara lo que averiguara, tenía que obligarse a dirigirse a ella como una persona aparte, alguien que no tenía por qué responder a sus preguntas o exigencias. Tendría sus motivos para querer proteger a Andrei, aunque no pudiera comprenderlos…

Pero sí quería averiguarlos. Quería comprender. Aunque era posible que la otra Fátima considerase que no tenía derecho y no quisiera responder.

Oye… Eh… Fátima—le llamó la atención, esforzándose por decirse que no pasaba por compartir ese nombre, que había escogido expresamente para su nueva vida cuando abandonó Atlántica. Cuando, por fin, se atrevió a ser quien siempre había deseado ser. Pero no era fácil. No cuando frente a ella estaba la representación de todo lo que le habría gustado ser. Pero tenía que intentarlo. Esa chica no tenía la culpa de nada. De nada en absoluto—. ¿Cómo se debe usar el disco cuando lo encontremos? —asintió lentamente ante su respuesta y luego hizo una pregunta mucho más personal, que no podía callarse—. ¿Qué vas a hacer con él cuando acabe todo esto?

Si es que acababa, claro. Primero debían encontrar el disco. Y luego, aplicarlo.

¿Y tú? ¿Qué harás tú?
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[NH] Ronda #1 - Datastream: Eliminación

Notapor EspeYuna » Lun Mar 31, 2014 5:19 pm

La Fátima del Reaper's Game comenzó a contestar todo cuanto se le cuestionaba, aunque Nadhia decidió mantenerse al margen en un principio pues no buscaba las mismas respuestas que los demás. Cuando dijo que un tal Beat había vuelto a Ciudad de Paso, recordó a Joshua, el Compositor de Shibuya. Puede que aquel muchacho que mencionaba fuera uno de sus amigos y ambos hubieran regresado sanos y salvos al mundo real, junto a Neku, el compañero de Fátima en aquel juego del demonio.

Bueno, lo cierto era que ella misma podía asegurarlo. Las palabras de Fátima eran ciertas.

Soy… Fátima Laforet. Tu copia.

Observó con detenimiento a la Fátima digital, para luego fijarse en lo impactada que estaba su amiga ante las palabras de la joven que le ganaba en altura y... en curvas. Pudo comprender lo que debía estar pasando por la cabeza de Fátima en aquel momento. Sentimientos encontrados de sorpresa, impresión... mucha impresión, quizás demasiada. Y teniendo en cuenta que ambas no eran exactamente iguales... aunque, ¡quién lo diría! Si no fuera por aquel detalle y su nuevo aspecto, las dos serían como dos gotas de agua. Nadhia agradeció que al menos, durante aquella aventura, pudiera diferenciarlas con facilidad.

Eso sí, Fátima ya no era sólo una copia de datos: tanto la réplica de Nadhia como la de Fátima habían sido obsequiadas con una pieza del corazón de Eileen, dándoles una existencia sólida y rebosante de luz con la cual podían comenzar una nueva vida, tanto reconstruyendo su nuevo mundo como salir en busca del ya existente. Nadhia se llevó una mano al pecho, sin poder creer aún que, además de recordar todo aquello, sintiera como si lo hubiera vivido en sus carnes.

Vio como Fátima asentía con lentitud cuando escuchaba más sobre lo sucedido, dándose cuenta de que ésta la miró de forma fugaz durante unos instantes. Obviamente, ella no tenía ni idea de nada, y siendo su amiga, Nadhia prefería que fuera así. Con sólo saber los datos sobre lo que había ocurrido, era más que suficiente. O eso creía.

Los sucesos más aterradores de su réplica seguían torturando su mente e intentaba por todos los medios evadir las imágenes atendiendo a las dos "Fátimas". Aunque era muy difícil dejar de lado ciertos sucesos, quizás los más inhumanos durante su estancia en la torre donde habitaba Corrupted Data. No sólo había conseguido los recuerdos de su copia, sino también los de Eileen.

Hola, pequeña.


Le parecía escuchar todavía la voz del demonio a su espalda, descubriendo su fugaz huida de la sala donde la tenía recluida. Se le puso la carne de gallina y sacudió la cabeza una vez más, recordándose que no debía dejarse llevar por el pánico cuando mucha gente dependía de ellos. Debían impedir que ese monstruo volviera a hacerle daño a alguien.

Esa persona es… Andrei. Nuestro creador.

¿Qué? —gracias a Fátima consiguió salir de su pequeño lapsus y comprender la reacción de su amiga, al menos hasta donde alcanzaba a saber.

Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

¡Cómo que inofensivo! —explotó Fátima de pronto, lo cual hizo que Nadhia la mirara sorprendida—.¡Ese hijo de puta no es inofensivo y no lo será nunca!

Discrepo de lo segundo —dijo sin pensar, recordando con un sabor amargo en la boca el suceso que tanto Fátima como Nadhia no habían podido evitar.

La Fátima virtual prestó atención a otra aprendiz que comenzaba a preguntarle sobre todo lo ocurrido durante el juego de la Villa Crepúsculo de datos, a lo cual ésta contestó con cierta molestia en el tono de su voz. En cierto modo, Nadhia la entendía: la inquietud y la angustia comenzaba a hacerse notar en ella. No había tiempo para dar explicaciones: tan sólo para lo esencial, y es que Erased era peligroso y había alcanzado La Red.

«No hay tiempo que perder», se dijo, echando a andar en cuanto la traidora de Avatar dijo con sequedad que partieran hacia el museo.

A pesar de querer controlarse, no pudo evitar lanzar una mirada fugaz a la aprendiz de Bastión Hueco, quien caminaba detrás suya. Apartó la mirada enseguida, recordándose que la Saeko virtual estaba muerta. Que la Corrupción había acabado con ella. Y que no tenía por qué dejarse llevar por las mismas emociones que su copia. Y más cuando la aprendiz de Bastión Hueco no parecía muy dispuesta a mencionar nada sobre lo sucedido durante aquellos días.

«¿Ella tampoco lo recuerda?», pensó por un momento, pero descartó la idea cuando le pareció ver antes que Exuy sí que había recibido el ataque de datos penetrando en su cuerpo. De hecho, hasta hace poco pensaba no conocerle. Durante el primer día, aquel muchacho les había ayudado en los Túneles de la ciudad, e incluso intercambiaron teléfonos al inicio del segundo día. Nunca pudo comprobar si aquellos comunicadores funcionaban de verdad.

Kousen, Exuy, Mei, Saeko y otros dos más. ¿Qué debían sentir al recordar la pesadilla de una matanza entre ellos, o su muerte en una vida paralela? Y ahora que lo pensaba, tanto ella como Saeko se vieron libres de tener que jugar durante los días siguientes.

¿Ventaja? No hubo carnicería y conocieron a Eileen. ¿Desventaja? Bueno... puede que el rol de psicópata y víctima fuera su castigo por "escapar" de aquel infierno.

De pronto sintió como alguien le agarraba del brazo, devolviéndola a la realidad. Era Fátima, su amiga, la que necesitaba que alguien le explicara más sobre lo sucedido.

Tú sabes lo que está pasando, ¿verdad? Dime qué pasó. ¿Sabes lo que le hicieron a Andrei? Y… si es mi réplica, ¿porqué es… así?

Oh —Nadhia se quedó con la última pregunta durante unos instantes, sin saber qué responder. Pero decidió optar por responder cuanto sabía—. No creo que Andrei pueda volver a hacerle daño a nadie, Fátima. Quiero decir, eh...

Se rascó la nuca mientras caminaba con Fátima, siguiendo un poco de lejos a su copia y pensando como decir lo que le había pasado a Saavedra. Era algo delicado, y mientras buscaba la mejor manera de decir que Andrei había perecido, volvió a centrarse en la segunda pregunta. Y, por supuesto, tampoco tenía una respuesta clara.

Sobre su aspecto, creo que Andrei tuvo algo que ver —respondió, encogiéndose de hombros—. En ese momento, yo... mi copia estuvo en su poder, pero inconsciente... o drogada. No logro recordarlo.

Pero lo recordaba, claro que sí. Cuatro veces estuvo hurgando en su mente, borrando recuerdos para conseguir la información que necesitaba para deshacerse de su mayor obstáculo para conseguir el poder de los corazones digitales: la Corrupción. Pero tampoco quería entrar en muchos detalles, y había poco tiempo. Ya se lo explicaría mejor cuando acabaran con la amenaza de una vez por todas.

Maldita sea, ha estado aquí —dijo Nadhia entre dientes, contemplando a una gran cantidad de personas, o programas habitantes de La Red según podía apreciar por la ropa, tiradas en el suelo y heridas de gravedad. Por desgracia, en cuanto dejaban de moverse, sus cuerpos se desvanecían.

Estaban rodeados de una auténtica masacre.

Cuando alcanzaron el final del pasillo, una única figura seguía en pie, atendiendo a uno de los heridos. Pero no pudo hacer nada, pues el cuerpo de éste se desvaneció, al igual que el resto. Se giró y Nadhia pudo observar su aspecto con detenimiento: era una chica que vestía como la mujer que se hacía llamar Quorra, con una larga cabellera blanca que le caía por debajo de las rodillas y con una mirada enrojecida que resaltaba por unos iris de color rubí.

No he podido salvar a ninguno…

Una punzada de dolor le atravesó el pecho, sintiéndose culpable. Apretó los nudillos, en señal de impotencia. No sólo por aquellos nativos procedentes de La Red, sino porque, si Erased había sobrevivido, eso significaba que las muertes de Saeko, Gengar y Light habían sido en vano.

«Las copias. Las copias», volvió a repetirse, intentando desvanecer la angustia que le invadía. Su amigo Light seguía vivo, era lo importante.

Vio por el rabillo del ojo que Fátima le iba a decir algo, pero se detuvo en cuanto sus ojos se encontraron con una figura que no se había desvanecido como el resto. Allí, en un rincón, se encontraba Andrei.

O lo que quedaba de él. Abrazándose en sus rodillas e ido completamente, la réplica de Fátima le puso una mano en el hombro para que éste alzara la mirada. Pero tal y como Nadhia recordaba de su copia, éste seguía en trance. No era, en absoluto, Andrei Saavedra, el Avatar que una vez intentó engañarlos a todos para hacerse con su Kingdom Hearts particular.

Nadhia sintió entonces que Fátima le agarraba de la mano, apretándola con tanta fuerza que podría dejarla sin circulación si quisiera. Le devolvió el gesto acariciando con sus dedos la misma para intentar tranquilizarla. Debía estar muy perdida, pero era completamente normal. Y aunque Nadhia pareciera llevar la situación lo mejor posible, su presencia la aliviaba a ella también. Recibir todos aquellos recuerdos de golpe todavía la tenía trastocada, y la cabeza no dejaba de darle vueltas. Sin dejar de lado el hecho de que Erased le había arrebatado a Ángel y el poder del broche.

Escuchando la conversación de ambas, decidió explicarle a Fátima:

Ese que ves ahí no es Andrei ―comenzó a decir―. Joker, nuestro líder, decidió por el bien de todos que Saavedra no volviera a hacer más daño a nadie. No se compadeció de él, y le arrebató el corazón. Fátima y yo no estábamos de acuerdo, pero... no pudim... no pudieron hacer nada. Y bueno...

» Es su incorpóreo.

La desconocida decidió entonces unirse a ellos, a lo que la réplica de Fátima asintió sin tener problema en querer recibir una mano médica en sus filas. Su amiga preguntó por los culpables de la masacre, pero Nadhia sólo podía imaginar a la oscuridad corrompiendo todo a su paso.

Era imposible saber si su enemigo tenía una forma concreta. Ni siquiera sabía cual era el verdadero aspecto de Erased.

A medida que avanzaban al interior del museo, Nadhia podía percibir las figuras de lo que parecían ser esculturas en la oscuridad, poniéndose alerta de cualquier mísero movimiento. La Fátima virtual sacó de sus ropas una linterna para iluminar el camino y les guió a través de unas cuantas habitaciones que formaban arcos unas con otras, hasta que lograron encontrar una inscripción donde ponía el nombre de Abraxas. La guía se adelantó a la puerta que encontraron cerrada, soltando a Andrei e intentando teclear una contraseña.

Código… ―iba a ser complicado desde el principio: no tenían la contraseña de acceso―. Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

De acuerdo ―asintió Nadhia, viendo entonces como Andrei se había alejado del grupo tambaleándose hacia una de las salas en penumbra. La réplica de Fátima no tardó en lanzarse a por él.

Nunca pudo entender del todo que Fátima quisiera hacerse responsable de lo que quedaba de su Padre. O puede que sí. Debía ser algo complicado, y recordaba perfectamente como la tuvo engañada a ella y a los demás, como le atizó delante de Andrei en su forma de Avatar para protegerla cuando le desafió... se llevó una mano a la sien y carraspeó los dientes.

Si Nadhia pudiera arrancarse en aquel momento el cerebro, lo haría sin pensárselo dos veces. Era difícil centrarse.

Voy con ella, ¿vienes conmigo?

Sí, claro...

La chica-programa se dirigió entonces a otra zona del Museo con un instrumento de neón para iluminar el camino, dejando en constancia que si ocurría cualquier cosa gritaría. Nadhia rezaba porque no tuvieran que escucharlo.

Estaba a punto de dirigirse a los demás cuando alguien la agarró del brazo con brusquedad y la acercó a ella. Observó sorprendida la larga melena de Saeko a pocos centímetros de ella y su corazón le dio un vuelco. Los sentimientos de su réplica afloraban con tanta fuerza que dolía, y más cuando la Saeko original la bajó de las nubes:

Lo del Reaper’s Game fue una situación especial… no te equivoques, yo nunca he sido ni seré tu amiga en el mundo real ―con tono de desprecio, Saeko la soltó violentamente y no apartó su mirada de la de Nadhia durante unos segundos.

Ésta no entendía el comportamiento de Saeko, así tan de repente. Aseguró con aquel comentario que había recuperado los recuerdos, que sabía que las dos habían luchado codo con codo en el Juego, que habían hecho amistad y que incluso habían sufrido con un rol espeluznante dentro de la Torre.

Al verla adentrarse en la oscuridad ―¿qué pretendía yendo sola?―, Nadhia soltó un bufido.

Haz lo que te de la gana ―expresó, irritada y frustrada a partes iguales, mientras notaba que aquel rechazo le provocaba una dolorosa punzada en el costado. Sin embargo, supo que quien más le importaba en aquel momento era su amiga Fátima. La Fátima del mundo real.

Intercambió una mirada con el resto del grupo, en especial con Mei y a Kousen, puesto que a ambos los conocía:

Siento mucho lo que les ocurrió a vuestras copias. Tiene que ser horrible recordar sus eliminaciones —dijo, también dirigiéndose a Exuy—. Escuchadme, yo... mi copia sobrevivió al Juego. Y supo lo que Erased es capaz de hacer. Debéis tener mucho cuidado, ¿de acuerdo?

» Puede tomar el aspecto de cualquier persona, así que tened los ojos bien abiertos y estad preparados para lo que sea. Mucha suerte.

Tanto Nadhia como Fátima echaron a andar para alcanzar a su réplica, cuando la segunda fue a hacerle otra pregunta:

Nadhia… ¿Cuántos días dijisteis que nuestras…copias estuvieron peleando?

Más o menos... ¿nueve o diez...? —respondió sin pensarlo con demasiado detenimiento.

Cierto que habían sido unos siete días a lo sumo, pero el tercero para ella había sido extraño. Prácticamente, no había vivido todo el Juego de supervivencia. Se preguntó para sus adentros cuanto tiempo pudo estar recluida en la Torre.

Encerrada en los recuerdos de Eileen, le habían parecido semanas.

¿Eso significa que ella sólo tiene diez días?

—respondió Nadhia, para decir después:—. Pero ellos nacieron creyendo que éramos nosotros.

» Es algo complicado. Como si un día tú te despertaras y te dijeran que... tu vida pasada es una mentira.

Aunque a la réplica de Nadhia Hoghes no le había durado demasiado el duelo. No había tenido tiempo para pensarlo con tranquilidad siquiera cuando estuvo bajo el dominio de Erased. Comprobando la angustia de Fátima en sus ojos, añadió:

Pero ahora tanto ella como mi copia tienen una nueva vida, gracias a Eileen —recordó a la Creadora con una sonrisa, pero su rostro se emsombreció en cuanto recordó que aquel monstruo estaba haciéndose pasar por ella—. Erased está usando su aspecto, pero esa chica fue nuestra salvación. Se lo debemos todo.

Nadhia… Ellos… ¿Sienten de verdad? ¿Como personas…? —casi le susurró al oído, con miedo a que la escuchara su copia.

Sí, sienten. Igual que nosotros.

Fátima entonces decidió llamar la atención de su réplica para preguntarle sobre el disco que estaban buscando y, para sorpresa de Nadhia, cuestionar sobre qué haría ella cuando acabara con todo aquello. Y con Andrei.

Sabiendo cual iba a ser su respuesta, decidió seguir alerta en todo momento, vigilando sus espaldas. Cogió su arco del cinturón y una flecha de su carcaj, preparándose por si acaso. Buscó con su mirada cualquier pista que diera con la contraseña que necesitaban para acceder al disco.

Oh, Fátima —dijo de pronto, acordándose de algo en especial—. La Fátima del mundo virtual —confirmó antes de decir—: creo que mi copia no te lo dijo antes de despedirse.

» Siento haberte llamado perrito faldero.

Soltó una risita nerviosa, quizás intentando liberar tensiones. Aún así, tensó la flecha en la cuerda por mero instinto, preparada para lo que fuera. Rodeadas de oscuridad, y sabiendo cómo se movía Erased, Nadhia no podía estar tranquila.
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Re: [NH] Ronda #1 - Datastream: Eliminación

Notapor Kousen » Mar Abr 01, 2014 11:11 am

La doble de Fátima comenzó a andar con paso firme hacia nuestro destino, contestando a las preguntas de uno de los aprendices de Bastión Hueco sin prestarle demasiada atención, tal vez extrañada de verle. Y a juzgar por lo que decía, parecía que algunos de los jugadores envueltos en el juego habían sobrevivido a aquel campo de batalla.

La respuesta de la chica a las preguntas de Fátima confirmó las sospechas:

Soy… Fátima Laforet. Tu copia.

¿Su copia? ¿Había sobrevivido? Si los de los recuerdos eran realmente copias de datos nuestras, unos parecían tener mucha más información de lo que se encontraba en los recuerdos de mi copia. Apreté los dientes con impotencia, sintiendo que me quedaba atrás, y sintiendo lástima por el otro Kousen, cuya memoria acababa de una manera más que horrible.

Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran sólo mías.

¿Cedieron? Entonces... ¿siguen vivos, de algún modo?— se me escapó, buscando un rayo de esperanza.

Pude sentir la mirada de Fátima sobre Nadhia y sobre mí, intentando comprobar el hecho de que teníamos unos recuerdos de los que ella carecía. Asentí, con una sombra en el rostro, impactado aún por todo lo que estábamos descubriendo en un momento.
Nadhia parecía incluso más perturbada por todo aquello que el resto. La expresión de su cara y la forma en que miraba a la copia de Fátima me hacían pensar que su copia había vivido mucho más que algunos de los que cayeron en los primeros días del juego. Copias de las que no teníamos idea de su existencia, un mundo digital, y nuestros datos... ¿Quién se habría molestado en tomarlos, y para qué?

Esa persona es… Andrei. Nuestro creador.

¿Qué?

¿Cómo? — Mi reacción de sorpresa era compartida con el resto, incluso con Nadhia.

Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

¿Inofensivo? ¿Andrei Saavedra? Las pocas ocasiones en las que nos habíamos encontrado habían bastado para hacerme pensar lo contrario. Aquel habitante de Bastión Hueco sabía como moverse y era un maestro a la hora de manipular a los demás, con una personalidad acorde a su modus operandi.

¡Cómo que inofensivo! —exclamó Fátima, desconcertándome. —.¡Ese hijo de puta no es inofensivo y no lo será nunca!

¿Qué le había pasado a ella con Andrei? Lo de Bastión Hueco nunca le había afectado de aquella manera.

Estoy de acuerdo en parte de lo que ha dicho. Saavedra es un manipulador nato, puede que esté...

Discrepo de lo segundo —cortó Nadhia, con un tono de voz más sombrío.

¿Qué le había hecho el tal Joker a Andrei para afirmar que era inofensivo? Me daba miedo preguntar.
No nos detuvimos en ningún momento, aunque la réplica parecía irritada por la serie de preguntas que estaba recibiendo de una de las nuevas incorporaciones a la plantilla de aprendices, quien seguramente no habría tenido una copia en aquel mundo.
Los recuerdos estaban ahí, y algunos quemaban como una cuchillada al rojo vivo. Recordaba con toda claridad la forma en que habían sido atrapados en aquella pesadilla digital por los supuestos Maestros de Bastión Hueco, la extraña actitud de Ronin... y la cooperación a la que se habían visto forzados durante aquel juego. No había bandos allí dentro, solo la vida o la muerte. Y luego estaban los Reapers. Y sin embargo, me faltaba tanta información... todo recuerdo después del Cuarto Día era nulo, y no quería volver a pensar en lo que pasó durante aquel mismo. Los recuerdos de la eliminación debían ser dolorosos, sin duda, pero los míos... ¿Qué diablos había pasado con mi réplica?

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...sabes lo que está pasando, ¿verdad? Dime qué pasó. ¿Sabes lo que le hicieron a Andrei? Y… si es mi réplica, ¿porqué es… así?

Fátima había agarrado del brazo a Nadhia, claramente confundida por todo lo que estaba pasando. Me acerqué a ellas y posé una mano en su hombro, tratando de tranquilizarla.

Tranquila. — dije con voz calmada. —No eres la única con preguntas.

Me quedé caminando junto a ellas, atento a todo lo que Nadhia tuviese que decir.

Oh... No creo que Andrei pueda volver a hacerle daño a nadie, Fátima. Quiero decir, eh...

>>Sobre su aspecto, creo que Andrei tuvo algo que ver —se encogió de hombros—. En ese momento, yo... mi copia estuvo en su poder, pero inconsciente... o drogada. No logro recordarlo.

¿Drogada? ¿Entonces funcionaban igual que un ser humano, a pesar de ser copias de datos compilados?

Maldita sea, ha estado aquí

Cuando Nadhia dijo aquellas palabras, dirigí la mirada a los alrededores y lo que vi me sentí como si mi estómago se pusiese del revés. Tirados por todas partes había gente —o más bien, programas— heridos de gravedad. Otros intentaban reanimarlos, pero en cuanto dejaban de mostrar signos de vida, sus cuerpos se descomponían en una serie de cubos que se desparramaban por el suelo hasta desaparecer.
Estaban vivos, tanto como cualquier ser humano.

¿Cómo podía aquel monstruo hacer aquello? ¿No estaba también compuesto de datos?

Para cuando llegamos al final del corredor, solo quedaba una persona sosteniéndose en pie. Una chica vestida con las ropas típicas de la red y una melena blanca que le llegaba hasta las rodillas trataba de reanimar a otro programa, que no tardó en morir como el resto.

No he podido salvar a ninguno…― dijo, con la voz rota.

Cuando se giró estaba más que claro que había estado llorando. Sentí una presión que me destrozaba el pecho por dentro, y me pesaba el corazón.
Eran datos. Y aún así, sus sentimientos eran tan reales como los nuestros. Los recuerdos de mi propia copia no dejaban lugar a dudas, pues se sentía exactamente igual que me hubiese sentido yo en su situación.
Lo que más daño me hacía es que no había tenido siquiera el tiempo ni la oportunidad de individualizarse de mí, como podía verse que pasaba con la Fátima de datos. Tenía el mismo derecho a vivir que cualquier otro ser viviente, no era solo una simple copia de mí.

<<¿Por qué?>>

Desviando mi mirada de la chica, me quedé atónito ante lo que observé.
Junto a ella, apoyado contra la pared y abrazando sus propias piernas, estaba Andrei. O lo que había sido de él. Ante cualquier otro encuentro, me habría puesto en guardia, pero su aspecto me daba más pena que otra cosa. Estaba con la mirada perdida, encerrado en sí mismo. Era como si su mente solo estuviese allí y solo estuviésemos ante su cuerpo.
La reacción de Fátima fue incluso peor. Su impotencia se reflejaba en la forma en que sujetaba a Nadhia, colcocando yo una mano en su espalda para apoyarla.

Ese que ves ahí no es Andrei ―reveló Nadhia―. Joker, nuestro líder, decidió por el bien de todos que Saavedra no volviera a hacer más daño a nadie. No se compadeció de él, y le arrebató el corazón. Fátima y yo no estábamos de acuerdo, pero... no pudim... no pudieron hacer nada. Y bueno...

» Es su incorpóreo.

¡¿Incorpóreo?! ― dije en un susurró, atónito.

Mi mirada volvió a lo que quedaba de Andrei. A pesar de que era físicamente igual a como había sido, estaba claro que le faltaba algo importante. Lo que se hallaba al lado de la Fátima digital no era el Andrei Saavedra que conocíamos, sino un cascarón vacío.

El programa femenino se ofreció a ir con nosotros, cuya propuesta no rechazamos. Todo apoyo era poco teniendo en cuenta a lo que nos enfrentábamos.

El camino por el museo fue cuanto menos, siniestro. Avanzando en la oscuridad, se podían intuir las formas de las estatuas y los restos que quedaban allí expuestos. Fátima Data era la única que contaba con una linterna, así que tuvimos que asegurarnos de seguirla si no queríamos quedarnos a oscuras. Finalmente, llegamos hasta una inscripción que indicaba que allí dentro se encontraba lo que buscábamos: El Disco de Abraxas. La puerta estaba cerrada digitalmente, por lo que nuestra guía tuvo que dejar a Andrei y comprobar el teclado.

Código… ―dijo, revelando que era necesaria una contraseña―. Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Entonces el incorpóreo de Andrei comenzó a moverse por voluntad propia, andando torpemente hacia una de las salas ocultas por las sombras, con la Fátima digital dándose prisa en seguirle. No estaba seguro si era por miedo a que escapase o porque se trataba de su creador.

Voy con ella, ¿vienes conmigo?

Sí, claro...

Contad conmigo también.

La chica que nos había seguido sacó una barra de neón con la que iluminar el camino, dirigiéndose hacia otra zona del museo y diciendo que gritaría si pasaba algo. Esperaba poder llegar a tiempo si ocurría algo, especialmente teniendo en cuenta lo que le había pasado a los otros programas...

Entonces la chica de Bastión Hueco pasó junto a Nadhia, agarrándola del brazo y susurrándole algo antes de volver a soltarle y dirigirse hacia un camino completamente a oscuras.

¿De qué va esa?— resoplé, esperando que no le hubiese hecho daño a mi amiga.

Seguí a la chica con la mirada. ¿Qué pretendía yendose sola a donde no había nadie del grupo? No me gustaba sospechar de la gente solo por su bando, pero tenía la sensación de que estaba tramado algo.
Tendría que tenerle un ojo encima.

Siento mucho lo que les ocurrió a vuestras copias. Tiene que ser horrible recordar sus eliminaciones —dijo Nadhia, dirigiéndose a nosotros—. Escuchadme, yo... mi copia sobrevivió al Juego. Y supo lo que Erased es capaz de hacer. Debéis tener mucho cuidado, ¿de acuerdo?

» Puede tomar el aspecto de cualquier persona, así que tened los ojos bien abiertos y estad preparados para lo que sea. Mucha suerte.

¿Un cambiaforma? Veo que lo de manipular a los demás es algo clásico del mundo de Andrei.— susurré.

Nos dirigimos entonces tras las réplica de Fátima, pero aún quedaban preguntas importantes por hacer.

Nadhia… ¿Cuántos días dijisteis que nuestras…copias estuvieron peleando?

Más o menos... ¿nueve o diez...?

¿Diez días de...?— me quedé sin palabras, recordando el sufrimiento que tuvieron que soportar en solo tres días—. ¿Cómo pudieron soportar tanto?

¿Eso significa que ella sólo tiene diez días?

—respondió Nadhia—. Pero ellos nacieron creyendo que éramos nosotros.

» Es algo complicado. Como si un día tú te despertaras y te dijeran que... tu vida pasada es una mentira.

Me quedé mudo, incapaz de soltar una sola palabra. Andrei les había dado la vida, pero hacerles pasar por aquello había sido un acto tan cruel que fue su perdición. Dirigí mi mirada a lo que quedaba del antiguo aprendiz de Bastión Hueco, tratando de adivinar qué había pasado por su mente para montar aquel plan.

...tienen una nueva vida, gracias a Eileen. Erased está usando su aspecto, pero esa chica fue nuestra salvación. Se lo debemos todo.

Eileen...

Repetí el nombre, pensando en el aspecto de aquella chica. Lo único que recordaba de aquella cara era el mensaje y el momento de horror que habíamos pasado cuando Erased nos arrebató parte de nuestra esencia, lo cual confirmaba que mi réplica no había llegado a conocerla, por desgracia.
La verdad es que de no haber sido por la forma de actuar de Erased y la forma en que corrompió el aspecto de la chica, no habría parecido un ente maligno en absoluto.

Fátima se puso a hablar con su réplica y pude ver de reojo como Nadhia preparaba su arco. Estábamos rodeados de sombras en todo lo que la linterna de Fátima-Data no cubría, y me hacía recordar el pozo en el que Erased nos había atrapado. Molesto por aquello y con el cuerpo en alerta, hice lo propio e imité a mi compañera, sacando mi daga y vigilando cualquier movimiento u objeto sospechoso.

Espera...

Pensando en Eileen, recordé el video de Erased.

Código clave:


Él mismo nos lo había dicho antes durante la transmisión. Era poco probable, pero también era una contraseña, después de todo.

¿Datastream? — dije en alto —. Erased Data dijo eso en el mensaje que nos envió. Código clave: Datastream.
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Re: [NH] Ronda #1 - Datastream: Eliminación

Notapor A Nerd Girl » Mar Abr 01, 2014 9:20 pm

Aquella mujer que seguíamos me dio un alivio y quizá a Saxor uno mayor. Beat estaba bien, me alegré por él aunque no sabía si por ejemplo los que estaban en aquel local con Hanekoma y que conocimos antes de lo del monstruo que salió de dos jugadores nos atacase. Después de eso dejó claro que era la copia de la otra chica que estaba...

Y eso solo podía significar que lograron terminar el juego... ¿Xefil logró terminarlo? ¿Y Light? ¿Y Dan? Quizá no fuera Dan, yo fui eliminada y quizá él no logró tener pareja y fue a su vez eliminado... Eso o que le hubieran eliminado. Solo esperaba que Neas recordase también.

Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran sólo mías.

¿Cedieron? Entonces... ¿siguen vivos, de algún modo?

Eso quería decir que quizá Neas me recordase aunque no lo sabía con seguridad. Sentí algo de esperanza pensando en que quizá mi otro yo, la copia no murió en vano. Al menos pude conocer a alguien como amigo y de paso hubo momentos increíbles que me tranquilizaban el recordar esas memorias de mi copia.

Esa persona es… Andrei. Nuestro creador.

¿Qué?

¿Cómo?

Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

¡Cómo que inofensivo! —entonces la chica de pelo corto exclamó molesta... —.¡Ese hijo de puta no es inofensivo y no lo será nunca!

Estoy de acuerdo en parte de lo que ha dicho. Saavedra es un manipulador nato, puede que esté...

Discrepo de lo segundo


Aunque no entendí una palabra en verdad no entendía la situación, ¿quién era Andrei? ¿Era acaso uno de Bastión Hueco? ¿Qué querían decir con tanta cosa? En verdad no entendía que les pasaba, quien era Joker o qué pasó con él y Andrei... E incluso no entendí qué pasaba para tanta discusión...

Me acerqué a Saxor mientras veía a Nadhia hablar con la pelo corto y un chico que se me hacía conocido del juego... Pero no llegué a caer quien podía ser.

¿Entonces eres tú verdad? No él... Si no, no habrías preguntado por Beat —sonreí por lo bajo mientras me dedicaba a mirar a los presentes, eramos bastantes... —.Espero que Neas esté bien, y que no le pase nada... Aunque no recuerdo verle antes, ¿te importa que vaya contigo? Es que tengo más confianza contigo...

No he podido salvar a ninguno…

Una voz me llamó la atención y vi como muchas personas morían y desaparecían. Era algo que me estremeció, algo malo acababa de pasar y para nada era algo agradable.Miré el lugar y estaba una de las personas que vi cuando fuimos llevados a Bastión Hueco, pero no parecía una persona muy mala. Estaba de un modo como si no quisiera nada con nadie. No parecía querer siquiera hacer nada. La copia parecía que agradaba al chico por como él al menos la dirigía la mirada al levantarse...

Ese que ves ahí no es Andrei ―miré a Nadhia algo extrañada―. Joker, nuestro líder, decidió por el bien de todos que Saavedra no volviera a hacer más daño a nadie. No se compadeció de él, y le arrebató el corazón. Fátima y yo no estábamos de acuerdo, pero... no pudim... no pudieron hacer nada. Y bueno...

» Es su incorpóreo.

Seguimos hasta donde se suponía que teníamos que llegar pero estaba cerrado. Miré todo algo escondida tras Saxor, me fijaba solo en el chico alto. Aunque alguna sonrisa le dedicaba a Myxa o a Exuy no podía evitar mirar el otro chico. En verdad me costaba un poco hasta que sentí un escalofrío...

Código… Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Andrei parecía andar torpemente pero queriendo tomar iniciativa aunque mudo, y desganado miré como andaba, sentía ganas de ayudarle pero no sabía si era correcto...

Siento mucho lo que les ocurrió a vuestras copias. Tiene que ser horrible recordar sus eliminaciones —Entonces la miré mientras no dudaba de seguir rezagada sujetando el brazo de Saxor...—. Escuchadme, yo... mi copia sobrevivió al Juego. Y supo lo que Erased es capaz de hacer. Debéis tener mucho cuidado, ¿de acuerdo?

» Puede tomar el aspecto de cualquier persona, así que tened los ojos bien abiertos y estad preparados para lo que sea. Mucha suerte.

V-vale, ten cuidado...

Miraba todo mientras pensaba que podía hacer, alguien debía ir a proteger a la otra chica que encontramos. Miré a Myxa y me acerqué a ella...

¿P-podrías proteger a la chica que se fue? N-no creo que te pase nada p-pero creo que tu puedes hacerlo...

¿Datastream? — me giré al chico mientras pedía con la mirada por qué soltó eso —. Erased Data dijo eso en el mensaje que nos envió. Código clave: Datastream.

Si fuera ese... ¿No sería meternos en la boca del lobo? Aunque... ¿de qué me sonaras tanto...?

Cerré los ojos mientras recordé algo odioso para mi...

Para corregir los innumerables errores de nuestros días,
brillaremos con la luz de la verdadera redención,
así este lugar se convertirá en paraíso.
Qué mundo tan maravilloso sería...


¡T-tú! ¡E-el del día cuatro! ¡No me comas!

Salí corriendo a la espalda de Saxor mientras miraba al camino de donde se fue la chica que cogió a Nadhia y parecía susurrarle algo.

¡S-Saxor! Vayamos por el lugar en penumbras... Q-quiero olvidar todo lo de ese día...

Salí por ese camino cogiendo la mano de Saxor y si no quería venir le tiraría. Aunque si daba una razón quizá iría por donde él quisiera. Pero no quería separarme de mi amigo.

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Re: [Evento Global] Datastream - Ruta de la Eliminación

Notapor Saxor » Mié Abr 02, 2014 5:08 am

La copia desarrollada no me respondió inmediatamente, por lo que observé al resto de aprendices. Poco a poco, los distintos aprendices de ambos bandos se fueron separando entre todos los caminos. Dos de aquellos grupos fueron muy pequeños, sin superar las cinco personas, mientras que otros... Dos amigos míos de bandos y filosofías opuestas, Light y Ragun, siguieron a Crow, con el objetivo de iluminar aquel mundo... Ahora que lo pensaba, aquel mundo virtual era muy distinto de Espacio Paranoico. Comparado con aquel, ese era mucho más realista, hasta sus habitantes tenían sus caras a color, como demostró esa tal Quorra.

Otros aprendices se dirigieron también al museo, quienes empecé a observar uno a uno. Entre ellos estaba Mei, una amiga mía con la que me había reencontrado en Ciudad de Paso. Al verla tan pálida, la miré con preocupación... Seguramente había recordado también aquel horrible Juego. ¿Qué le habría pasado a su copia tras entrar en aquél tren? Después, estaba Saeko. Desde que la conocía, Xayim había estado acosándola, al parecer. Siempre que me veía, malinterpretaba la situación. Incluso con aquel nuevo valor en mi interior, no pude evitar sonrojarme unos segundos...

Por otra parte, tras una tercera chica, vino un grupo de cuatro personas hacia nosotros. Entre ellas estaba una amiga de Ragun y Fyk. Nunca había llegado a hablar con ella, debido a mi antigua timidez, y que se fueron casi enseguida, por lo que no conocía su nombre. Aparte, vino la original, suceso que era bastante predecible... ¿Cuántas veces te encontrabas contigo mismo? Detrás de ella, vinieron dos chicos. Uno de ellos no lo conocía, pero el otro...

Para corregir los innumerables errores de nuestros días,
brillaremos con la luz de la verdadera redención,
así este lugar se convertirá en paraíso.
Qué mundo tan maravilloso sería...


Una repentina arcada hizo que me inclinara y colocara la mano en mi boca. Él, o más bien su copia, había sufrido durante el cuarto día una mutación horrible y asquerosa. Aquella cosa jamás llegó a ser destruida... Sacudí mi cabeza, intentando no rememorar aquellos recuerdos tan lejanos y recientes a la vez... Él no era su copia, al fin y al cabo... Una vez no quedó nadie sin elegir a dónde ir, la compañera de Neku respondió a mis preguntas.

¿Quién eres tú? ―me preguntó primero, levantando una ceja. Sí, era cierto, habían "hablado" medio minuto durante el quinto día, pero no sabía cuánto tiempo había pasado desde entonces. Lo que para mí eran unas horas, debido a la maraña de recuerdos, para la persona delante de mí podía haber sido mucho más... Tal vez hubiera olvidado mi cara.

Soy Saxor, el com... Mi copia fue el compañero de Beat.─ Me presenté, con los brazos cruzados.─ Hablaste con Beat y mi copia el quinto día.─ intentó hacerla recordar. No sabía si me acabaría por recordar... Pero al menos lo había intentado.

Beat está bien. Volvió a Ciudad de Paso, junto a los demás… Y Erased Data, ya lo habéis oído: es un virus invencible, al que creímos haber derrotado en el último día. Y si queremos terminar la partida para siempre, tenemos que eliminarlo.

Solté un enorme suspiro de alivio. Beat estaba libre y a salvo, y ahora se encontraba en Ciudad de Paso... Le debía una visita. Sus palabras del séptimo día me dejaron pensativo... ¿Qué había ocurrido durante los dos últimos días? Sin embargo, sí que estaba de acuerdo con acabar con ese virus: No solo por las consecuencias de sus actos, sino por Guilmon.

¿Quién eres? —preguntó la chica original, mucho más parecida a su copia en el quinto día que en esos momentos─ ¿Y Andrei? ¿Por qué está aquí? ¿Qué es lo que está tramando ahora? ¿Qué tienes tú que ver con él?

¿Por qué tenía la sensación de que todo el mundo conocía a Andrei menos él? Era una sensación demasiado irritante. Sin embargo, su copia sí había oído su nombre antes... fugazmente, en una conversación telefónica. De todas formas, seguía sin poder darle cara. Tras unos segundos, la copia respondió.

Soy… Fátima Laforet ―por fin conocía su nombre... O el nombre de ambas―. Tu copia. Alguien me creó a partir de los datos que tenía sobre ti. Me dio vida y me lanzó a un Juego de supervivencia para conseguir sus propósitos. Los demás lo recuerdan, porque sus copias le cedieron sus memorias y nosotros se las hemos traído. Las mías no se te transferirán, porque yo elegí que fueran sólo mías.

<<Espera... ¿Cedieron?>> Me llevé una mano a la cabeza. Si mi otro yo estaba muerto, ¿cómo podía ceder sus memorias? Si no estaba muerto... Tal vez hubiera recuerdos tras su muerte que aún no habían aflorado... Recuerdos que no se guardaban en el cerebro en primera instancia.

¿Cedieron? Entonces... ¿siguen vivos, de algún modo?─ Preguntó el chico del cuarto día, casi leyéndome la mente. Ciertamente, pensar así era positivo... Porque aquel Saxor podría hacer una nueva vida. Aunque la situación interna que tenía aquella copia era muy extraña... La otra Fátima prosiguió su explicación.

»Esa persona es… Andrei. Nuestro creador.

¿Qué?

¿Cómo?

Muchos nombres se me escapaban, tanto a mí como a los recuerdos de mi otro yo. Sin embargo, lo desconcertante para mí y para la mayoría fue el nombre que pronunció al hablar de su creador. No Ronin, ni siquiera Avatar... dijo Andrei. ¿El recientemente nombrado Maestro, desaparecido por un mes y ahora en La Red, era el creador de todas aquellas copias? ¿Se había hecho pasar por el Maestro Ronin y los había obligado a jugar a ese Juego absurdo? <<Es capaz de hacerse pasar por alguien más>>

Lo vencimos y Joker.... En cualquier caso, por el momento, es inofensivo. Nunca más volverá a hacer daño.

En parte, sentí alegría al quitar toda sospecha de Ronin. Sin embargo, también sentí rabia por Andrei. Aquel cabrón había manipulado a mi otro yo a su antojo... Y aquello no se lo iba a perdonar, junto con la destrucción de mi mundo.

¡Cómo que inofensivo! — la verdadera Fátima empezó a protestar, como si ya conociera a Andrei—.¡Ese hijo de puta no es inofensivo y no lo será nunca!─ Estaba absolutamente de acuerdo. Si aquel hijo de puta era el causante de todo aquello, no podía ser inofensivo para nada.

Estoy de acuerdo en parte de lo que ha dicho. Saavedra es un manipulador nato, puede que esté...

Discrepo de lo segundo─ La amiga de Ragun habló como si conociera más que el resto de los presentes. ¿Habría participado en el Juego, entonces? Si era así, era posible que hubiera durado más que yo... Y tenía respuestas que los demás ignorábamos.

La chica que no conocía empezó a preguntar también, más extrañada que yo de los hechos.

¿Cómo quieres que lo sepa? Si no recuerdas nada, significa que no tuviste una copia en nuestro mundo. No podemos perder el tiempo explicándote todo lo que quieras. ¿Y de qué nombre hablas? Una vez acabada la rueda de preguntas, la Fátima virtual nos miró a todos, para luego asentir. —Vamos. He dejado a Andrei solo y no quiero arriesgarme a que se recupere y se escape.─ y todos bajamos las escaleras. Mientras la seguíamos, Mei se me acercó.

¿Entonces eres tú verdad? No él... Si no, no habrías preguntado por Beat — Me preguntó, casi afirmando. Por suerte, aquella vez no había necesitado demostrar mi identidad... Mis acciones lo habían hecho por mí.

Sí... Soy yo.─ Asentí con la cabeza. Sin embargo, no podía sonreír... No en aquella situación. Mi expresión era más bien seria ─ Parece que Erased me ha separado de Xayim a la fuerza.─ Aseguré, mientras miraba a mis compañeros. Eramos bastantes...

—.Espero que Neas esté bien, y que no le pase nada... Aunque no recuerdo verle antes, ¿te importa que vaya contigo? Es que tengo más confianza contigo...─ Cierto, Neas... El compañero de Mei durante el Juego. Mientras seguíamos avanzando, me pregunté si volvería a ver a aquel aprendiz...

Por supuesto.─ Contesté, como si fuera bastante obvio: era mi amiga, al fin y al cabo. Acabaron, a la luz de la linterna de Fátima Data, en un ancho pasillo. La escena era deplorable : Montones de programas informáticos estaban tirados en el suelo al borde de la muerte... Y los que acababan por morir se desintegraban en segundos. La sangre me hervía al ver tantas víctimas de Erased.

Una chica de nuestra edad, con las ropas similares a las de Quorra, intentaba reanimar a uno de los programas... Sin éxito, ya que este desapareció antes de lograrlo. Rendida, se restrogó los ojos, y nos miró con lágrimas de los ojos.


No he podido salvar a ninguno…

Mis ojos se fijaron después en una persona realmente familiar. Lo había visto una vez durante el evento conocido como el Ocaso de una Estrella, pero lo que más me hacía recordarlo eran las memorias de mi copia. Aunque algo borrosos, los recuerdos del Xayim que controlaba a mi otro yo también permanecieron, y pude reconocerlo como el causante de la llamada telefónica que pronunciaba, al parecer, su propio nombre... Andrei. Su aspecto era horrible... En esa postura concreta, además, me recordaba a mí mismo los primeros días de la invasión... Pero era un hijo de puta, y debía de pagarlo.

Ese que ves ahí no es Andrei ―entonces me giré hacia la amiga de Ragun. ¿A qué se refería?―. Joker, nuestro líder, decidió por el bien de todos que Saavedra no volviera a hacer más daño a nadie. No se compadeció de él, y le arrebató el corazón. Fátima y yo no estábamos de acuerdo, pero... no pudim... no pudieron hacer nada. Y bueno...

» Es su incorpóreo.

¿Incorpóreo? Sentía una extraña sensación al oír esa palabra. Según acababa de decir esa chica, a Andrei le arrebataron el corazón, y esa era la definición de incorpóreo... No sabía por qué, pero no podía quitarme aquella sensación de la cabeza. La Fátima virtual levantó al incorpóreo de Andrei, aunque este seguía en su mente... Ese tal Joker lo había dejado hecho polvo... ¿Quién sería aquella persona?

Le encontré vagando solo… No sabía qué le pasaba…

Gracias por cuidarle. Ahora es responsabilidad nuestra.

¿Adónde vais? Aquí… Ya no queda nadie.

Al museo. Allí hay algo con lo que podremos combatir al virus que os está infectando.

¿Pensáis luchar contra él? ¡Sólo sois niños! ¡Ni siquiera mayores que yo! ¿Cómo ibais a vencerle?

Estaba decidido a vencerle. No tenía tantos motivos como algunos de los presentes, pero se había llevado lo único que le quedaba a mi corazón: mis sombras. Mi corazón sí que era un "incorpóreo" en esos instantes...

Ya lo hicimos una vez. Pero, en esta ocasión, pretendemos exterminarlo para siempre. Nos han dicho que el Disco de Abraxas…

¡Dejadme ir con vosotros! Ya no puedo ayudar a nadie… ―pidió entonces la desconocida. En realidad, me daba pena... La sensación de impotencia que ella sentía yo la había tenido muchas veces... Y mi copia también.― Si resultáis heridos, os daré ayuda médica. Aunque no sé luchar.

Con el consentimiento de la réplica de Fátima de acompañarles, todos entramos en el museo definitivamente. Varias estatuas, armas y símbolos se encontraban allí, aunque en la penumbra eran difíciles de distinguir. Al final, llegamos todos hasta la puerta bloqueada donde se encontraba el disco. Soltó a Andrei y toqueteó con el teclado de la cerradura... Sin éxito.

Código… ―oí que decía, antes de que se dirigiera a nosotros―. Tenemos que buscar la manera de entrar. Tal vez haya algún documento en zona restringida en el que figure, o un programa rezagado que lo sepa.

Código clave:


<<¿Datastream?>> Me vino a la cabeza el código que mencionaba Erased en el mensaje. No, no podía ser... Era imposible que fuera eso. ¿Qué ganaría Erased dándonos el código de acceso a su propia destrucción? Nada. Y, por tanto, no era posible que fuera ese el código. Si lo fuera... Estaríamos en una trampa muy peligrosa.

Iré a mirar si hay alguien vivo que nos lo pueda decir. Si pasa algo… lo que sea… gritaré, ¿vale?─ La chica me sacó de mis pensamientos, advirtiendo a dónde iría... Era muy peligroso. ¿En serio iría a solas? No, definitivamente la acompañaría. Era lo menos que podía hacer en ese museo.

Siento mucho lo que les ocurrió a vuestras copias. Tiene que ser horrible recordar sus eliminaciones —Mientras Mei se aferraba a mi brazo, no pude evitar recordar mi muerte... A manos de un reaper con sombrero, sin poder hacer nada por evitarlo.— Escuchadme, yo... mi copia sobrevivió al Juego. Y supo lo que Erased es capaz de hacer. Debéis tener mucho cuidado, ¿de acuerdo?

» Puede tomar el aspecto de cualquier persona, así que tened los ojos bien abiertos y estad preparados para lo que sea. Mucha suerte.

Gracias... Vosotros también.─ Le agradecí por el aviso. Si aquel Erased podía ser cualquier cosa, debía estar muy atento...

V-vale, ten cuidado...

Pasaron unos pocos minutos. Tardé un poco en darme cuenta de que Saeko me observaba, debido a las penumbras. Lo único que hice fue cruzarme de brazos y mirarla con una expresión serena... Bastante inusual en mí, ciertamente. Me deshizo del trance el grito de Mei.

¡T-tú! ¡E-el del día cuatro! ¡No me comas!

Corrió de inmediato a mi espalda, intentando protegerse del chico que ya se había ido hacia donde se fue Andrei. No me gustaba recordar aquel día... Me daba náuseas. Poco después, me agarró del brazo.

¡S-Saxor! Vayamos por el lugar en penumbras... Q-quiero olvidar todo lo de ese día...

Y empezó a tirar de mi. Dejé que me arrastrara un poco, mientras miraba hacia la chica, cuya luz se iba empequeñeciendo. Al final, acabé al lado de Saeko.

Hola, Saeko.─ Saludé de forma algo fría─ Por si acaso: Soy Saxor, Xayim se lo llevó Erased.─ Le aclaré.─ Ahora que tengo la oportunidad de hablarte sin problemas, quiero dejarlo claro: Siento cualquier acoso que Xayim te haya hecho.─ Me disculpé, aunque seguía con una expresión rígida.─ Y Mei... Lo siento, pero no puedo dejar a esa chica sola. Te dejo un rato, ¿vale?─ Le dije, con una sonrisa amable.─ No me van a eliminar esta vez.

Tras terminar esas palabras, me di media vuelta, y caminé apresurad amente hacia aquella chica, seguramente programa. Mientras caminaba, miré a los dos aprendices que quedaban allí, como invitando a alguno que me acompañara... o que acompañaran a mi amiga.

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Saxor escoge seguir a la chica.
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Gracias a Ita por la firma~
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RolKHWorld: Cronología
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Primer Arco: Corrupción

1ª Saga
Prólogo: Sólo los más fuertes... [Bastión Hueco]
Encuentro: Recién llegado [Tierra de Partida]
Trama: Un paso atrás [Tierra de Partida]
Trama: Y digo ¡salta! [Coliseo del Olimpo]
Encuentro: La ciudad eterna [El Mundo Inexistente]
Encuentro: Persecución enmascarada [Villa Crepúsculo]
Encuentro: Un lugar al que regresar [Espacio Profundo]
Trama: ¿¡Es que nadie piensa en los niños!? [Islas del Destino]
Misión: Cuidado con los asteroides [Espacio Profundo]
Encuentro: Perros, lagartos y osos parlantes [Bosque de los 100 Acres]
Encuentro: Las apariencias engañan [Tierra de Partida]
Trama: ¡Se me ha metido placton en la nariz! [Atlántica]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Primera parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella: Ruta 3 (Segunda parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Parte final) [Bastión Hueco]

Segundo Arco: Perdición

2ª Saga
Misión: Dulces olores [Monstruo] (Inconclusa)
Trama: Ángeles Caídos [Intersticio entre los mundos]
Encuentro: Laberinto Paranoico [Espacio Paranoico]
Trama: Alianza en las Penumbras [El Mundo Inexistente]
Encuentro: ??? [???]
Encuentro: Pasado olvidado [Ciudad de Paso]
Encuentro: Coincidencias alarmantes [País de Nunca Jamás] (Inconcluso)
Trama: Cada loco con su tema [País de las maravillas]
Evento Preglobal: The End Is Where We Begin (Day 0: The Introduction) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 1 - Sector 1: Crepúsculo) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 2 - Sector 3: Ocaso) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 3 - Sector 4: Túneles) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 4 - Sector 3: Ocaso) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 5 - Sector 2: Atardecer) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: Datastream (Primera parte) [La Red]
Evento Global: Datastream - Ruta de la Eliminación (Segunda parte) [La Red]
Evento Global: Datastream (Parte final) [La Red]

Tercer Arco: Rebelión

3ª Saga
Trama: Crisis de tierras sin dueño [Ciudad de Paso]
Encuentro: Día de monos [Selva Profunda]
Trama: Asalto a la Torre [Torre de los Misterios]
Trama: De cero a héroe [Coliseo del Olimpo]
Trama: En busca del corazón [Espacio Paranoico]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Primera parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido - Ruta del Caído (Segunda parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Parte final) [Castillo del Olvido]
Secret Episode: Another Side, Another Story - The Last Twilight [Villa Crepúsculo]

Cuarto Arco: Colisión

4ª Saga
Trama: Leyendas se contarán [Tierra de Dragones] (en proceso)


No Canon
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La búsqueda del código

Notapor Nell » Jue Abr 03, 2014 1:51 am

La muchacha se presentó, antes de que cada uno se marchara por su lado:

Soy PRDS-13. El Programa de Rehabilitación de Defectos del Sistema. Estoy colapsada, como comprenderéis, pues de los doce anteriores, sólo queda uno en funcionamiento y yo.


Quien siguió a Fátima Data se llevó, en el sentido de la búsqueda, una decepción. La joven se había detenido en cuanto pilló a Andrei, mirando embobado una representación esférica del mundo virtual. Fátima Data volvió a cogerle de la mano, y la pillaron susurrándole algo en el oído, que ninguno llegó a escuchar.

Reaccionó con sorpresa cuando, acercándose a ella con timidez, Fátima cambió su tono de rabia a uno mucho más conciliador. Al principio, Fátima Data no supo qué decir, hasta que encontró las palabras adecuadas.

La verdad es que no lo sé ―confesó―. No conozco tu mundo salvo por los recuerdos falsos que me han dado. Pero quiero vivir en él. Es mucho mejor que el mundo destruido que he dejado atrás. Y Andrei… ―le miró―. Fue Joker quien le hizo esto. Y aunque se lo merecía, no voy a dejarle de lado. Y no, claro, mientras no sepa qué pasará con él después de todo esto.

»No sé nada sobre el Disco. Pero Quorra ha dicho que será una potente arma contra Erased. Confío en ella y, en realidad, es nuestra única opción.

Nadhia aprovechó para disculparse por un hecho anterior, a lo que Fátima Data la sonrió asintiendo con simpatía.

Entonces, Kousen mencionó en voz alta su deducción y Fátima Data, sorprendida, asintió de nuevo, ésta vez con comprensión.

Comprobémoslo.

Agarró de nuevo a Andrei y fue directa hasta la puerta con él, introduciendo el código Datastream que Kousen había dado. Sin embargo, dio de nuevo error.

Nada. Tendremos que ir a buscarlo otra vez ―murmuró, golpeando la cerradura que estaba sobre el teclado.

Fátima Data y Andrei retrocedieron hacia la sala donde había estado, con la intención de proseguir el camino. Situados en el punto de inicio, los aprendices podían escoger de nuevo seguirla o cambiar de opción.


Saxor había sido el único que quiso acompañar a PRDS-13 (Trece, a partir de ahora). Se encontraría con la sorpresa en su cara, pues no esperaba compañía. Sin embargo, le aceptó de buen grado y esperó hasta que se hizo patente que nadie más les seguiría para reanudar el camino.

Retrocedieron hasta la entrada, donde había un despachito cerrado a su izquierda. Trece intentó forzar la cerradura, pero no tenía suficiente fuerza, ni tampoco para echar la puerta abajo. Pidió a Saxor que lo hiciera en su lugar. Si no se ofrecía a la tarea, rompería la ventana con una de las barras de neón, fragmentando el cristal en pedazos y cortándose la mano.

Una vez dentro, verían la mesa del guarda de seguridad desordenada, como si alguien hubiera arrastrado el brazo por encima para derribarlo todo. A ese alguien lo encontraron en la esquina, apoyado sobre la pared, mientras formas cúbicas pequeñas salían de un profundo corte en el costado.

¡Señor!

Se inclinó sobre él, desabrochándose un cinturón que tenía atado alrededor de una de las piernas bajo el vestido, para depositar la bolsita que sujetaba en el suelo. Sacó de ella una serie de dispositivos que empezó a encajar en el cuerpo del hombre. También tenía una serie de botecitos, sin ninguna etiqueta.

El programa la miró, con los ojos entrecerrados y musitó:

No…

Trece siguió empeñándose en aplicar la cura.

Ya… no… dentro…

Ella pareció entenderlo. Asintió y, pese a no renunciar a su tarea, preguntó:

¡La clave…!

Incluso con aquellos pocos datos, un brillo de comprensión iluminó los ojos y musitó:

’Jalen’… ―su cuerpo se contrajo―. Él ya está…

Su cuerpo desapareció pocos segundos después.

Trece se puso en pie, guardando todo en su bolsita de nuevo, mientras agachaba la cabeza para que el pelo le tapase la cara. Cuando hubo terminado, murmuró:

Ya tenemos la clave. La puerta… —se dio la vuelta para que no la viera—. Iré ahora…

Quería quedarse sola. Y Saxor era el único con la información que necesitaban.


En la profunda oscuridad, en cambio, Saeko y Mei encontraron silencio. Pero, avanzando unos pasos, darían con una lámpara de neón tirada en el suelo, perteneciente anteriormente a alguien, como evidenciaría un dispositivo del tamaño de la palma de la mano, con una pantalla táctil, que con sólo pulsarla reveló todos sus secretos.

Si acercaban la lámpara, verían que dentro había guardado identificaciones de los responsables del museo, fichas de seguimiento y expedientes. Ninguno les llamaría la atención, porque sólo eran una retahíla de nombres y fotos de programas muertos o aún vivos que no conocían ni se hallaban allí; o incidencias pasadas que poco importaban (por muy graciosa que fuera la anécdota del calamar biónico del guardia al que se le escapó). Tampoco encontrarían ningún código que pareciera pertenecer a la puerta blindada.

Sin embargo, en una opción que había sobre una de las esquinas del menú, hallaron un documento creado aquel mismo día, donde se enviaban los mensajes a todos los que se sincronizaban con el dispositivo. Ponía, brevemente:

Ordena evacuación. Ha entrado

Y ni rastro de la clave, vaya.
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Re: La búsqueda del código

Notapor Kousen » Jue Abr 03, 2014 11:53 am

Soy PRDS-13. El Programa de Rehabilitación de Defectos del Sistema.— se presentó la chica programa, antes de que pudiésemos separarnos—. Estoy colapsada, como comprenderéis, pues de los doce anteriores, sólo queda uno en funcionamiento y yo.

Aquello no dejaba de ser trágico, sin importar que fuesen entidades digitales. Ya había perdido a diez de sus compañeros gracias a las acciones de Erased Data, más todos los que habíamos visto ir pereciendo en el camino hacia el disco de Abraxas.
Pero, ¿qué les había causado aquellas heridas? Dentro del museo todo estaba relativamente tranquilo, tal vez demasiado. Y no parecía que hubiesen podido rechazar al enemigo...

¡T-tú! ¡E-el del día cuatro! ¡No me comas!

El chillido de una de las chicas que nos habían alcanzado y a la que conocía como Mei me dejó perplejo. Mirándome con la mirada llena de pavor, se alejó a tropezones del lugar. ¿Cuarto Día?
No tuve tiempo de darle siquiera un poco de pensamiento, pues debiamos seguir a la Fátima de datos.

No tuvimos que movernos mucho antes de alcanzar a Andrei. En un par de pasos, Fátima Data le volvió a tomar la mano mientras miraba distraído una representación del mundo digital, susurrándole algo que no llegué a oir.
Cuando Fátima se acercó a preguntarle a su réplica, esta respondió con sinceridad:

La verdad es que no lo sé. No conozco tu mundo salvo por los recuerdos falsos que me han dado. Pero quiero vivir en él.― confesó ―. Es mucho mejor que el mundo destruido que he dejado atrás. Y Andrei…

La réplica apartó la mirada un momento, dirigiéndola al ausente Incorpóreo.

>> Fue Joker quien le hizo esto. Y aunque se lo merecía, no voy a dejarle de lado. Y no, claro, mientras no sepa qué pasará con él después de todo esto.

Quedó bastante claro que nuestro camino estaba a oscuras en más de un sentido, sobre todo en lo referente a qué debíamos hacer con el disco de Abraxas.

No sé nada sobre el Disco. Pero Quorra ha dicho que será una potente arma contra Erased. Confío en ella y, en realidad, es nuestra única opción.

Cuando escuchó mi proposición, decidimos volver a la puerta.

Comprobémoslo.

Llevando a Andrei con ella, tecleó el código que acababa de dar. Por desgracia, la pantalla volvió a mostrar un error.

Nada. Tendremos que ir a buscarlo otra vez ―murmuró, molesta.

Posé mi mirada por un momento en la cerradura que había cerca de la pantalla, pensativo. Por un lado parecía bastante fácil intentar usar la Llave Espada, pero era tan obvio que era incluso estúpido. Si fuese a funcionar, ya se habría propuesto.
Entonces recordé la razón por la cual Mei había estado tan asustada.

Para corregir los innumerables errores de nuestros días,
brillaremos con la luz de la verdadera redención,
así este lugar se convertirá en paraíso.
Qué mundo tan maravilloso sería...


Aquellas palabras resonaron en mi mente con una voz que era la mía, pero tan distorsionada que apenas me reconocía. Un fuerte dolor me taladró la cabeza, haciendo que me tambalease y pusiese una mueca de dolor más que aparente.
Los recuerdos del cuarto día que hasta ahora no eran más que estática y números llenaron los huecos que había en la memoria de mi réplica. Recordaba el fuego, la sala del trono, la revelación de que éramos réplicas.
Y a Ronin.

Otra nueva punzada de dolor incluso más intenso siguió a la primera, y con ella, otra nueva descarga de recuerdos.

Una plaza bañada por luz anaranjada y mi réplica mirando a un punto indeterminado del suelo, con la vista desenfocada. Frente a ellos habían otros aprendices ―o jugadores― y un chico con un gorro de calavera.

...están muy enfermos, tío.


Lo siguiente que recordé me revolvió el estómago. El brazo derecho de mi réplica perdió los vendajes que lo cubrían, revelando una piel podrida y llena de pústulas que empezaba a crecer sin control ante el horror de los espectadores. Lo que quedó de mi réplica no era siquiera cercano a mí.
No era más que un monstruo.

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CORRUPT3D DATA


No había más recuerdos, o más bien, no quería más recuerdos. Con un dolor indescriptible, solo me llegaron varias imágenes sueltas. Y una de ellas era, precisamente, cómo aquel monstruo había pretendido devorar a Mei... o a su réplica.

Sentí nauseas y ganas de vomitar, volviendo a la realidad. Con las manos temblorosas, alcé el brazo y lo miré, con un miedo auténtico a encontrarlo cubierto de vendas o de pústulas. Para mi alivio, estaba completamente bien si ignoraba la forma en que temblaba.
Sentí un sudor frío gotear por mi frente. Sabía que eran los recuerdos de mi réplica y no los míos propios, pero costaba tanto pensar en ellos como si no fuesen los míos...

¡¿Qué coño le pasó a mi réplica?!― dije, con la respiración agitada.

Tenía los ojos llorosos y la garganta seca, y mi estómago se sentía como si estuviese centrifugando entre una sensación de asco, impotencia e ira reprimida. Si había más gente, otras réplicas que habían pasado por aquello, y era culpa de Erased Data... las iba a pagar todas juntas.

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Kousen decide seguir con Fátima Data
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"La skin Iceberg del foro es como la Duquesa de Alba, nos va a enterrar a todos."

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[NH] Ronda #2 - Datastream: Eliminación

Notapor EspeYuna » Vie Abr 04, 2014 6:13 pm

No tuvieron que moverse mucho para pillar a Andrei antes de que se alejara demasiado. Embobado con una representación esférica del mundo virtual en medio de la oscuridad, la Fátima de datos —bueno, ya no era sólo una masa de unos y ceros, pero Nadhia no sabía cómo diferenciar a ambas si usaban el mismo nombre— se acercó con la linterna para agarrarle de la mano y susurrarle algo al oído que no alcanzaron a escuchar. Aunque a Nadhia aquella información no le interesaba, y entendía que la compañera de su réplica quisiera establecer algún tipo de comunicación con aquella persona que ahora no era más que un cuerpo vacío.

No era Andrei, cierto. Era una nueva existencia que todavía no era capaz de expresar sentimientos. Pero Nadhia había leído de ellos y sabía que, con el paso del tiempo, quizás fuera posible que desarrollara una personalidad, y más gracias a Fátima. Sólo esperaba que la réplica de su amiga lo llevara por el buen camino, aun no teniendo un corazón.

Escuchó a la réplica hablar con su original, explicándole el por qué había decidido encargarse de aquel ser. Y lo que quería hacer ahí fuera. Decía que Villa Crepúsculo había quedado destruida, pero a Nadhia le llegaban algunas imágenes borrosas, quizás de las últimas con las que acababa la cadena de recuerdos conectada con su copia.

Nadhia y Felix se habían convertido en Reapers. Joker en el Game Master. Y los tres habían prometido defender aquel mundo y restaurarlo, al igual que aquel Reino de Corazones virtuales. A partir de ahí, todo era borroso y prefería no forzar demasiado su mente. Es más, ya le bastaba con eso, no fuera que su cabeza fuera a explotar con tanta información de golpe.

Y no sólo había información... también había sentimientos.

Sentimientos que le empujaban a dar la media vuelta e ir en busca de Saeko. Ladeó la cabeza, negándose a dejarse llevar por todo cuanto la Nadhia digital había pasado. Además, Saeko parecía no importarle en absoluto lo que habían vivido sus copias. Así que, de momento, todo estaba bien para ella. O eso intentaba afirmar para sí misma una y otra vez para no sentirse culpable.

La Fátima de la Villa Crepúsculo virtual, al escuchar la disculpa, le mostró una sonrisa a Nadhia y ésta se sintió aliviada. No sabía si por su copia o porque pudiera empatizar con una persona a la que, en cierto modo, no había conocido en su vida real. El caso es que Nadhia no pudo evitar sonreír tras la risita nerviosa que había soltado antes, algo insegura sobre qué decir o hacer en aquella situación.

¿Perrito faldero? —repitió Fátima, alternando la mirada entre ambas y con el ceño levantado.

Intentando restarle importancia con un gesto de su mano, Kousen se dio cuenta entonces de algo que habían pasado por alto. Datastream, la clave que había formulado Erased Data en el vídeo que había bloqueado todo comunicador en Tierra de Partida.

No se me había pasado por la cabeza.

«Aunque, ¿qué sentido tendría que nos la dijera?», se dijo para sus adentros, esperando que Ángel le aconsejara. Pero, por desgracia, no hubo respuesta.

Nadhia apretó los nudillos en señal de impotencia y volvió a la puerta junto a los demás, jurando que encontraría la forma de traer de vuelta lo que Erased le había arrebatado.

Nada. Tendremos que ir a buscarlo otra vez ―murmuró la traidora de Avatar, molesta.

Qué le vamos a hacer ―Nadhia se encogió de hombros, con el arco y una flecha a mano e intentando mantener la calma―. Tendremos que seguir buscando.

» Pensad que si Erased nos la hubiera dado en bandeja de plata... la verdad, prefiero que haya dado error.

¿Qué es eso de perrito faldero? ¿Por qué ibas tú… o tu copia a llamarla así? ¿Qué hizo?

Fátima acorraló a Nadhia exigiendo una respuesta, con el ceño fruncido y claramente molesta con tanto secreto. Nadhia suspiró, comprendiendo que su amiga merecía saber más sobre aquella vida que no había experimentado como los demás. Intentó ser lo más breve posible:

En un principio tu réplica pareció traicionarnos a todos y aliarse con Andrei ―le dijo, y antes de que Fátima se tirara de los pelos o explotara de pura frustración, Nadhia prosiguió―: pero en el último momento estuvo luchando a nuestro lado.

» Le llamé perrito faldero porque pensaba que prefería salvarse a ayudarnos, ¡incluso me golpeó en la cara cuando le lancé un escupitajo a Andrei!

Soltó una risa, calmando así a su amiga:

Pero lo hizo para protegerme. Era muy peligroso desafiarle, y tú ya sabes que soy muy testaruda. Mi copia también lo es. Y, por ende, tu copia también se preocupaba de la temeraria de Nadhia.

Después de decir eso y guiñarle un ojo a Fátima, los cuatro se pusieron de nuevo en marcha, esperando encontrar cuanto antes la clave, o por consiguiente que alguno de sus compañeros tuviera más suerte.

Kousen, ¿vienes? ―le dijo al ver que se quedaba atrás― ¿Kou...?

La joven se acercó a él, observando que tenía la mirada perdida y una mueca de horror dibujada en el rostro. Posó su mano en una de sus mejillas, comprobando que estaba cubierto de sudor frío. Nadhia lo agarró entonces por ambos hombros, alarmada:

¿Kousen, qué pasa? ¡Kousen!

Con la respiración agitada, Kousen temblaba bajo sus brazos y murmuraba algo que hizo que Nadhia se estremeciera de pies a cabeza.

Corrupted Data


Dejó caer el arco y la flecha para intentar sacar a Kousen de aquel desliz, zarandeando un poco su cuerpo.

¡¿Qué coño le pasó a mi réplica?! ―gritó finalmente, entrando presa del pánico.

¡Kousen! ―Nadhia, sin pensárselo dos veces, le dio una bofetada al muchacho para que lograra salir de aquel pequeño lapsus. Había recordado que Joshua usó aquel método cuando Erased terminó indagando en su cabeza, con la Corrupción y Saeko como conexión― ¿Es eso? ¿Tu réplica se corrompió?

01010000010101001000000110Ignórale. Sólo importa lo que va a pasar100101010010010100010101000101001010101001000010001010Lo que va a venir...Avatar... Le queremos a él...01001010010El mundo real... Queremos volver allí...00110010Nuestro mundo original000101010101010Ayúdanos, asesina del Corrupto01000010001001Nos ayudarás.
Sabemos el futuro si no lo haces. Tienes que hacerlo. Este mundo... Es horrible
00010100001001010Sólo nosotros podemos cambiar el destino. Nadie más, mujer. Sólo nosotros.Ayúdanos01010000010101001000000110
...
...


Entendiendo lo que sucedía, Nadhia sintió de nuevo un dolor punzante y agudo en la sien, recordando inevitablemente las voces que habían acosado su mente mientras tuvo puesto el sombrero de la Corrupción. Rechinando los dientes y mostrando una mueca de malestar, Nadhia se preguntaba ―seguramente al igual que su réplica― por qué aquel objeto no había conseguido corromperla. Según se iba acordando de detalles que había pasado por alto, Joshua se sorprendió bastante de verla viva el día que regresó de la Torre.

Había tenido muchísima suerte durante toda aquella locura de Juego.

Xion's Theme (EN & Elixia Remix)

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No pasa nada, Fátima. Ya vamos ―le dijo Nadhia a su amiga para luego ocuparse de Kousen―. Escúchame, Kousen. Tienes que tranquilizarte. Sé que es difícil, pero ahora no es momento de dejarnos llevar por las emociones de nuestras réplicas.

¿No tienes por qué temerme? ¿Eso crees, niña?

Témeme


» No lo es... venga, vamos.

Nadhia recogió el arco y la flecha del suelo y le ofreció su mano a Kousen para que tuviera un apoyo. Una vez listos, la aprendiz alcanzó a las dos Fátimas junto al joven, esperando no haber sido demasiado ruda con él.

Pero ella tenía razón: si se dejaban llevar por el miedo, estaban perdidos.

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Re: La búsqueda del código

Notapor Tsuna » Sab Abr 05, 2014 3:48 pm

¿De qué va esa? —logré escuchar en la distancia. No me molesté en responder ni mostrar ninguna clase de emoción ante semejante provocación, pues necesitaba toda la ayuda posible para derrotar a La Cosa

Me giré hacia el chico en cuestión, observando detenidamente sus rasgos físicos como medianamente pude debido a la profunda oscuridad: colmillos, cabello alborotado y orejas de puntas, fueron los rasgos que más llamaron mi atención. Sería alguna especie de humano y animal; un Hombre Lobo, al igual que uno de un cuento que llegué a leer en mi habitación con tranquilidad meses atrás.

Soy PRDS-13. El Programa de Rehabilitación de Defectos del Sistema. Estoy colapsada, como comprenderéis, pues de los doce anteriores, sólo queda uno en funcionamiento y yo. —asentí, intentando memorizar su nombre a toda velocidad y con gran dificultad

PRDS-13… PRDS-13… PRDS13…


Pensé repetidas veces en mi mente, en un intento de grabar a fuego tan complicadas siglas. Me di la vuelta, preparada para partir, sin embargo, fue esta vez la persona más inesperada quién me detuvo:

Hola, Saeko. Por si acaso: Soy Saxor, Xayim se lo llevó Erased ─enarqué una ceja desde mi posición sin apartar mi mirada de la suya, sin comprender bien aquel tema de la doble personalidad. Sencillamente no entendía cómo una persona podía tener dos mentes en un solo cuerpo─. Ahora tengo la oportunidad de hablarte sin problemas, quiero dejarlo claro: Siento cualquier acoso que Xayim te haya hecho.

Disculpas no aceptadas. ─le respondí con claridad, me daba igual quién fuese, si Sacsol o Xayim, el solo verlo físicamente me producía malestar general, me recordaba a Xayim y no podía evitarlo. No veía en él a un muchacho noble y completamente opuesto a ese acosador, me era imposible

»Y Mei… ─alcé la vista sorprendida al escuchar ese nombre. Había estado tanto tiempo sumida en mis pensamientos que no reparé en su presencia: se traba de la muchacha de Tierra de Partida a la que intenté convencer para que se viniese a Bastión Hueco, en vano por supuesto─ Lo siento, pero no puedo dej… ─dejé de escuchar en cuanto me di cuenta que comenzaba una conversación privada y ajena a mí

Así pues, me adentré en la oscuridad, queriendo estar sola para llorar desconsoladamente y de paso, buscar algo de información que nos ayudase en la tarea de obtener el Disco de Abraxas.

* * *


Avancé solitaria por los pasillos sin esperar a nadie ─pues ni siquiera Xayim estaba allí─, guiándome únicamente por el tacto de la pared y las deformes siluetas que se generaban como ilusiones a pocos centímetros de mis ojos, indicándome dónde se hallaban las grandes figuras decorativas del Museo. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda, y no quise girarme para comprobar si alguien o algo había decidido seguirme, pues tenía miedo de que aquel ser apareciese de la nada. Sensación que además se entremezcló con las demás que fluían sin control en mi Corazón; aquella situación comenzaba a superarme…

”Haz lo que te de la gana.”


Sentí una punzada de dolor en el pecho. Me sentí traicionada por sus palabras, abandonada y dolorida… y ni siquiera había decidido seguirme. Sólo me quedaba avanzar hacia adelante, agonizante.

”¿¡De verdad… de verdad me matarías, Saeko!? ¡Eso supondría tu eliminación también! ¿¡Permitirías dejar solo a Gengar!?”


”Bien, esa es la Nadhia que me impresionó y fortaleció en las Terrazas, adelante, a por todas.”


Era inevitable, no podía dejar de lado esos pensamientos, no paraba de rememorarlos una y otra vez en mi mente, como una grabadora. Me apoyé sobre una pared con mis brazos, abatida y sollozando. Estuve a nada de caer rendida al suelo, sin embargo, fue gracias a unos pasos que escuché en la misma dirección por la que había venido que recuperé la compostura, secándome las lágrimas tan rápido como pude y bajando la vista, intentando mantener el silencio.

Por un momento deseé que fuese Nadhia, pero estaba equivocada: se traba de Mei. ¿Por qué demonios me había seguido? Tan solo esperaba que no hubiese visto cómo agonizaba y suspiraba de amargura momentos atrás. No la esperé ni la saludé, sin embargo, sino que decidí seguir adelante intentando ignorarla.

S-Saeko, ¿estás bien? ─era evidente que no, ¿cómo iba a estarlo sabiendo que era la culpable de todo aquello? Yo fui quién trajo a Erased¿Estás enfadada con algo o es por lo de las copias? ─apreté con fuerza mi puño derecho, claramente molesta, para acercarlo al mango de mi arma blanca. Afortunadamente, gracias a la oscuridad y a que le estaba dando la espalda, la Aprendiza no pudo ver mi rostro, ni mis intenciones

¿Qué demonios estoy haciendo?


Me separé de inmediato del arma al darme cuenta de lo que me disponía a hacer, y mis ganas por atacar a Mei desaparecieron. No podía descargar todo ese cúmulo de oscuridad que me hostigaba con ella; no era justo, y no tenía culpa de nada. Me giré hacia la chica, decidida a responder:

No, no te preocupes por mí ─no lo merecía─. Lo de las copias… no tiene importancia. Lo importante es buscar la clave, venga. ─me giré de nuevo hacia adelante para proseguir, y pese a mis palabras, yo sabía que se me veía físicamente alicaída

Pero una vez más, la muchacha me detuvo.

¿Quieres hablar de algo para poder llevar mejor la situación? ─abrí los ojos como platos, los cuales se me humedecían cada vez más, deseosa de que se callase de una vez─ Creo que así no estamos tan estresadas con tanta cosa de hoy…

Te he dicho que no te preocupes, no hay nada más que hablar, ¿entendido? ─caminé un par de pasos, intentando alejarme de ella y sus intentos de ayudarme; yo no los merecía

Proseguimos entre las penumbras, yo al menos con el máximo cuidado posible y atenta a cualquier sonido extraño que pudiese aparecer. Fijándome en las inscripciones o los documentos del lugar, intentando encontrar algo sobre una clave. No mentiría si dijese que en más de una ocasión tuve que forzar mis ojos hasta límites insospechados para poder leer los garabatos.

¿Qué tal estáis en Bastión Hueco? ─suspiré, claramente molesta por su nueva pregunta, pues a cada una de estas, mi paciencia se agotaba lentamente

Estamos perfectamente. ─eso me hubiese gustado a mí, pero ahora por mi culpa ya no estaba tan segura de ello, Erased era una amenaza importante y quién sabía cómo iban a terminar las cosas

Alcé la vista y pude ver en el suelo una pequeña linterna de neón, en la lejanía. Sentí cómo toda la carga que se acumulaba poco a poco desaparecía, como si aquella luz fuese mi única esperanza. Me dirigí a por ella, sin embargo, la molesta Aprendiza de Tierra de Partida me cortó el camino,situándose frente a mí.

¿Estás segura de que estás bien? ¿No te habrás enfermado?

Y llegó el punto en el que estallé; me adelanté un paso y la encaré.

Estoy bien. Déjame en paz. ¿Y tú? ¿No temes a Erased Data? Puede estar en cualquier parte, acechando nuestros movimientos ahora mismo. ─la empujé para pasar y coger la lámpara del suelo, pero ésta siguió hablando

B-bueno… En verdad estoy intentando no llorar de miedo, sin embargo, en verdad siento pena por Andrei, no sé por qué parecen odiarle… Él no parece tan mala persona. ─su respuesta sí me hizo bastante gracia, al parecer no era la única allí que pensaba así

Parece que, pese a todo, estamos de acuerdo en algo.

En cuanto alcancé la lámpara hallé también un visor o pantalla, el cual se activó cuando presioné su superficie como uno de mis dedos. Entonces, una gran cantidad de información comenzó a aparecer: nombres, fotos, y lo que parecían anécdotas de los programas encargados del museo. Observé los datos con cuidado, intentando no saltarme nada, y tuve además que taparme la boca con una de mis manos disimulando la risa que se me había escapado al leer lo del Calamar Biónico. Fue investigando un poco más cuando encontré un fichero en una esquina, al observar sus propiedades, me percaté de que su fecha de creación era de ese mismo día. Al abrir dicho documento, lo único que pude leer fueron unas pocas palabras:

Ordena evacuación. Ha entrado.

Un escalofrío me recorrió el cuerpo al leerlo. Me sentía decepcionada por no haber encontrado nada útil, pero aquel documento dejaba claro que algo o alguien había entrado en el museo, ¿se refería a Erased? ¿Se hallaba en ese mismo lugar? Me temblaron las piernas con solo pensarlo, saber que podía estar en cualquier parte.

No supe qué hacer a continuación, ¿quizás retroceder y volver con el grupo para avisar de lo que habíamos hallado, o continuar en busca de la clave? Dependíamos de la clave para acabar con ese monstruo, por lo que yo, al menos, no me iba a rendir hasta localizarla.

Lancé el dispositivo a Mei en el aire para que lo agarrase, yo por mi parte, di un par de pasos.

Lleva eso a los demás. Yo continuaré buscando la clave, ¿de acuerdo? ─agarré la lámpara y la sujeté con una de mis manos, Erased era invulnerable en la oscuridad, pero con luz quizás pudiese enfrentarlo en caso de encontrarme con él. Me sentía más segura con la lámpara que sin ella

Por supuesto, Mei podía volver o seguirme, no me importaría su decisión en absoluto. Aunque hubiese preferido que le llevase el documento a los demás. Así, me interné en la oscuridad, pero esta vez protegida con la luz.

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Saeko sigue investigando en las penumbras, madre mía xD. Los diálogos están ya hablados con Happy, obviamente.
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Re: La búsqueda del código

Notapor A Nerd Girl » Sab Abr 05, 2014 8:03 pm

Soy PRDS-13. El Programa de Rehabilitación de Defectos del Sistema. Estoy colapsada, como comprenderéis, pues de los doce anteriores, sólo queda uno en funcionamiento y yo.

La chica se presentó y sonreí mientras miraba a Saxor quien se puso a hablar a la otra chica que iba a ir por el camino en penumbras. Era Saeko, la que conocí en Ciudad de Paso e intentó convencerme de irme a Bastión Hueco, aunque dije que me lo pensaría. En verdad esperaba que no sabía que decirle en aquel lugar. Y no podía hacer como Ike e irme sin más, no soy tan mala persona.

Hola, Saeko. Por si acaso: Soy Saxor, Xayim se lo llevó Erased ─la chica parecía seria con la aclaración de Saxor.─.. Ahora tengo la oportunidad de hablarte sin problemas, quiero dejarlo claro: Siento cualquier acoso que Xayim te haya hecho.

Disculpas no aceptadas.

Me quedé mirándola incrédula, se estaba disculpando y no lo quiso aceptar. Por una vez que oía a Saxor no tartamudear a alguien o a mi me sentí con ganas de gritarla que lo aceptase.

»Y Mei… ─miré a mi amigo algo dudosa, ¿qué quería decirme ahora?─ Lo siento, pero no puedo dejar a esa chica sola. Te dejo un rato, ¿vale? No me van a eliminar esta vez.

Espero que no os pase nada, gritaré tu nombre si pasa algo malo allí, ¿Entendido? C-cuidate, ¡por favor!

Me despedí de él y miré como Saeko ya se había adelantado, yo fui andando algo rápido no sin evitar mirar el suelo para evitar tropezar con algo o para ver si había algo... Tenía que evitar problemas. No parecía estar bien, más bien parecía algo triste. ¿Quizá tenían que ver sus recuerdos de copia? ¿Quizá era por que le había pasado algo antes?

Tanta duda me impulsó a intentar calmar el ambiente, intentar buscar una conversación con ella.

S-Saeko, ¿estás bien? ─fue lo primero que se me ocurrió─ ¿Estás enfadada con algo o es por lo de las copias?

No, no te preocupes por mí ─me respondió, en verdad no parecía estar bien...─. Lo de las copias… no tiene importancia. Lo importante es buscar la clave, venga.

Tenía que ser lo de las copias, en verdad lo parecía, si no, no le habría dado tanto hincapié en ello. Quería centrarse en la clave pero quizá estaba demasiado ida en sus pensamientos como para buscarla.

¿Quieres hablar de algo para poder llevar mejor la situación? ─solté esperando que eso sirviera para olvidar problemas─ Creo que así no estamos tan estresadas con tanta cosa de hoy…

Te he dicho que no te preocupes, no hay nada más que hablar, ¿entendido?

Me fijaba como estábamos, en verdad parecía que le irritaban mis preguntas, pero tenía que insistir. Miré como adelantaba el paso y como parecía querer evitarme a toda costa. Era muy cerrada, demasiado.

¿Qué tal estáis en Bastión Hueco?

Estamos perfectamente.

Eso no parecía algo de verdad, si estuvieran perfectamente no estarían aquí. Algo malo debió haberles pasado, casi lo mismo que nosotros. Adelanté el paso y me puse delante suya ignorando la lámpara de neón. No podía dejarla estar así, no parecía como si fuera alguien que buscase la clave, buscaba de algún modo salir de esta realidad.

¿Estás segura de que estás bien? ¿No te habrás enfermado?

Estoy bien. Déjame en paz. ¿Y tú? ¿No temes a Erased Data? Puede estar en cualquier parte, acechando nuestros movimientos ahora mismo.

Me empujó, y me intentó asustar con Erased, pero tenía que serle sincera...

B-bueno… En verdad estoy intentando no llorar de miedo, sin embargo, en verdad siento pena por Andrei, no sé por qué parecen odiarle… Él no parece tan mala persona.

Parece que, pese a todo, estamos de acuerdo en algo.

Lo que dijo me hizo sacar una sonrisa, al menos no parecía esquiva al decirme eso. La dejé cotillear todo mientras miraba por donde veníamos, esperando no tener problemas. La miraba y parecía que una vez se tapó la boca para tapar una risa que me trajo algo de esperanza, ella quizá estaba pasando algo mal el rato que estábamos aquí. Recordé que era por el segundo día fue cuándo la vi con Nadhiay Exuy. Quizá Nadhia fue su compañera...

Y quizá al verse de nuevo pero en la realidad eran enemigas, ella era de Bastión Hueco y Nadhia era de Tierra de Partida. Quizá no le habría sentado bien esa idea de aliarse con alguien de bando contrario. Suspiré y miré al suelo. Yo no sabría como reaccionar con Neas, ¿cómo reaccionaría él? Esa era mi pregunta... Ojalá pudiera volver a ver al de aquel juego. Era muy agradable...

Saeko me lanzó algo que se me cayó pero lo cogí del suelo rápidamente. Me olvidé de cómo estábamos.

Lleva eso a los demás. Yo continuaré buscando la clave, ¿de acuerdo?

No te voy a dejar sola, ¿y si te atacan? No voy a irme sin ti. Así que sigamos buscando. ¿Entendido?

Y la acompañé junto a lo que me dio mientras miraba a mi alrededor.

En el fondo, tenía miedo de volver sola con el grupo.
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Mei sigue con Saeko<3
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Re: [Evento Global] Datastream - Ruta de la Eliminación

Notapor Suzume Mizuno » Dom Abr 06, 2014 3:13 am

Dirigió una fugaz mirada de curiosidad a la esfera, pero su atención se desvió hacia la chica cuando se inclinó a susurrarle algo a Andrei. Le hubiera gustado saber qué le estaba diciendo a alguien que, aparentemente, no reaccionaba prácticamente a ningún estímulo exterior.

La verdad es que no lo sé ―reconoció la otra Fátima al cabo de un rato después de escuchar sus preguntas―. No conozco tu mundo salvo por los recuerdos falsos que me han dado. Pero quiero vivir en él. Es mucho mejor que el mundo destruido que he dejado atrás.

«Recuerdos falsos» repitió para sus adentros, revolviéndose en su sitio y preguntándose qué debía sentirse al saber que todo lo que una sentía como cierto no era más que una mentira. Una mentira que alguien te había implantado en la mente para parecerte a otra persona.

Gracias por decírmelo—dijo con suavidad, consciente de que no tendría por qué haberlo hecho.

Y Andrei… ―las dos posaron la vista en el Incorpóreo pero con sentimientos muy diferentes―. Fue Joker quien le hizo esto. Y aunque se lo merecía, no voy a dejarle de lado. Y no, claro, mientras no sepa qué pasará con él después de todo esto.

No lo entendía. No comprendía por qué se preocupaba tanto por él. ¿Por qué se sentía responsable? ¿Por qué tenía que ocuparse de Andrei ella, de entre todas las copias?

No sé nada sobre el Disco. Pero Quorra ha dicho que será una potente arma contra Erased. Confío en ella y, en realidad, es nuestra única opción.

Entonces Nadhia intervino y Fátima enarcó una ceja.

¿Perrito faldero? —repitió, extrañada, alternando la mirada entre ambas.

Le embargó la incomodidad al verlas intercambiar una sonrisa. Era tan raro ver a alguien con su misma cara y a Nadhia compartir un secreto… Porque, al menos para ella, se trataba de un secreto. De algo íntimo entre las dos, o, más bien, entre sus copias. Algo de lo que quedaba excluida, a pesar de que era ella la amiga de Nadhia y no la otra Fátima.

Apretó un puño casi sin darse cuenta. Era como si le estuvieran robando a su amiga…

¿Datastream? —escuchó decir entonces a Kousen. Se volvió a mirarle, preguntándose de qué estaría hablando—. Erased Data dijo eso en el mensaje que nos envió. Código clave: Datastream.[/quote]

Trató de hacer memoria, intentando ubicar el momento en el que Eileen… No, Erased Data había dicho aquello. Y, entonces, recordó aquel video tan siniestro que había contemplado junto a Exuy. Pero lo cierto es que no había prestado demasiada atención, más preocupada por la reacción del chico que por otra cosa. Buscó a su alrededor y, al no verle, se le encogió el estómago y esperó que se encontrara bien.

Regresaron sobre sus pasos y la joven intentó introducir el código que había sugerido Kousen. Fátima esperó en tensión, preguntándose qué encontrarían al otro lado, si estaría aquel —o aquellos— que habían matado a todos esos programas, si…

Nada. Tendremos que ir a buscarlo otra vez ―oyó murmurar a la otra Fátima, que dio un golpe de frustración.

Qué le vamos a hacer ―su amiga se encogió de hombros―. Tendremos que seguir buscando. Pensad que si Erased nos la hubiera dado en bandeja de plata... la verdad, prefiero que haya dado error.

No contestó, aunque compartía su misma opinión. Se mordió el labio inferior y se quedó mirando fijamente el teclado y la cerradura que había a su lado. Tenía razón al decir que habría sido sospechoso que esa criatura les hubiera dado la clave para llegar hasta lo que se suponía que era lo único que podía destruirle… Pero… Entonces…

¿Qué era Datastream?

La otra Fátima cogió a Andrei de la mano y retrocedió hacia la sala que habían dejado atrás. Antes de seguirles, se acercó a Nadhia y farfulló:

¿Qué es eso de perrito faldero? ¿Por qué ibas tú… o tu copia a llamarla así? ¿Qué hizo?

Frunció el ceño y miró a Nadhia exigiendo una respuesta. No era ya que le resultara desagradable que su amiga compartiera recuerdos con la otra Fátima, sino que aquel motecito resultaba insultante. En especial viniendo de Nadhia, que dudaba que jamás la hubiera llamado así… A menos que hubiera hecho algo para irritarla de verdad.

Le molestó un poco que Nadhia suspirara, pero se tragó su frustración como fue capaz y escuchó cruzada de brazos.

En un principio tu réplica pareció traicionarnos a todos y aliarse con Andrei.

La respuesta fue tan fulminante que la dejó completamente en blanco y sin aliento. Le sentó como si le hubieran asestado una bofetada. En una situación normal habría asimilado la frase por completo y habría resaltado en mayúsculas la palabra «pareció», pero en ese momento sólo escuchó «aliarse con Andrei». Pero antes de que el caos estallara en su cabeza, Nadhia se apresuró a añadir:

Pero en el último momento estuvo luchando a nuestro lado. Le llamé perrito faldero porque pensaba que prefería salvarse a ayudarnos, ¡incluso me golpeó en la cara cuando le lancé un escupitajo a Andrei!

Las escenas se desarrollaban en su mente a toda velocidad y al imaginarse a esa Fátima defendiendo a Andrei creyó que le daba un vahído ahí mismo. Nadhia rió al ver su expresión y dijo:

Pero lo hizo para protegerme. Era muy peligroso desafiarle, y tú ya sabes que soy muy testaruda. Mi copia también lo es. Y, por ende, tu copia también se preocupaba de la temeraria de Nadhia.

Trató de esbozar una sonrisa para corresponder a la chica, pero no le salió más que un gesto forzado y un débil «Ah» antes de darle la espalda y pasarse una mano por la frente.

Era tan desconcertante… No debería importarle lo que hubiera hecho esa Fátima, al fin y al cabo, era una persona aparte, no sabía lo que había ocurrido con Andrei —o eso esperaba— y, maldita sea, no tenía por qué meterse en sus asuntos.

Pero es que Andrei la había creado para que se pareciera a ella. ¡Maldita sea! ¡Era todo tan repugnante, tan retorcido, tan… vomitivo! La sola idea de imaginar a la chica poniéndose de parte de Andrei, aunque fuera fingiendo —o no, quién sabía—, le ponía los pelos de punta. Sobre todo, sabiendo cómo era él.

Y es que seguía sin entenderlo. Había luchado contra Andrei después de fingir estar de su lado, traicionándole. Y, aun así, le protegía. ¿Era por culpabilidad? Abrió mucho los ojos y les buscó con la mirada. ¿Era por eso?

¡¿Qué coño le pasó a mi réplica?! ―gritó de pronto Kousen, haciendo que diera un brinco del susto y se girara invocando la Llave Espada, con el corazón en la garganta.

Kousen estaba pálido como un muerto y parecía estar a punto de sufrir un ataque de nervios. Nadhia intentaba que le contara qué sucedía. Al no conseguirlo, le asestó una bofetada que resonó en la sala. Fátima entrecerró los ojos y aspiró aire entre los dientes, pensando que eso tenía que doler.

¡Kousen!¿Es eso? ¿Tu réplica se corrompió?

Nadhia se estremeció y apretó las mandíbulas, como si estuviera sufriendo un dolor muy agudo. Fátima se acercó a los dos, preocupada.

¿Chicos?

No pasa nada, Fátima. Ya vamos ―respondió Nadhia, haciendo que Fátima se detuviera―. Escúchame, Kousen. Tienes que tranquilizarte. Sé que es difícil, pero ahora no es momento de dejarnos llevar por las emociones de nuestras réplicas.

Se giró hacia un lado y se encaminó hacia a la puerta para que sus compañeros no se sintieran observados. Sentía una creciente impotencia en su interior y la necesidad de gritar y arremeter contra lo primero que encontrara. Pero no era el momento ni el lugar. No era a ella a la que debían consolar, sino a ellos, que al parecer estaban reviviendo unas experiencias terribles, que no podía ni imaginar.

Y, precisamente por ello, no había nada que pudiera hacer. Ni por Nadhia, ni por Kousen, ni por Exuy… Ni siquiera por la otra Fátima.

Pensó en Malik y en los chicos nuevos que estaban con él y un puño le encogió el corazón. Ojalá les fuera bien. Malik era inteligente, seguramente se las apañaría sin problemas, pero no llevaba tanto como otros en la Orden y…

Sacudió la cabeza. ¡Si seguía así, se iba a volver loca!

Así que se fijó en la cerradura y arqueó una ceja, mientras miraba a su alrededor. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Y la otra Fátima no les había dicho nada… Aunque puede que no supiera cómo funcionaban las Llaves Espadas. ¿Tendría una? Ni ella ni Crow habían usado, al menos que ella hubiera visto…

Apuntó con su Llave Espada, sin hacer movimientos demasiado ostentosos, y trató de abrirla. Quizás en aquel mundo las cosas no funcionaran igual que en el real, pero no podía perder nada.

Si se abría se pondría en guardia y esperaría que no hubiera nada al otro lado.

Si no lo hacía, continuaría detrás de su clon, Nadhia y Kousen, poniendo una mano en el hombro del joven y dándole un apretón. Quería decirle que todo saldría bien, pero no podía, viendo el dolor que se reflejaba en sus ojos. Así que sólo le dedicó una pequeña sonrisa de ánimo.

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¡Todos con Fátima Data! (?)
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¡Gracias por las firmas, Sally!


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Re: La búsqueda del código

Notapor Saxor » Dom Abr 06, 2014 12:01 pm

Soy PRDS-13. El Programa de Rehabilitación de Defectos del Sistema. Estoy colapsada, como comprenderéis, pues de los doce anteriores, sólo queda uno en funcionamiento y yo. ─ Se presentó. Por suerte, nos había dado el significado de aquellas siglas, así que me fue mucho más fácil recordar su nombre. También hablaba como un programa...

<<Pero no parece odiar a los Usuarios>> Opiné para mis adentros. Por experiencia propia, en Espacio Paranoico muchos programas odiaban a los Usuarios... Y no sabía si en aquel mundo era el mismo caso.

Disculpas no aceptadas.─ Ante aquella respuesta, simplemente suspiré y dejé de prestar atención en ella. Realmente era muy testaruda... Tras decirle a Mei que me iba a ir con PRDS-13, esta me dejó marchar.

Espero que no os pase nada, gritaré tu nombre si pasa algo malo allí, ¿Entendido? C-cuidate, ¡por favor!

Lo haré.─ Respondí, tras lo que me dirigí hacia el programa de rehabilitación. Al alcanzarla, me fijé en que me miró con una expresión sorpresa en su rostro. Parecía que no se había esperado que la acompañara alguien.─ Yo soy Saxor, mucho gusto.─ Me decidí por presentarme. Como no vino nadie más, seguimos nuestro camino sin problemas.

Seguimos caminando durante un corto periodo de tiempo, alumbrados por la luz de neón. Finalmente, llegamos a la entrada del museo, con un pequeño despacho a nuestra izquierda. PRDS-13 intentó forzar la cerradura, pero no pareció tener éxito. Si era una cerradura normal... Cuando la programa me lo pidió, extendí mi mano izquierda.

Claro.─ Respondí, intentando concentrarme. Con un tiempo mayor de lo normal, conseguí que sombras del suelo adquirieran forma física. Estas se concentraron cerca de mi mano, formando la silueta de mi llave espada. Cuando esta apareció por fin en mi mano, me fijé en su estado: destrozada. Aunque parecía estar regenerándose, tenía muchos agujeros, y zonas de la llave espada estaban claramente faltantes o rotas. Apunté al ojo de la cerradura, y un rayo formado de oscuridad desbloqueó la puerta.─ Vía libre.

Una vez entramos, pude ver que la mesa estaba hecha un desastre. Todo estaba tirado y desordenado, y el supuesto causante estaba apoyado en una esquina. De su herida en el costado empezaron a salir pequeños cubos...

¡Señor!

La chica no tardó en reaccionar, mientras yo contemplaba la escena sin saber qué hacer. ¿Cómo se curaba a un programa? Sólo podía mirar con el rostro algo apenado. Aquello era una masacre... Y la programa estaba luchando por salvarlo. Había sacado una bolsa del cinturón de una de sus piernas y estaba encajando extraños aparatos.

No… Ya… no… dentro…─ Musitaba el programa herido. ¿A qué se referiría? Aunque la programa femenina, pareció entenderlo, yo no había comprendido nada.

¡La clave…!─ Gritó entonces mi compañera. El programa fatalmente herido pareció comprender las prioridades...

’Jalen’… ―Murmuró, antes de que su cuerpo se contrajese―. Él ya está…

Mientras desaparecía, no pude evitar apartar la mirada algo apenado. Una muerte era una muerte, al fin y al cabo... Y ninguna muerte era merecida. La chica se dirigió a mí con su pelo tapándole toda la cara... ¿Habría sido alguien conocido para ella?

Ya tenemos la clave. La puerta… —dijo mientras se giraba para darme la espalda—. Iré ahora…

Definitivamente, esa persona había sido importante para ella... O simplemente le estaba destrozando tanta muerte y destrucción. Asentí ligeramente.

Lo siento mucho...─ intenté consolarla.─ Te dejo, ten cuidado.

Tras esas últimas palabras, me encaminé hacia la puerta donde había que colocar la clave. De camino, pude oír un grito.

¡¿Qué coño le pasó a mi réplica?!─ Aquella voz era del chico del cuarto día. Suspiré, al oír el tono con el que había gritado. Lo que le había ocurrido a su réplica no debía de pasarle a nadie... Era una pena que hubiera recibido aquellos recuerdos. Queriendo evitar otra arcada, dejé de pensar en él, y me apresuré algo más a donde estaban.

Sin embargo, cuando llegué, no había nadie. Volví a suspirar. No era buena idea adentrarse al interior solo... Miré a donde se habían ido anteriormente la copia de Fátima, y pude fijarme por la luz de la lámpara en que aún se encontraban cerca. Debía contárselo... Por ello, me incliné un poco y coloqué mis manos alrededor de mi boca para hacer de amplificador, y grité con todas mis fuerzas.

¡¡¡El código es "Jalen"!!!─ Vociferé. Si al menos ellos lo sabían, no tendría problemas... Eran bastantes. Sin embargo, no me quedaría allí. Esperaría unos minutos si aparecía o gritaba PRDS-13. Si gritaba, iría claramente en su ayuda. Si no era el caso... Correría hacia las penumbras por donde fueron Mei y Saeko.

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Hacia las penumbras a menos que grite Trece.
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Gracias a Ita por la firma~
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RolKHWorld: Cronología
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Primer Arco: Corrupción

1ª Saga
Prólogo: Sólo los más fuertes... [Bastión Hueco]
Encuentro: Recién llegado [Tierra de Partida]
Trama: Un paso atrás [Tierra de Partida]
Trama: Y digo ¡salta! [Coliseo del Olimpo]
Encuentro: La ciudad eterna [El Mundo Inexistente]
Encuentro: Persecución enmascarada [Villa Crepúsculo]
Encuentro: Un lugar al que regresar [Espacio Profundo]
Trama: ¿¡Es que nadie piensa en los niños!? [Islas del Destino]
Misión: Cuidado con los asteroides [Espacio Profundo]
Encuentro: Perros, lagartos y osos parlantes [Bosque de los 100 Acres]
Encuentro: Las apariencias engañan [Tierra de Partida]
Trama: ¡Se me ha metido placton en la nariz! [Atlántica]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Primera parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella: Ruta 3 (Segunda parte) [Bastión Hueco]
Evento Global: Ocaso de una estrella (Parte final) [Bastión Hueco]

Segundo Arco: Perdición

2ª Saga
Misión: Dulces olores [Monstruo] (Inconclusa)
Trama: Ángeles Caídos [Intersticio entre los mundos]
Encuentro: Laberinto Paranoico [Espacio Paranoico]
Trama: Alianza en las Penumbras [El Mundo Inexistente]
Encuentro: ??? [???]
Encuentro: Pasado olvidado [Ciudad de Paso]
Encuentro: Coincidencias alarmantes [País de Nunca Jamás] (Inconcluso)
Trama: Cada loco con su tema [País de las maravillas]
Evento Preglobal: The End Is Where We Begin (Day 0: The Introduction) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 1 - Sector 1: Crepúsculo) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 2 - Sector 3: Ocaso) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 3 - Sector 4: Túneles) [¿Villa Crepúsculo?]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 4 - Sector 3: Ocaso) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: The End Is Where We Begin (Día 5 - Sector 2: Atardecer) [Villa Crepúsculo Virtual]
Evento Global: Datastream (Primera parte) [La Red]
Evento Global: Datastream - Ruta de la Eliminación (Segunda parte) [La Red]
Evento Global: Datastream (Parte final) [La Red]

Tercer Arco: Rebelión

3ª Saga
Trama: Crisis de tierras sin dueño [Ciudad de Paso]
Encuentro: Día de monos [Selva Profunda]
Trama: Asalto a la Torre [Torre de los Misterios]
Trama: De cero a héroe [Coliseo del Olimpo]
Trama: En busca del corazón [Espacio Paranoico]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Primera parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido - Ruta del Caído (Segunda parte) [Castillo del Olvido]
Evento Global: El Esclavo del Olvido (Parte final) [Castillo del Olvido]
Secret Episode: Another Side, Another Story - The Last Twilight [Villa Crepúsculo]

Cuarto Arco: Colisión

4ª Saga
Trama: Leyendas se contarán [Tierra de Dragones] (en proceso)


No Canon
Especial libre: San Valentín [Tierra de Partida] [Corrupción]
Especial libre: Halloween [Ciudad de Halloween] [Perdición]
Especial libre: ¡Feliz Navidad 2012! [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: Historias de San Valentín [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: Venid, mis pequeños [Villa Crepúsculo] [Perdición]
Especial libre: ¡Feliz Navidad 2013! [Bastión Hueco] [Perdición]
Especial libre: La mansión encantada [Ciudad de Halloween] [Rebelión]
Especial libre: El laberinto de los corazones [???] [Rebelión]
Especial libre: ¡Los reyes han llegado! [Tierra de Partida] [Rebelión]
Especial libre: La Mansión Encantada II: La Venganza [Ciudad de Halloween] [Rebelión]
Especial libre: World War Christmas [Tierra de Partida] [Colisión]
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Punto muerto

Notapor Nell » Dom Abr 06, 2014 9:44 pm

Fátima Data se quedó mirando a Kousen, junto a los demás, quien pasaba por, quizá, un ataque de pánico. Ella era incapaz de responder a su pregunta, porque no había estado presente en su muerte, ni tampoco le había conocido durante el Reaper’s Game. De hecho, ni se imaginó que hubiera sido víctima de la Corrupción, hasta que Nadhia lo mencionó.

Por eso, misericordiosa, no continuó con su camino, sino que esperó para comprobar si las atenciones de la chica calmaban al muchacho.

Saeko y Mei, por su parte, no encontraron nada más. El lugar estaba desierto. Podían aprovechar y hacer turismo, pero no les serviría de nada para la batalla contra Erased.

En este panorama de absoluto punto muerto, llegó Saxor gritando ‘¡¡¡El código es "Jalen"!!!’ en la sala de la puerta blindada que, pensaba, estaba vacía, cuando prácticamente todos habían vuelto. Saeko y Mei escucharían el grito desde su habitación en penumbras y podrían elegir retroceder o ir en otra dirección.

Sin embargo, si bien Saxor había llegado con la clave, Fátima se había dispuesto a probar una idea que, por ser absurda, la mayoría habían descartado. Enfocó su Llave Espada hacia la cerradura (era una puerta que, al parecer, se abría tanto por código como por llave) e, inmediatamente, ésta reaccionó lanzando un rayo hacia su objetivo. Escucharon un chasquido y, cuando intentaran mover la puerta, comprobarían que estaba abierta. Al final, el código no les servía de nada.

¡Claro…! ―asintió Fátima Data, con sorpresa, por ser algo tan obvio que no se les había ocurrido probar antes. Sintió orgullo hacia su yo real.

Entonces, se adelantó para empujar las puertas hacia adentro y abrirlas del todo. La habitación era bastante grande, sin nada por el centro, pero una completa fila de vitrinas, todas ellas separadas, a lo largo de las paredes.

Y no estaba vacía. Pues, como ya les habían avisado por dos lados diferentes, alguien había entrado. En la esquina derecha, al lado de una de las vitrinas, un programa levantó la mirada de lo que observaba en su interior y se fijó en ellos. Estaba cubierto completamente de negro y su aspecto era bastante siniestro, pues si no fuera por las luces de neón de las paredes y las suyas propias rojas, no se le distinguiría en la oscuridad.

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Demasiado pronto…

Avanzó unos pasos en su dirección, apartándose de la vitrina y dejando ver mejor a los aprendices qué había estado haciendo. En ésta, había expuesta una forma cilíndrica, que no les costó averiguar su identidad antes de leerlo en el cartel: “Disco de Abraxas”. Al separarse de ella, el cristal reapareció, aislándolo al igual que estaban el resto de los objetos de la sala.

Y pudieron fijarse, además, en que había algo sobre el Disco. Un dispositivo que se había encajado en su superficie y cuya pantalla sólo mostraba unos números variables: Cargando 71%... 72%... 73%...

¡¡Agachaos!! ―advirtió de repente Fátima Data, obedeciendo su propia orden, mientras empujaba consigo a Andrei al suelo.

Enseguida entenderían por qué. El programa había estirado su brazo derecho y, de éste, colgaba un disco sujeto por una cuerda a su muñeca, que elevó con destreza en el aire y, trazó un rápido semicírculo perfectamente lineal a la altura de sus cabezas, si es que las hubiesen tenido ahí. No tocó ninguna vitrina, porque la cuerda le permitía elegir cuánto agarre soltar y demostraba un increíble manejo.

El disco volvió otra vez a sus manos, sin que se le descontrolara por la fuerza del arrastre. Había demostrado que sabía usarlo. Y, peor aún, que iba a volver hacerlo. En cualquier dirección.

¿¡Qué…!? ―exclamó Trece a sus espaldas, quien acababa de llegar y había visto la escena.

La joven, pasmada, se echó a un lado, refugiándose cerca de una de las vitrinas y de la puerta. Fátima Data, que se levantaba en aquel momento, se giró un momento para mirarla, por lo que ésta aprovechó para estirar los brazos y señalar con la cabeza a Andrei.

¡Yo le cuidaré!

Fátima Data asintió y empujó Andrei en su dirección, manteniéndolo Trece a su lado, totalmente confiada en que no haría daño. Ni a ella, ni al enemigo.

Si os hiere, venid y os curaré ―avisó Trece.

¡Tenemos que llegar hasta el Disco!

Si podían pasar por encima de su guardián, claro.


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PH de Kousen: 24/24

PV de Nadhia: 50/50
PH de Nadhia: 34

PV de Saeko: 26/26
PH de Saeko: 18/18

PV de Mei: 20/20
PH de Mei: 24/24

PV de Fátima: 32/32
PH de Fátima: 36/36

PV de Saxor: 46/46
PH de Saxor: 28/28
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